Test cuestionario: ¿Mi perro es autista? - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. Cuando una persona conocida invita afectuosamente a su perro a interactuar, ¿cómo responde habitualmente?
Mi perro suele responder a la invitación e interactúa de una manera en la que se siente cómodo.
Mi perro suele preferir tener espacio, pero puede interactuar brevemente o a su manera.
Mi perro rara vez responde a las invitaciones de personas conocidas, incluso en entornos tranquilos.
Mi perro se paraliza, entra en pánico o reacciona sistemáticamente de una manera que lo pone en riesgo a él o a la persona.
2. ¿Cómo responde su perro a los sonidos habituales del hogar, como el encendido de un electrodoméstico, el movimiento de los platos o el cierre de una puerta?
Mi perro puede notarlos, pero permanece tranquilo o se calma de inmediato.
Mi perro se sobresalta o se aleja brevemente, pero luego se recupera sin mucho apoyo.
Mi perro se esconde, tiembla o vocaliza con frecuencia, o tarda mucho en recuperarse.
Los sonidos habituales desencadenan intentos frenéticos de escapar, riesgo de autolesión, colapso o incapacidad para recuperarse con normalidad.
3. ¿Qué opción describe mejor la necesidad de su perro de seguir rituales antes de comer, descansar, salir o comenzar otra actividad rutinaria?
No parece necesitar ningún ritual en particular.
Mi perro tiene preferencias, pero por lo general acepta pequeñas variaciones.
Es necesario seguir varios pasos de una manera determinada o mi perro se angustia de forma evidente.
La interrupción de un ritual puede provocar angustia prolongada, rechazo de actividades esenciales o comportamientos inseguros.
4. Al encontrarse con una superficie distinta pero segura para caminar, como baldosas, grava, un tapete o césped mojado, ¿cómo reacciona su perro?
Mi perro la explora o la cruza sin dificultades notables.
Mi perro vacila ante algunas superficies, pero avanza si se le da tiempo o estímulo.
Mi perro se niega repetidamente a caminar sobre varias superficies comunes o muestra una angustia considerable ante ellas.
El contacto con la superficie provoca pánico extremo, inmovilidad, dolor aparente o intentos peligrosos de escapar.
5. Cuando la ruta habitual de paseo de su perro cambia inesperadamente, ¿qué suele suceder?
Mi perro nota el cambio, pero continúa con tranquilidad.
Mi perro vacila o mira hacia atrás brevemente y luego se adapta.
Mi perro se angustia y necesita mucho estímulo o tiempo para continuar.
Mi perro entra en pánico, no puede continuar o se comporta de una manera que podría causarle una lesión.
6. Después de un acontecimiento emocionante o levemente estresante, ¿con qué facilidad vuelve su perro a su estado habitual?
Mi perro se calma dentro de un período que parece adecuado para el acontecimiento.
Mi perro necesita más tiempo, distancia o una rutina conocida para calmarse.
Mi perro suele permanecer inquieto, retraído o excesivamente alterado mucho después de que termina el acontecimiento.
Mi perro no puede recuperarse sin una intervención importante o presenta signos físicos graves o comportamientos inseguros.
7. En un entorno concurrido con diversos estímulos visuales, sonidos, olores o personas, ¿qué opción describe mejor la respuesta de su perro?
Mi perro se mantiene regulado o indica que necesita espacio sin mostrar una angustia marcada.
Mi perro se distrae o se cansa y mejora después de trasladarse a un lugar más tranquilo.
Mi perro se siente abrumado con regularidad, se paraliza o sigue angustiado después de irse.
Mi perro experimenta pánico extremo, colapso, intentos incontrolados de escapar u otra situación que supone un riesgo inmediato para la seguridad.
8. Cuando su perro quiere ayuda, acceder a algo o hacer una pausa, ¿con qué claridad se comunica con sus cuidadores habituales?
Mi perro usa señales reconocibles y la comunicación suele funcionar en ambos sentidos.
Las señales pueden ser sutiles o irregulares, pero los cuidadores suelen lograr interpretarlas.
Mi perro suele angustiarse antes de que los cuidadores puedan identificar qué necesita.
Las fallas de comunicación provocan regularmente angustia extrema, paralización o comportamientos inseguros.
9. ¿Qué sucede durante la manipulación necesaria, como cepillarlo, limpiarle las patas, ponerle el arnés o realizarle una revisión delicada?
Mi perro lo acepta con tranquilidad o comunica límites normales sin angustia marcada.
A mi perro le desagradan ciertas sensaciones, pero las tolera si se hacen pausas o se lo manipula de manera gradual.
Varias sensaciones rutinarias le causan una angustia pronunciada, incluso cuando se lo manipula con paciencia y sin presionarlo.
La manipulación delicada necesaria provoca pánico extremo, dolor aparente o un comportamiento que podría lesionar gravemente al perro o a quien lo manipula.
10. ¿Cómo maneja su perro los saludos tranquilos de personas conocidas?
Mi perro se acerca, espera o mantiene una distancia en la que se siente cómodo y permanece relajado.
Mi perro es reservado y tarda en acercarse, pero luego se tranquiliza.
Mi perro evita repetidamente los saludos de personas conocidas o se angustia por ellos, incluso cuando se le da espacio.
Los saludos de personas conocidas desencadenan miedo intenso, inmovilidad, intentos de escapar o comportamientos que probablemente causen lesiones.
11. ¿Con qué frecuencia repite su perro movimientos como caminar en círculos, ir de un lado a otro, girar sobre sí mismo o perseguirse la cola sin un propósito inmediato evidente?
No he observado esto fuera de los comportamientos habituales para acomodarse o jugar.
Ocasionalmente, por lo general cuando está emocionado o a la expectativa, y se detiene con facilidad.
Con regularidad, y a veces es difícil interrumpirlo o redirigirlo.
Con frecuencia o durante períodos prolongados, especialmente cuando interfiere con el descanso, la alimentación o la seguridad física.
12. En un entorno tranquilo y sin grandes distracciones, ¿con qué regularidad responde su perro a señales sociales conocidas, como su nombre, un gesto o una invitación a acercarse?
Mi perro generalmente responde de una manera acorde con su entrenamiento y su capacidad auditiva.
Sus respuestas son un poco irregulares, pero mejoran con la repetición o la motivación.
Con frecuencia, mi perro parece no percibir señales conocidas, a pesar de que puede responder en otras situaciones.
Mi perro ha dejado de responder a señales que había aprendido o parece confundido o desconectado.
13. Durante el juego con una persona conocida o un perro compatible, ¿qué patrón observa?
Mi perro participa en un juego recíproco y se adapta a las pausas o señales.
Mi perro prefiere juegos breves o muy específicos, pero se mantiene cómodo.
Mi perro a menudo no percibe los intentos de pausar, reanudar o cambiar la interacción y se angustia.
El juego suele intensificarse hasta provocar pánico, paralización o un conflicto peligroso, a pesar de seleccionar cuidadosamente a los participantes y supervisarlos.
14. Suponga que una rutina familiar del hogar ocurre más tarde de lo habitual. ¿Cómo responde su perro?
Mi perro espera o cambia a otra actividad sin mostrar angustia.
Mi perro se inquieta un poco, pero se calma con una indicación o una distracción.
Mi perro permanece agitado, vocaliza o no puede calmarse durante un período prolongado.
Mi perro tiene una reacción extrema, como intentos frenéticos de escapar, pánico destructivo o autolesiones.
15. ¿Su perro queda inusualmente absorto en algún objeto, reflejo, sombra, movimiento o actividad en particular?
No he notado ninguna fijación persistente.
Mi perro ocasionalmente se concentra en alguno de ellos, pero desvía la atención con facilidad.
La fijación reaparece y a menudo requiere redirección activa.
La fijación es extremadamente difícil de interrumpir o altera la alimentación, el sueño, el movimiento o la seguridad.