Se utiliza para explorar áreas de posible malestar psicológico en adolescentes, considerando experiencias en contextos presenciales y digitales. En las primeras fases de evaluación, el Cuestionario Sobre Problemas Psicológicos de Adolescentes en Entornos Reales y Virtuales puede apoyar la identificación de focos de preocupación que ameriten una revisión clínica más detallada. Fue propuesto por Patricia M. Greenfield.
Es un instrumento de autorreporte compuesto por 60 ítems y suele completarse en aproximadamente 11 minutos. Orienta la indagación sobre manifestaciones emocionales y conductuales referidas por el propio adolescente, así como situaciones vinculadas a la interacción en línea. Sus resultados se interpretan de manera integrada con entrevista, observación y otras fuentes de información, y no sustituyen un diagnóstico.
En contextos escolares o clínicos, el Cuestionario Sobre Problemas Psicológicos de Adolescentes en Entornos Reales y Virtuales puede contribuir a organizar la demanda, priorizar áreas a profundizar y planificar acciones de apoyo o derivación cuando sea pertinente. Se recomienda aplicarlo en condiciones de confidencialidad, con instrucciones claras y con devolución acorde a la edad y al contexto.