Se utiliza la Escala de Asco (DS-R) para evaluar la sensibilidad individual ante estímulos que suelen evocar asco y para describir el perfil de reactividad ante distintos contenidos. Es un instrumento de autoinforme de aplicación breve, útil como apoyo en la exploración clínica y en contextos de investigación.
Consta de 27 ítems y suele completarse en aproximadamente 5 minutos. Permite obtener indicadores cuantitativos del nivel de asco reportado y orientar la indagación sobre situaciones que la persona percibe como especialmente aversivas, sin sustituir la entrevista clínica ni el juicio profesional.
La Escala de Asco (DS-R), desarrollada por Paul Rozin y Clark R. McCauley, puede emplearse para complementar la formulación del caso cuando se exploran respuestas emocionales de rechazo y su posible relación con conductas de evitación o malestar asociado, considerando siempre el contexto, la cultura y las condiciones de administración.