Se trata de un instrumento de tamizaje del desarrollo que explora posibles dificultades asociadas a distintas etapas evolutivas. La Evaluación De Las Edades Problemáticas Del Desarrollo se aplica como un cuestionario de autorreporte para orientar la identificación de áreas que podrían requerir exploración clínica adicional.
Consta de 42 ítems y suele completarse en aproximadamente 8 minutos. La interpretación debe realizarse en el contexto de la entrevista y otros antecedentes relevantes, sin sustituir una valoración integral.
Su uso puede aportar información inicial para formular hipótesis sobre necesidades de evaluación o intervención en relación con tareas del desarrollo. La Evaluación De Las Edades Problemáticas Del Desarrollo se atribuye a Michael Rutter y se recomienda emplearla como apoyo dentro de un proceso psicodiagnóstico más amplio.