Se utiliza el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI) para evaluar la ansiedad en dos dimensiones: ansiedad-estado (condición emocional transitoria) y ansiedad-rasgo (tendencia relativamente estable). Es un instrumento de autoinforme estructurado para su aplicación en contextos clínicos y de evaluación psicológica.
Incluye 40 ítems y suele completarse en aproximadamente 25 minutos. Su interpretación se basa en la comparación de puntuaciones entre ambas dimensiones, con el propósito de apoyar la formulación clínica.
De acuerdo con Charles D. Spielberger, el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI) está diseñado para diferenciar cambios situacionales en la ansiedad de características más persistentes. Los resultados deben integrarse con entrevista clínica y otras fuentes de información para orientar decisiones de evaluación y seguimiento.