Se utiliza la Escala De Foco De Atención En Sí Mismo (SFAS) para explorar el grado en que la atención se dirige de manera habitual hacia pensamientos, sensaciones y experiencias internas. Esta característica puede relacionarse con patrones de rumiación, autovigilancia y malestar emocional.
Consta de 11 ítems y suele completarse en aproximadamente 3 minutos. Los reactivos se responden según el nivel de acuerdo con enunciados breves, lo que permite una aplicación ágil en contextos clínicos o de investigación.
La Escala De Foco De Atención En Sí Mismo (SFAS) aporta información complementaria para la formulación clínica, al orientar sobre el nivel de autoatención y su posible vínculo con sintomatología ansiosa o depresiva. También puede emplearse para monitorear cambios a lo largo del proceso terapéutico, en conjunto con otros indicadores y el juicio clínico.