Test escala de existencia para adolescentes
Al terminar el test, te ayudaré a entender tus resultados y lo que significan.
Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntuación en contexto.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Una vez que completes la prueba, tu resultado aparecerá aquí para que puedas ver dónde te sitúas.
Preguntas frecuentes
Test escala de existencia para adolescentes - Síntomas y signos
Se utiliza la Escala de Existencia para Adolescentes como un instrumento de autoinforme orientado a explorar la vivencia subjetiva de sentido y coherencia personal en población adolescente. Su aplicación favorece una aproximación clínica inicial a cómo se perciben la propia vida, las decisiones y los valores personales en esta etapa del desarrollo. Fue desarrollada por Leonard T. Maholick.
Consta de 43 ítems y suele completarse en aproximadamente 8 minutos. Sus resultados se interpretan como indicadores del modo en que el o la adolescente experimenta significado, congruencia interna y orientación personal, sin sustituir la entrevista clínica ni la evaluación integral del contexto.
La Escala de Existencia para Adolescentes puede apoyar la formulación de hipótesis clínicas y la planificación de intervenciones, especialmente cuando se requiere identificar áreas de conflicto interno, desorientación respecto a metas o dificultades para sostener un sentido de propósito. Se recomienda su uso dentro de un proceso de evaluación más amplio, considerando variables del desarrollo, del entorno familiar y escolar, y el estado emocional actual.