Test de acumulación compulsiva

Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntaje en contexto.
Ejemplos de preguntas de la prueba
- Totalmente en desacuerdo
- En desacuerdo
- Ni de acuerdo ni en desacuerdo
- De acuerdo
- Totalmente de acuerdo
- Totalmente en desacuerdo
- En desacuerdo
- Ni de acuerdo ni en desacuerdo
- De acuerdo
- Totalmente de acuerdo
- Totalmente en desacuerdo
- En desacuerdo
- Ni de acuerdo ni en desacuerdo
- De acuerdo
- Totalmente de acuerdo
Test de acumulación compulsiva - Descripción y metodología del test
Un garaje lleno o un cajón de cables viejos no convierten a nadie en acumulador, pero mucha gente se pregunta en silencio dónde está su propio límite. Este test de acumulación compulsiva te ayuda a encontrarlo con unas pocas frases cotidianas. Va más allá del desorden y pregunta por qué las cosas se quedan, cómo llegan y qué te cuestan. Muchas veces se confunde con el síndrome de Diógenes, aunque no son lo mismo.
Qué mide el test
Los psicólogos Randy Frost y Gail Steketee describen la acumulación a través de tres partes conectadas, y el test le da a cada una su propio puntaje. El desorden en casa muestra cuánto espacio te han quitado tus cosas: cuartos que no se usan, mesas y pisos cubiertos, clósets llenos y búsquedas eternas. Desprenderte recoge la incomodidad de tirar, el hábito del por si acaso, la necesidad de proteger lo tuyo de otros y la sensación de que un objeto guarda un recuerdo. La investigación sobre el trastorno de acumulación considera esta segunda parte el centro de todo. Comprar y juntar de más incluye ofertas que no resistes, compras que te suben el ánimo y regalos que llevas a casa. Los tres puntajes suman tu nivel de acumulación de 0 a 100, así ves qué tan fuerte es el impulso y de dónde viene.
Cómo funciona y cómo leer tu resultado
Son 25 frases cortas y la mayoría de la gente termina en unos cinco minutos. En cada una eliges qué tanto te describe, de Totalmente en desacuerdo a Totalmente de acuerdo. Algunas frases describen lo contrario, como regalar ropa con facilidad, y así las respuestas se mantienen honestas aunque vayas rápido. A diferencia de un cuestionario corto para saber si eres un acumulador compulsivo, este separa lo que entra de lo que no quiere irse. Tu resultado incluye:
- tu nivel general de 0 a 100, con la etiqueta bajo, moderado o alto;
- la parte que más lo impulsa y la que mejor aguanta;
- una mirada escala por escala al desorden, al soltar y a lo que entra;
- una comparación con otras personas que hicieron el test.
Mucha gente se sorprende con su mezcla. Una casa ordenada puede esconder una gran dificultad para tirar cosas, sostenida a puro esfuerzo. Una casa llena, en cambio, a veces nace de las compras y no del apego. Esa combinación dice más que el número solo y señala por dónde empezar.
- Frost, R. O., & Gross, R. C. (1993). The hoarding of possessions. Behaviour Research and Therapy, 31(4), 367-381.
- Frost, R. O., & Hartl, T. L. (1996). A cognitive-behavioral model of compulsive hoarding. Behaviour Research and Therapy, 34(4), 341-350.
- Steketee, G., & Frost, R. (2003). Compulsive hoarding: Current status of the research. Clinical Psychology Review, 23(7), 905-927.
- Frost, R. O., Steketee, G., & Grisham, J. (2004). Measurement of compulsive hoarding: Saving Inventory-Revised. Behaviour Research and Therapy, 42(10), 1163-1182.
- Frost, R. O., & Steketee, G. (2010). Stuff: Compulsive hoarding and the meaning of things. Boston: Houghton Mifflin Harcourt.
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