Esta prueba permite valorar expectativas y actitudes negativas hacia el futuro en población infantil y adolescente. La Escala De Desesperanza Para Niños (HSC) se utiliza como instrumento de tamizaje para identificar niveles de desesperanza que pueden requerir una evaluación clínica más amplia.
Consta de 17 ítems y suele completarse en aproximadamente 4 minutos. Su aplicación es breve y se basa en el registro de respuestas a enunciados que exploran percepciones y anticipaciones sobre el porvenir.
En su interpretación, los puntajes orientan sobre la presencia de cogniciones pesimistas y el grado de desesperanza reportado. La Escala De Desesperanza Para Niños (HSC), desarrollada por María Kovacs, puede emplearse en contextos escolares, clínicos o de investigación, como apoyo para decidir si se justifica una valoración diagnóstica y un seguimiento del estado emocional.