Se utiliza el instrumento Trastornos Mentales Somatizados como apoyo en el tamizaje de manifestaciones somáticas que pueden estar asociadas a malestar psicológico. Permite organizar la información reportada sobre síntomas físicos y su posible relación con factores emocionales y conductuales. Fue desarrollado por Robert L. Spitzer y Michael B. First.
Consta de 39 ítems y su aplicación requiere aproximadamente 8 minutos. Se administra en formato de autoinforme y facilita una primera aproximación clínica para orientar la entrevista y decidir si conviene profundizar con evaluación psicológica o psiquiátrica, así como con estudios médicos cuando sea pertinente.
La interpretación de Trastornos Mentales Somatizados debe realizarse en el contexto de la historia clínica y no sustituye el juicio profesional. Los resultados se integran con la exploración clínica, la observación y otros instrumentos, considerando comorbilidades y condiciones médicas que puedan explicar los síntomas.