Test ¿Soy homicida? Autoevaluación de seguridad

Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntaje en contexto.
Ejemplos de preguntas de la prueba
- No quiero ni tengo la intención de hacerle daño a nadie.
- No tengo intención de actuar, aunque me preocupa la presencia de esos pensamientos.
- No he tomado una decisión firme y no sé con certeza qué podría hacer ante un detonante o una confrontación.
- Tengo la intención, espero o podría decidir hacerle daño grave a alguien.
- No he tenido pensamientos de ese tipo.
- Tuve brevemente una imagen o un pensamiento no deseado que desapareció con rapidez.
- Los pensamientos no deseados han regresado o ha sido difícil descartarlos, aunque no quiero actuar en función de ellos.
- Los pensamientos han incluido el deseo o impulso de matar o herir gravemente a alguien.
- No tengo ningún impulso violento en este momento y siento que puedo seguir eligiendo opciones no violentas.
- Tengo pensamientos angustiantes, pero siento que tengo el control y estoy usando estrategias para afrontar la situación o buscando apoyo.
- No tengo plena certeza de poder mantener el control sin la ayuda de otra persona.
- No puedo garantizar la seguridad o creo que alguien podría estar en peligro inmediato por mi causa.
Test ¿Soy homicida? Autoevaluación de seguridad - Descripción y metodología del test
Si te preocupa perder el control, has tenido pensamientos de hacer daño o atraviesas una situación tensa, esta autoevaluación sobre pensamientos violentos ofrece un punto de partida para detenerte y examinar lo que estás viviendo. El Test ¿Soy homicida? Autoevaluación de seguridad está dirigido a quien necesita una pausa estructurada ante una preocupación inmediata, especialmente cuando le cuesta valorar por sí mismo la seriedad de lo que ocurre.
Qué mide el test
El cuestionario organiza indicadores presentes en los ítems sobre control inmediato y necesidad de apoyo, intención y preparación, y pensamientos e impulsos violentos; no mide la seguridad real ni predice violencia. Un puntaje de cero tampoco garantiza seguridad. Diferenciar una imagen intrusiva de una idea repetitiva, atractiva o difícil de resistir ayuda a interpretar este test de pensamientos violentos.
Estas tres escalas reúnen los aspectos que presenta el resultado:
- Control inmediato y necesidad de apoyo (0–15) muestra la urgencia: Sin indicadores actuales (0–0), El apoyo sería útil (1–2) y Se necesita protección urgente (3–15).
- Intención y preparación (0–15) reúne decisión y medios: Sin indicadores actuales (0–0), Avance preocupante (1–2) y Umbral para actuar de inmediato (3–15).
- Pensamientos e impulsos violentos (0–15) refleja intensidad y apremio: Sin indicadores actuales (0–0), Conviene hablar al respecto (1–2) y Se justifica buscar apoyo pronto (3–15).
Metodología y base científica
Las preguntas usan un autoinforme estructurado: cada una ofrece cuatro alternativas que avanzan desde la ausencia de indicadores hasta una preocupación. Recorren intención, control, pensamientos, escalada, proximidad, sustancias, preparación, medios y apoyo. Así, la evaluación de intención violenta considera el patrón de respuestas y no una emoción aislada.
El resultado se organiza por dimensión, pero no se especifica cuántos puntos aporta cada alternativa. Los rangos son de reflexión no validados; dependen de la sinceridad, la memoria, el contexto actual y el estado de la persona, por lo que no constituyen criterios clínicos, legales ni de predicción individual. Una respuesta de alerta prevalece sobre el total: aléjate de la persona y de armas, evita quedarte a solas y contacta con emergencias o servicios de crisis.
El cuestionario es conceptualmente coherente con el marco de evaluación de amenazas, las conductas de advertencia y el HCR-20V3, sin ser una adaptación de ellos ni un instrumento validado. Sus resultados requieren leer las respuestas junto con el momento vivido: la sinceridad, la memoria y el estado de la persona pueden influir en lo que se comunica y en cómo se contesta.
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