Test cuestionario sobre habilidades de afrontamiento - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. Enfrentas un problema estresante con varias incógnitas. ¿Cómo es más probable que comiences?
Aplicar la primera solución razonable para que la situación siga avanzando.
Posponer la acción hasta que se haya despejado una mayor parte de la incertidumbre.
Distinguir aquello sobre lo que puedo influir de aquello sobre lo que no, y luego elegir un siguiente paso útil.
Enumerar posibles enfoques y conversarlos antes de elegir uno.
2. Varias exigencias requieren tu atención al mismo tiempo. ¿Cómo decides cuál abordar?
Responder a la exigencia más reciente o más notoria.
Alternar entre ellas para que cada una reciba algo de atención.
Comparar la urgencia y el impacto, y luego programar periodos de atención concentrada para abordar una a la vez.
Terminar primero los asuntos más rápidos para reducir el tamaño de la lista.
3. Durante una conversación, alguien critica inesperadamente tu trabajo. ¿Cuál es tu respuesta más habitual?
Responder de inmediato para que no se pase por alto mi perspectiva.
Quedarme en silencio y retomar el asunto solo si la otra persona vuelve a plantearlo.
Pedir un momento, calmarme y responder cuando pueda pensar con más claridad.
Aclarar un punto concreto mientras doy tiempo para que disminuya la reacción emocional.
4. Una interrupción recurrente está haciendo aún más difícil una semana que ya es estresante. ¿Cómo la manejas?
Reorganizar mi horario en función de la interrupción.
Mencionar que estoy ocupado y esperar que el patrón cambie.
Establecer un límite específico y sugerir una alternativa viable.
Pedirle a otra persona que ayude a reforzar o comunicar el límite.
5. Una situación estresante está en gran medida fuera de tu control. ¿Qué es lo más probable que hagas?
Seguir investigando por si existe una solución que no haya encontrado.
Evitar pensar en ello hasta que cambie la situación.
Identificar cualquier acción que esté bajo mi control y luego fijar un límite para seguir intentando resolver el problema.
Preparar planes de contingencia para varios resultados posibles.
6. Una técnica para calmarte que suele ayudarte no está funcionando hoy. ¿Qué tenderías a hacer?
Suponer que es poco probable que las técnicas de afrontamiento ayuden en esta situación.
Continuar con la misma técnica durante más tiempo antes de cambiar de enfoque.
Ajustar el ritmo o el entorno, o elegir una técnica diferente que se adapte a mi estado actual.
Preguntarle a alguien qué le funciona y planear probar ese enfoque más adelante.
7. Quieres apoyo emocional después de un día difícil. ¿Qué tiendes a hacer?
Pasar tiempo cerca de otras personas sin mencionar la parte difícil.
Mantenerlo en privado hasta comprender por completo lo que siento.
Decirle a una persona de confianza qué tipo de apoyo sería útil en este momento.
Contar lo que ocurrió y decidir qué necesito según su respuesta.
8. Después de ayudar a otras personas, te das cuenta de que tu propia energía está agotada. ¿Qué es lo más probable que hagas?
Seguir ayudando mientras hago pequeñas pausas cuando sea posible.
Alejarme durante un tiempo sin dar explicaciones porque necesito espacio.
Explicar cuál es mi capacidad actual, reducir el compromiso y hacer espacio para recuperarme.
Cumplir el compromiso inmediato, pero rechazar solicitudes adicionales.
9. Algo que no habías previsto altera un plan importante. ¿Cuál es tu respuesta habitual?
Mantener el plan original durante el mayor tiempo posible para conservar el progreso.
Apartarme hasta que vuelva a ser posible seguir el plan original.
Reevaluar el objetivo y las nuevas limitaciones, y luego adaptar el siguiente paso.
Pedirle a alguien que conozca la situación que recomiende una alternativa.
10. Después de una conversación incómoda, tu mente sigue repasando lo ocurrido. ¿Cómo sueles responder?
Recurrir a algún entretenimiento conocido o a otra distracción.
Dejar que mi mente siga repasándolo y esperar a que se desvanezca por sí solo.
Identificar lo que siento, usar una señal sensorial para conectarme con el presente y redirigir mi atención.
Anotar los pensamientos principales antes de pasar a otra actividad.
11. Estás sobrecargado y un amigo se ofrece a ayudarte. ¿Qué respuesta se parece más a la tuya?
Agradecerle, pero rechazar la ayuda porque prefiero trabajar a mi propio ritmo.
Tener presente el ofrecimiento y aceptarlo solo después de haber intentado todo por mi cuenta.
Preguntarle si puede encargarse de una tarea específica y manejable.
Hablar con esa persona sobre la situación sin delegarle ninguna tarea.
12. En un día lleno de exigencias consecutivas, ¿cómo manejas las transiciones?
Pasar directamente de una exigencia a la siguiente para ahorrar tiempo.
Usar una rutina para restablecerme solo si llego a sentirme claramente abrumado.
Tomarme una breve pausa para restablecerme en algún momento de descanso natural durante el día.
Incorporar pausas breves e intencionales para restablecerme entre varias actividades exigentes.
13. La persona con la que normalmente te comunicas para recibir apoyo no está disponible. ¿Qué haces después?
Tomarlo como una señal de que debo manejar la situación por mi cuenta.
Esperar hasta que esa persona esté disponible antes de hablar del tema.
Comunicarme con otra persona adecuada o recurrir a otro recurso de apoyo.
Usar ahora una estrategia de afrontamiento por mi cuenta y planear retomar el contacto más adelante.
14. Recibes un correo electrónico tenso sobre una fecha límite y notas que se te tensan los hombros. ¿Qué es lo primero que probablemente harías?
Seguir trabajando al mismo ritmo hasta la próxima pausa programada.
Reconocer brevemente la tensión y luego concentrarme en terminar una tarea.
Hacer una pausa para respirar brevemente de forma relajante o usar una señal para conectarme con el presente, y luego elegir la siguiente tarea.
Cambiar a una tarea más fácil durante unos minutos para recuperar el impulso.
15. Una tarea grande parece demasiado complicada como para empezar. ¿Qué sueles hacer?
Completar algunas partes fáciles, aunque no sean fundamentales para la tarea.
Esperar hasta disponer de un periodo largo y sin interrupciones.
Definir una pequeña acción inicial y un punto de revisión para decidir qué sigue.
Esbozar todas las etapas principales antes de comenzar el trabajo.