Test cuestionario: ¿Mi perro es autista?

Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntaje en contexto.
Ejemplos de preguntas de la prueba
- Mi perro suele responder a la invitación e interactúa de una manera en la que se siente cómodo.
- Mi perro suele preferir tener espacio, pero puede interactuar brevemente o a su manera.
- Mi perro rara vez responde a las invitaciones de personas conocidas, incluso en entornos tranquilos.
- Mi perro se paraliza, entra en pánico o reacciona sistemáticamente de una manera que lo pone en riesgo a él o a la persona.
- Mi perro puede notarlos, pero permanece tranquilo o se calma de inmediato.
- Mi perro se sobresalta o se aleja brevemente, pero luego se recupera sin mucho apoyo.
- Mi perro se esconde, tiembla o vocaliza con frecuencia, o tarda mucho en recuperarse.
- Los sonidos habituales desencadenan intentos frenéticos de escapar, riesgo de autolesión, colapso o incapacidad para recuperarse con normalidad.
- No parece necesitar ningún ritual en particular.
- Mi perro tiene preferencias, pero por lo general acepta pequeñas variaciones.
- Es necesario seguir varios pasos de una manera determinada o mi perro se angustia de forma evidente.
- La interrupción de un ritual puede provocar angustia prolongada, rechazo de actividades esenciales o comportamientos inseguros.
Test cuestionario: ¿Mi perro es autista? - Descripción y metodología del test
Dirigida a quienes conviven con un perro y desean interpretar sus conductas habituales en contexto, esta evaluación aborda adaptación, sensibilidad, contacto y comunicación. El Test cuestionario: ¿Mi perro es autista? presenta un marco para comprender la conducta repetitiva en perros sin determinar si el animal tiene autismo.
Qué mide esta evaluación
El cuestionario explora tres dominios observables: rigidez y repetición, respuestas sensoriales y autorregulación, e interacción y comunicación. Incluye rutinas, cambios, sonidos, superficies, manipulación, juego y señales conocidas. La sensibilidad sensorial en perros se valora junto con adaptación.
Dirigido a cuidadores, resume patrones que pueden orientar observación o conversación veterinaria. Estas tres escalas organizan el resultado:
- Comportamiento repetitivo y rigidez (0–15) muestra si rituales y repeticiones forman un patrón. Niveles: Sin patrón puntuable 0; Patrón a documentar 1–2; Patrón persistente/intenso 3–15.
- Respuestas sensoriales y autorregulación (0–15) resume reacciones a estímulos y recuperación. Niveles: Sin patrón puntuable 0; Patrón a documentar 1–2; Se sugiere consulta veterinaria 3–15.
- Interacción social y comunicación (0–15) resume contacto, señales y juego. Niveles: Sin patrón puntuable 0; Patrón que conviene documentar 1–2; Se recomienda consultar a un veterinario 3–15.
Metodología y base científica
Las preguntas forman un informe del cuidador sobre escenas de convivencia. Cada una ofrece cuatro alternativas: de una respuesta cómoda o adaptable a una reacción persistente, intensa o insegura. La persona elige la descripción más cercana a la conducta habitual según contexto, frecuencia, duración, recuperación e interferencia. El cuestionario no permite deducir cuánto suma cada opción.
El puntaje se resume por dimensiones. Es un resumen en línea no validado, sin interpretación de gravedad ni umbral clínico. Los niveles son orientativos: cualquier experiencia preocupante importa aunque el total sea bajo, y una señal de alarma individual con puntaje 3 prevalece sobre la suma. Cambios repentinos, lesiones, dolor o signos neurológicos requieren atención veterinaria inmediata.
El enfoque mantiene paralelos conceptuales con la Encuesta de respuesta social interespecífica (ISRS), descrita por Galambos et al. (2021), y con Ujfalussy et al. (2024), Bowen y Fatjó (2024), y Hsu y Serpell (2003), sobre respuesta social, repetición y medición. Contextualizan los dominios; no validan este cuestionario. La comunicación social canina se examina mediante situaciones observables. Dolor, audición, neurología, contexto y perspectiva del cuidador pueden modificar respuestas.
- Galambos Ágoston, Petró Eszter, Nagy Bernadett, Turcsán Borbála, and Topál József. The effects of social and non-social distracting stimuli on dogs with different levels of social competence – Empirical evidence for a canine model of autism. Applied Animal Behaviour Science. 2021;244:105451. 10.1016/j.applanim.2021.105451
- Ujfalussy Dorottya J., Gergely Anna, Petró Eszter, and Topál József. ASD-similar social behaviour scores affect stimulus generalization in family dogs. Scientific Reports. 2024;14(1):18578. 10.1038/s41598-024-69610-1
- Bowen Jonathan and Fatjó Jaume. Repetitive Behaviors in Dogs. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice. 2024;54(1):71-85. 10.1016/j.cvsm.2023.09.003
- Hsu Yuying and Serpell James A. Development and validation of a questionnaire for measuring behavior and temperament traits in pet dogs. Journal of the American Veterinary Medical Association. 2003;223(9):1293-1300. 10.2460/javma.2003.223.1293
Updated: