Se utiliza la Prueba De Flexibilidad De La Personalidad para explorar, de manera estructurada, la capacidad de ajuste conductual y cognitivo ante cambios y demandas del entorno. Se aplica en contextos clínicos, de orientación psicológica o de evaluación psicológica cuando se requiere estimar recursos de adaptación.
El instrumento, atribuido a Steven C. Hayes, incluye 40 ítems y suele completarse en aproximadamente 8 minutos. La interpretación se orienta a describir tendencias relativas a flexibilidad o rigidez en la forma de responder, con base en el patrón de respuestas.
Los resultados de la Prueba De Flexibilidad De La Personalidad se integran con entrevista clínica y otras fuentes de información. No sustituyen un diagnóstico ni, por sí solos, determinan conclusiones clínicas. Su utilidad principal es apoyar la formulación del caso y el seguimiento de objetivos de intervención cuando corresponde.