Test cuestionario sobre niños de voluntad firme - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. Su hijo/a pide algo y la respuesta es no. ¿Cuál es su reacción más habitual?
Muestra su reacción, pero por lo general acepta la decisión.
Pregunta por qué y vuelve a pedirlo una vez más.
Propone varias alternativas o condiciones con la esperanza de cambiar la respuesta.
Vuelve a plantear repetidamente la decisión, cuestiona su lógica o busca excepciones.
2. Después de que se le explica claramente un límite, ¿con qué frecuencia su hijo/a continúa buscando una interpretación diferente o una excepción?
Rara vez; la explicación suele dar por terminada la conversación.
De vez en cuando, especialmente cuando el asunto le importa mucho.
A menudo; vuelve a analizar las palabras utilizadas, las circunstancias o los posibles acuerdos.
Muy a menudo; buscar vacíos en las reglas o volver a plantear la decisión es un patrón habitual.
3. Una vez que su hijo/a decide que quiere aprender, crear o lograr algo, ¿cuánto suele durar esa motivación?
A menudo se desvanece cuando otra actividad se vuelve más atractiva.
Dura mientras sea fácil avanzar o tenga apoyo disponible de inmediato.
Por lo general, persiste pese a los contratiempos y se mantiene durante más de un intento.
Puede seguir siendo una meta central durante días o más, incluso después de obstáculos repetidos.
4. Se establece una nueva regla en el hogar. ¿Qué hace su hijo/a con mayor frecuencia?
La acepta después de escuchar en qué consiste.
Hace una o dos preguntas y luego generalmente la sigue.
Pide explicaciones y propone ajustes antes de aceptarla.
Examina detenidamente la regla, debate si es justa y pone a prueba qué tan firmemente se aplica.
5. ¿Cómo suele responder su hijo/a cuando los planes cambian con poca anticipación?
Nota el cambio y se adapta sin demasiada alteración emocional.
Hace preguntas o muestra incomodidad y luego se adapta.
Al principio reacciona con intensidad y necesita tiempo para reorganizar sus expectativas.
El cambio le resulta profundamente perturbador y puede volver repetidamente al plan original.
6. Cuando un plan familiar no incluye la actividad que su hijo/a prefiere, ¿con cuánta insistencia intenta influir en el plan?
Por lo general, acepta el plan una vez que lo entiende.
Expresa su preferencia, pero generalmente deja ahí el asunto.
Propone alternativas y continúa defendiendo su preferencia.
Vuelve repetidamente sobre la decisión y prepara argumentos detallados para cambiarla.
7. Cuando su hijo/a está encantado/a o entusiasmado/a, ¿cómo expresa esa emoción?
Principalmente mediante una sonrisa, una conversación o disfrutando con concentración.
Con una energía visible que sigue siendo bastante fácil de redirigir.
Hablando, moviéndose o celebrando con mucha energía, y le toma tiempo calmarse.
Con un arrebato emocional absorbente que puede desplazar otras actividades o expectativas.
8. Después de perder un juego o fracasar en un intento, ¿con qué rapidez suele recuperar el equilibrio emocional su hijo/a?
Por lo general, lo supera en pocos minutos.
Se recupera después de recibir un poco de consuelo o tomar un breve descanso.
Permanece alterado/a, pero poco a poco vuelve a participar con apoyo paciente.
La emoción sigue siendo intensa durante un período prolongado y es difícil redirigir su atención.
9. Durante una transición rutinaria, como dejar el área de juegos o prepararse para dormir, ¿cómo suele responder su hijo/a?
Cambia de actividad con un recordatorio habitual.
Muestra cierta resistencia, pero continúa después de una cuenta regresiva o una breve conversación.
A menudo se altera y necesita apoyo continuo para hacer la transición.
La transición provoca con frecuencia una reacción intensa que continúa después de haberse completado el cambio.
10. Dos personas adultas aplican un límite conocido de maneras ligeramente diferentes. ¿Qué es probable que haga su hijo/a?
Sigue la indicación dada en la situación actual.
Nota la diferencia, pero acepta una breve explicación.
Señala la inconsistencia y pregunta cuál versión debe aplicarse.
Usa la inconsistencia para argumentar que el límite no debería aplicarse o sigue poniendo a prueba ambas versiones.
11. Cuando su hijo/a está absorto/a en un proyecto que eligió y llega el momento de detenerse, ¿qué sucede con mayor frecuencia?
Por lo general, se detiene después de un simple recordatorio.
Pide terminar una pequeña parte y luego suele detenerse.
Necesita varios avisos e intenta prolongar la actividad.
Se resiste firmemente a detenerse y vuelve repetidamente al proyecto o plan.
12. Un docente, entrenador/a o cuidador/a da una instrucción que entra en conflicto con el enfoque que prefiere su hijo/a. ¿Cómo suele reaccionar?
Por lo general, sigue la instrucción aunque no sea lo que prefiere.
Explica brevemente su preferencia y luego suele cumplir la instrucción.
Pregunta por qué y trata de negociar otro enfoque.
Mantiene el cuestionamiento, prueba alternativas o se resiste hasta que la expectativa se reafirma con firmeza.
13. ¿Cómo suele abordar su hijo/a una decisión cotidiana, como elegir su ropa, jugar u organizar su habitación?
A menudo acepta cualquiera de las opciones razonables que se le presentan.
Por lo general, elige entre algunas opciones sin necesidad de definirlas por su cuenta.
Tiene preferencias definidas y quiere tener una participación significativa en la decisión.
Con frecuencia elabora un plan específico y prefiere firmemente llevarlo a cabo a su manera.
14. Su hijo/a esperaba con entusiasmo una salida, pero se cancela de manera inesperada. ¿Cuál es su respuesta más habitual?
Muestra decepción, pero pronto considera una alternativa.
Necesita un poco de consuelo antes de adaptarse a un nuevo plan.
Permanece visiblemente alterado/a durante un tiempo y le cuesta interesarse en las alternativas.
Reacciona con mucha intensidad y la decepción influye en gran parte del resto del día.
15. Un rompecabezas, una construcción o una habilidad resulta más difícil de lo que su hijo/a esperaba. ¿Qué es más probable que haga?
Intentarlo brevemente y luego elegir otra cosa sin dificultad.
Volver a intentarlo si cuenta con ánimo o ayuda.
Seguir intentándolo varias veces sin éxito antes de considerar pedir ayuda.
Retomarlo repetidamente y mantener la concentración en dominarlo a pesar de la frustración.