Test de discalculia para adultos: números, lectura y escritura

Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntaje en contexto.
Ejemplos de preguntas de la prueba
- Nunca
- Casi nunca
- A veces
- A menudo
- Muy a menudo
- Nunca
- Casi nunca
- A veces
- A menudo
- Muy a menudo
- Nunca
- Casi nunca
- A veces
- A menudo
- Muy a menudo
Test de discalculia para adultos: números, lectura y escritura - Descripción y metodología del test
Hay quien lleva años esquivando los números y las palabras sin decirlo: la calculadora para cada propina, el correo leído tres veces antes de enviarlo. Este test de discalculia para adultos mira esos trucos cotidianos y lo que hay detrás. Muchas personas empiezan a sospechar que tienen dificultades de aprendizaje mucho después de la escuela, cuando llegan el trabajo, las facturas y los formularios, y ver con claridad adónde se va el esfuerzo es el primer paso útil.
Qué mide el test
El cuestionario recorre cuatro áreas de la vida diaria. El cálculo mental pregunta por cuentas de cabeza, propinas, el cambio y cifras que se cruzan. Horas, horarios y orientación abarca leer el reloj, confundir izquierda y derecha, seguir pasos en orden y calcular a ojo cuánto vas a pagar. Investigadores como Brian Butterworth llaman discalculia del desarrollo a estas dificultades con los números cuando se mantienen en el tiempo. La lectura mira cuántas veces relees, si pierdes el renglón y cómo lees en voz alta, y la ortografía se fija en letras cruzadas, palabras dudosas y formularios largos. Michael Vinegrad reunió este tipo de problemas de lectura y escritura en su lista de señales cotidianas de la dislexia adulta. Las cuatro áreas forman un puntaje general y además dos resúmenes: números, ligado a la discalculia, y lectura y escritura, ligado a la dislexia.
Cómo funciona y cómo leer el resultado
Valoras 25 frases breves sobre momentos reales, como dividir una cuenta o llenar un formulario, desde «Nunca» hasta «Muy a menudo». Te llevará unos 5 minutos. Las frases de números y de palabras van mezcladas, y cuatro describen lo contrario, como notar enseguida un cambio mal dado, así que puntúan al revés. Responde pensando en una semana normal, no en una noche de cansancio. El resultado muestra:
- tu puntaje general de 0 a 100 con una etiqueta clara: pocos rasgos, algunos rasgos o rasgos marcados;
- puntajes aparte para cálculo mental, tiempo y orientación, lectura y ortografía;
- tu puntaje de números y tu puntaje de lectura y escritura, uno al lado del otro;
- cómo se comparan tus respuestas con las de otras personas que hicieron el test.
Quienes llegan buscando información sobre la dislexia en adultos a menudo descubren que los números les cuestan más que las palabras, o al revés. Esa diferencia importa, porque los trucos que ayudan en cada lado son distintos. Ver qué lado pesa más te dice dónde un pequeño cambio te ahorrará más tiempo.
- Vinegrad, M. (1994). A revised adult dyslexia checklist. Educare, 48, 21-23.
- Butterworth, B. (1999). The Mathematical Brain. London: Macmillan.
- Butterworth, B. (2005). The development of arithmetical abilities. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 46(1), 3-18.
- Butterworth, B., Varma, S., & Laurillard, D. (2011). Dyscalculia: From brain to education. Science, 332(6033), 1049-1053.
- Snowling, M. J. (2000). Dyslexia (2nd ed.). Oxford: Blackwell.
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