Test cuestionario: ¿Tengo el corazón roto? - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. Cuando surgen responsabilidades rutinarias como la higiene, los medicamentos, las facturas, el cuidado de niños o las tareas del hogar, ¿cómo las estás manejando?
Estoy cumpliendo con mis responsabilidades esenciales con normalidad.
Algunas tareas requieren un esfuerzo adicional, pero sigo cubriendo las necesidades esenciales.
Estoy posponiendo o dejando de hacer varias tareas importantes.
Hay necesidades esenciales que no se están atendiendo, lo que crea un riesgo inmediato para la salud, el cuidado o la seguridad.
2. Necesitas completar una tarea conocida en el trabajo, la escuela o el hogar. ¿Qué es más probable que ocurra ahora?
Puedo concentrarme y completarla casi como de costumbre.
Mi mente se desvía hacia la pérdida, pero puedo volver a concentrarme.
Los pensamientos repetitivos o el cansancio provocan retrasos, errores o tareas sin terminar.
No puedo realizar tareas esenciales ni tomar decisiones necesarias para mi bienestar inmediato.
3. ¿Qué papel han tenido el alcohol, las drogas, la conducción imprudente, los retos peligrosos u otras acciones de alto riesgo en tu manera de afrontar la situación?
No han formado parte de mi manera de afrontar esta pérdida.
He sentido el impulso de afrontar la situación de manera riesgosa, pero he elegido una alternativa más segura.
He consumido sustancias o asumido riesgos más de una vez para escapar de lo que siento.
Mi manera de afrontar la situación ha causado o podría causar de forma inminente una sobredosis, una lesión, la conducción bajo los efectos de sustancias u otro peligro inmediato.
4. En las noches en que aparecen pensamientos sobre la pérdida, ¿qué opción describe mejor tu sueño?
Mi sueño se mantiene similar a mi patrón habitual.
A veces tardo más en conciliar el sueño o despierto antes de lo habitual.
Mi sueño se acorta o interrumpe repetidamente, o se prolonga de manera inusual.
Casi no duermo, no puedo levantarme de la cama o siento que el agotamiento no me permite funcionar de manera segura.
5. Una amistad te invita a una actividad sin presiones que normalmente considerarías. ¿Cómo tiendes a responder?
Decido según mi interés y energía, en lugar de evitar a todo el mundo.
A veces dudo o rechazo la invitación, pero mantengo el contacto.
Me aíslo repetidamente, incluso cuando una parte de mí desea conectar con otras personas.
Me he aislado casi por completo y siento que no puedo recurrir a nadie a pesar de mi intenso malestar.
6. Si necesitaras ayuda esta noche, ¿qué opción describe mejor tu acceso a apoyo?
Puedo identificar a una persona o un servicio y me comunicaría con ellos.
Hay apoyo disponible, aunque la vergüenza o la duda podrían hacer que tarde en buscarlo.
Me cuesta identificar o contactar a alguien que pudiera quedarse conmigo o ayudarme.
Siento un aislamiento total, alguien me impide buscar ayuda o no tengo forma de mantenerme a salvo sin compañía.
7. Durante las últimas dos semanas, ¿qué tan presente ha estado la tristeza por la pérdida de la relación?
No he sentido una tristeza significativa al respecto.
La tristeza ha aparecido en momentos breves y manejables.
La tristeza ha ocupado gran parte de varios días.
La tristeza se ha sentido casi constante o emocionalmente insoportable.
8. Después de repasar lo sucedido, ¿a qué conclusiones suelen llegar tus pensamientos sobre ti?
Puedo considerar mi responsabilidad sin atacar mi valor como persona.
A veces cuestiono mis acciones, pero puedo recuperar la perspectiva.
Me critico repetidamente o siento un rechazo hacia lo más esencial de mi persona.
Siento que no valgo nada o que toda la culpa es mía, y me cuesta interrumpir esos pensamientos.
9. Cuando imaginas tu vida después de esta pérdida, ¿qué respuesta se acerca más a lo que sientes?
Puedo imaginar posibilidades significativas, aunque ahora sean diferentes.
El futuro se siente incierto, pero todavía puedo ver algunas posibilidades.
Me cuesta imaginar que volveré a sentir conexión o esperanza.
El futuro parece no tener sentido, como si ya no quedara nada significativo.
10. Cuando un mensaje, un lugar, una canción u otro recordatorio te toma por sorpresa, ¿qué suele ocurrir?
Lo noto sin una reacción emocional significativa.
Siento una breve oleada de emoción y luego recupero el equilibrio.
La reacción altera mi estado de ánimo o mi atención durante horas.
La reacción me abruma o siento que es imposible calmarme sin ayuda.
11. ¿Cómo ha afectado la pérdida tu capacidad para disfrutar de actividades que normalmente son importantes para ti?
Todavía puedo disfrutarlas casi como de costumbre.
Mi interés ha disminuido un poco, pero aún tengo momentos de disfrute.
A menudo me cuesta sentir interés o satisfacción.
Casi nada me resulta agradable y siento que me he cerrado emocionalmente.
12. ¿Has pensado en hacerte daño o en no querer seguir con vida?
No, no he tenido esos pensamientos.
He tenido pensamientos fugaces y no deseados, sin querer actuar de acuerdo con ellos.
Los pensamientos son recurrentes o difíciles de apartar, aunque no tengo la intención inmediata de actuar.
Actualmente tengo la intención o un plan, me he hecho daño recientemente o dudo que pueda mantenerme a salvo.
13. Cuando el dolor emocional aumenta bruscamente, ¿qué tanta confianza tienes en que puedes evitar hacerte daño?
Siento que puedo mantenerme a salvo y sé qué haría si eso cambiara.
Mantenerme a salvo requiere esfuerzo, pero puedo usar una estrategia de afrontamiento o comunicarme con alguien.
A veces no estoy seguro de poder mantenerme a salvo y necesito que otra persona me ayude a hacerlo.
En este momento no tengo la certeza de poder mantenerme a salvo o no puedo hacerlo.
14. ¿La ruptura o el conflicto en la relación ha incluido contacto no deseado, vigilancia, amenazas, uso de la fuerza o temor por tu seguridad?
No, no he experimentado esas conductas.
Ha habido contacto no deseado o intentos de sobrepasar mis límites que me han causado incomodidad.
Ha habido vigilancia, intimidación o conductas amenazantes repetidas que me hacen temer que la situación empeore.
Ha habido uso de fuerza física o sexual, acoso persistente, lesiones, una amenaza creíble o temor inmediato por mi seguridad, incluso si ocurrió una sola vez.
15. ¿Cómo ha cambiado tu alimentación desde la pérdida de la relación?
Mi apetito y mis hábitos alimentarios prácticamente no han cambiado.
En ocasiones como más o menos cuando aumentan mis emociones.
Con frecuencia me salto comidas, como en exceso o tengo dificultades para mantener mi ingesta habitual.
Paso periodos prolongados sin consumir suficientes alimentos o líquidos, o como de una manera que representa un peligro físico.