Se utiliza como instrumento de tamizaje breve para explorar señales de posible alteración de la conducta alimentaria. El Cuestionario SCOFF (SCOFF) orienta la identificación inicial de indicadores compatibles con cuadros como anorexia nerviosa o bulimia, sin sustituir una evaluación clínica completa.
Consta de 5 ítems y suele completarse en aproximadamente 1 minutos. Se responde de forma autoaplicada o mediante entrevista, con preguntas directas sobre experiencias y preocupaciones relacionadas con el control de la ingesta y el peso. De acuerdo con Morgan, J., su interpretación se centra en estimar la probabilidad de riesgo y apoyar la decisión de ampliar la valoración.
En la práctica clínica, el Cuestionario SCOFF (SCOFF) puede emplearse en contextos de atención primaria, escolar o comunitaria para priorizar derivación y profundizar en la evaluación cuando los hallazgos sugieren riesgo. Los resultados deben integrarse con la entrevista clínica y otros antecedentes relevantes.