En contextos escolares y comunitarios, la Evaluación De Riesgos De Conducta Desviada es un cuestionario de autorreporte orientado a estimar la presencia de factores asociados a conductas disruptivas o de riesgo en adolescentes. Su uso se integra como apoyo al tamizaje y a la formulación inicial de necesidades de acompañamiento.
Consta de 70 ítems y suele completarse en aproximadamente 13 minutos. La interpretación debe realizarse de manera clínica, considerando el contexto familiar, escolar y social, y evitando conclusiones diagnósticas basadas solo en el puntaje.
De acuerdo con lo reportado por Travis Hirschi; Michael R. Gottfredson, la Evaluación De Riesgos De Conducta Desviada se utiliza para identificar áreas de vulnerabilidad y orientar decisiones de intervención, seguimiento o derivación cuando corresponda. Se recomienda complementar los resultados con entrevista, observación y otras fuentes de información.