Se utiliza el Cuestionario Diferencial Diagnóstico como instrumento de tamizaje para explorar tendencias de interés y preferencia hacia áreas ocupacionales específicas. Es una medida de autorreporte con formato de elección forzada, útil para orientar una primera aproximación clínica o de consejería.
Consta de 20 ítems y suele completarse en aproximadamente 15 minutos. Su contenido contrasta alternativas para identificar una orientación predominante hacia diferentes categorías generales de actividad profesional.
En la interpretación conviene integrar los resultados con entrevista y antecedentes relevantes, considerando el contexto educativo y laboral. El Cuestionario Diferencial Diagnóstico fue desarrollado por Robert L. Spitzer y Janet B. W. Williams.