Se utiliza el Cuestionario de Cribado SCARED (SCARED) para identificar de manera inicial manifestaciones de ansiedad en población infantil y orientar la necesidad de una evaluación clínica más amplia. Es un instrumento de autorreporte y, según el contexto de aplicación, puede complementarse con información de cuidadores.
Fue desarrollado por B. Birmaher. Consta de 41 ítems y suele completarse en aproximadamente 8 minutos. Su contenido explora indicadores de síntomas ansiosos y su posible impacto funcional, por lo que los resultados se interpretan como un tamizaje y no como diagnóstico.
En la práctica clínica, el Cuestionario de Cribado SCARED (SCARED) apoya la toma de decisiones sobre la pertinencia de profundizar en la entrevista, la exploración psicopatológica y la selección de medidas complementarias. La interpretación debe integrarse con la historia clínica, el contexto familiar y escolar, y otras fuentes de información relevantes.