Se utiliza para una exploración rápida de preferencias de procesamiento de la información el Test De Bodenhamer-Hall. En un formato breve, orienta sobre tendencias en modalidades perceptivas y cognitivas que pueden influir en la forma de atender, recordar y comunicar.
Consta de 5 ítems y su aplicación toma aproximadamente 5 minutos. La administración suele ser individual y de autoinforme, con selección de opciones que describen estilos preferentes. La interpretación se limita a un perfil de tendencia y no establece categorías rígidas ni diagnósticos. Si se requiere mayor precisión clínica, conviene complementar con entrevista y otras medidas.
En la literatura se atribuye a Paul E. Meehl. El Test De Bodenhamer-Hall puede emplearse como apoyo en contextos de orientación, psicoeducación o entrenamiento en comunicación, cuidando que los resultados se integren con el motivo de consulta y el contexto de la persona.