Test cuestionario: ¿Fui víctima de una agresión sexual? - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. ¿Qué papel tuvo el miedo a consecuencias sociales o para la relación en lo que ocurrió?
Ninguna consecuencia que temiera influyó en mi decisión.
En privado, me preocupaba decepcionar a la persona o perder la relación, aunque no me presionó usando ese miedo.
Patrones previos de enojo o rechazo me hicieron prever un conflicto si me negaba, aunque en ese momento no expresó ninguna consecuencia.
Expresó o insinuó una amenaza, como terminar la relación, humillarme, revelar mi orientación sexual o identidad de género, difundir rumores, castigarme o tomar represalias si no accedía.
2. ¿El contacto causó dolor o lesiones físicas?
No experimenté dolor no deseado, lesiones ni secuelas físicas.
Hubo una molestia breve, y el contacto se detuvo o cambió en cuanto se hizo evidente.
El dolor o la incomodidad continuaron porque no se detectaron ni se verificó cómo estaba, pero no tuve ninguna lesión conocida.
Sufrí lesiones, golpes, estrangulamiento o sangrado, o quedé necesitando o considerando recibir atención médica.
3. ¿Alguna diferencia de edad, autoridad, posición, vivienda, dinero, cuidados o empleo afectó tu capacidad para decidir?
No había un desequilibrio de poder relevante, o se manejó sin usarlo como ventaja ni ejercer presión.
La diferencia hizo que me resultara más difícil expresarme, aunque la persona no la usó como ventaja.
Insinuó que su aprobación, el acceso, una oportunidad, la vivienda, los cuidados u otro beneficio dependían de mi cooperación.
Usó su autoridad o mi dependencia para obtener un contacto sexual que no elegí libremente.
4. Si una persona cuidadora, figura de autoridad o persona de apoyo sabía o tenía motivos para conocer la situación, ¿cómo respondió?
Esto no correspondía a mi situación, o tomó medidas razonables para escucharme, protegerme y ayudarme a acceder a apoyo.
Intentó ayudar, pero la pobreza, la falta de servicios de atención, la distancia u otras barreras de acceso limitaron lo que podía hacer.
Restó importancia a la preocupación, demoró en actuar o no llevó a cabo las medidas necesarias a pesar de contar con opciones viables.
A sabiendas, facilitó el acceso a mí, tomó represalias, me amenazó o me impidió buscar protección o ayuda.
5. ¿Qué papel tuvo el miedo a sufrir daño físico?
No hubo amenazas físicas, demostraciones intimidantes ni miedo a sufrir daño.
Su tono o lenguaje corporal me hizo sentir incómodo/a, aunque no hizo ninguna amenaza.
Debido a su enojo o comportamiento previo, temí una reacción física aunque no la amenazó expresamente en ese momento.
Amenazó con hacerme daño o dañar a otra persona, mostró un arma o usó violencia para obligarme a acceder.
6. ¿Se respetaron las condiciones que expresaste sobre el tipo de contacto sexual, la protección u otros límites?
El contacto se mantuvo dentro de las condiciones y los límites que elegí libremente.
Hubo un malentendido, pero se corrigió antes de cruzar el límite.
Mi condición fue cuestionada o renegociada repetidamente hasta que se volvió difícil mantener el límite.
Ocurrió un acto sexual, o se eliminó o ignoró a sabiendas una condición acordada, en contra del límite que había expresado.
7. ¿Qué tan posible sentías que era salir de ese lugar?
Podía irme, y nadie interfirió cuando quise hacerlo.
Estar en un lugar desconocido o un problema de transporte me hizo dudar, pero la persona no interfirió.
El control del transporte, la privacidad o el acceso a mi teléfono hizo que irme pareciera difícil, aunque no me lo impidieron físicamente.
Alguien bloqueó o cerró con llave una salida, me sujetó o se llevó las llaves o un teléfono específicamente para impedir que me fuera o pidiera ayuda.
8. ¿Cómo respondió la otra persona a tu lenguaje corporal durante el contacto?
Participaba activamente y podía responder, sin señales de angustia ni retraimiento.
Me quedé en silencio o me puse tenso/a, y la persona lo notó, hizo una pausa o me preguntó cómo estaba o qué quería.
Me paralicé o me retraje, y la persona continuó sin preguntarme qué quería.
Lloré, la aparté, me resistí visiblemente o mostré una angustia clara, y la persona continuó.
9. Si quisiste hacer una pausa o detenerte después de que comenzó el contacto, ¿qué ocurrió?
No quise detenerme, o mi petición de hacer una pausa o detenernos fue respetada de inmediato.
Quería hacer una pausa, pero me resultó difícil comunicarlo con claridad.
Expresé mi incomodidad de forma indirecta, y la otra persona continuó sin preguntarme a tiempo cómo estaba o qué quería.
Dije que se detuviera, me aparté o retiré mi consentimiento, y la persona continuó.
10. Antes del contacto sexual, ¿hubo un patrón de secretismo, aislamiento o puesta a prueba gradual de tus límites?
No; no hubo ningún patrón preocupante de secretismo, aislamiento o puesta a prueba de límites.
Cierta atención inusualmente intensa o alguna conversación sexualizada me hizo sentir incómodo/a, sin que hubiera aislamiento ni engaño.
Normalizó gradualmente el secretismo o el cruce de límites, o redujo mi acceso a personas que podían apoyarme.
Me aisló, engañó o condicionó deliberadamente para facilitar un contacto sexual que no elegí libremente.
11. Al pensar en el contacto sexual, ¿cómo sentiste tu acuerdo inicial, o la falta de este?
Acepté de forma activa y libre, sin presión ni miedo.
Seguí adelante aunque tenía dudas, y es posible que la otra persona no haya notado mi vacilación.
Sentí que no podía expresar lo que quería, por lo que mi participación no reflejó una decisión clara y libre.
No acepté, dije que no o expresé una negativa que fue ignorada.
12. ¿Cómo respondió la otra persona cuando mostraste resistencia o falta de interés?
Aceptó mi respuesta sin intentar cambiarla.
Volvió a preguntar, pero aceptó mi respuesta final sin tomar represalias.
Usó la culpa, se mostró ofendida, insistió repetidamente o ejerció presión emocional hasta desgastar mi resistencia.
Continuó ejerciendo presión coercitiva hasta que sentí que no tenía una opción real respecto del contacto sexual.
13. En ese momento, ¿qué tan capaz eras de comprender la situación y tomar una decisión voluntaria?
Estaba despierto/a, consciente y podía comprender la situación y decidir libremente.
Cierto grado de alteración, confusión o agotamiento hizo que mis decisiones fueran menos claras de lo habitual.
Estaba bajo los efectos intensos de alguna sustancia, desorientado/a o tenía lagunas importantes de memoria.
Estaba dormido/a, inconsciente o, de otro modo, era incapaz de tomar o comunicar una decisión cuando ocurrió el contacto.
14. ¿Otra persona controló o manipuló el alcohol, los medicamentos u otras sustancias?
No; cualquier consumo de sustancias fue una decisión informada que tomé, y nadie interfirió.
Alguien me animó a consumir más de lo que quería, pero mantuve el control sobre lo que consumí.
Alguien me presionó repetidamente para consumir sustancias o controló el acceso a mi bebida de una manera que me preocupó.
Me dieron una sustancia sin mi conocimiento o consentimiento, o hubo señales concretas de que mi bebida o dosis podría haber sido manipulada.
15. ¿La persona usó su cuerpo o la fuerza física para controlar tus movimientos?
No; pude moverme libremente durante toda la interacción.
Su cercanía o tamaño físico me hizo sentir incómodo/a, pero no lo usó para restringirme.
Colocó su cuerpo de manera que resistirme o alejarme parecía difícil.
Me inmovilizó, sujetó, bloqueó o forzó físicamente mi cuerpo a adoptar una posición.