Muchos patrones que se repiten en pareja, desde esperar pendiente del teléfono hasta quedarte en silencio en una discusión, nacen de cómo aprendiste a manejar la cercanía. Este test de estilo de apego convierte esos patrones en dos puntajes claros y un perfil que reconocerás en tus citas, tus conflictos y tus amistades, con 36 afirmaciones breves pensadas tanto para quien tiene pareja como para quien no.
Qué mide el test
Como test de apego emocional, el cuestionario sigue el modelo de dos dimensiones que la investigación actual sobre el apego utiliza en adultos. La primera dimensión, la ansiedad de apego, reúne tres facetas: el miedo al abandono, la necesidad de confirmación y las conductas de protesta, como poner a prueba a la pareja o los celos. La segunda, la evitación, también reúne tres: la incomodidad con la cercanía, la autosuficiencia compulsiva y la desconexión, es decir, la tendencia a cerrarse o apagar los sentimientos bajo tensión. Cada faceta se mide con seis afirmaciones, y algunas están redactadas en sentido contrario para detectar respuestas automáticas. Al cruzar ambas dimensiones aparecen cuatro estilos de apego: seguro, ansioso-preocupado, evitativo-desdeñoso y temeroso-evitativo, también llamado desorganizado. Como los puntajes son continuas, el resultado muestra además lo cerca que estás de la frontera entre dos estilos.
Cómo funciona y cómo leer tu resultado
Valoras 36 afirmaciones en una escala de siete puntos, desde totalmente en desacuerdo hasta totalmente de acuerdo, pensando en tus relaciones cercanas en general y no en una sola persona. Lleva unos ocho minutos. Después, los puntajes se convierten en un mapa y en varias lecturas prácticas:
- dos puntajes, ansiedad y evitación, cada una en nivel bajo, moderado o alto;
- tu posición en el mapa de los cuatro estilos y lo firme que es dentro de su cuadrante;
- las dos facetas más marcadas, por ejemplo la búsqueda de confirmación o la retirada en las discusiones;
- cómo suele manifestarse tu estilo en las citas, en los conflictos y en la confianza.
Lee las dos dimensiones juntas y no por separado. Mucha ansiedad con poca evitación suele significar que te acercas a la otra persona cuando dudas, mientras que mucha evitación indica que te alejas; puntuar alto en ambas explica el tira y afloja que tantas personas describen. Los estilos son patrones, no rasgos fijos, y los hábitos seguros se pueden aprender.