Se utiliza el Test INSPIRIT como instrumento de tamizaje para explorar experiencias espirituales referidas y su posible relación con afrontamiento ante situaciones de tensión. La aplicación es breve y estandarizada, con 19 ítems y una duración de aproximadamente 4 minutos.
Se responde en formato de autoinforme y permite describir la presencia e intensidad subjetiva de vivencias vinculadas a sentido, creencias y valores, sin sustituir una entrevista clínica. Los resultados deben interpretarse considerando el contexto cultural y religioso, así como el estado emocional actual.
En el ámbito clínico y de investigación, el Test INSPIRIT puede aportar información complementaria sobre recursos personales percibidos y aspectos de significado que podrían asociarse con regulación emocional en momentos de estrés. Conviene integrar sus hallazgos con otras medidas y con la evaluación profesional para orientar hipótesis y decisiones de intervención.