Test cuestionario sobre el humor - the question form
Preguntas: 16 · 10 minutos
1. Durante una cena, un amigo cuenta una anécdota vergonzosa pero inofensiva. ¿Cómo sería más probable que te sumaras?
Escuchar y sonreír sin agregar otra broma.
Convertir la situación en una referencia divertida que toda la mesa pueda compartir.
Cambiar de tema una vez que termine la historia.
Mencionar una experiencia propia, graciosa y con la que los demás puedan identificarse.
2. Unos amigos cercanos te invitan a participar en una sesión de ataques humorísticos en la que todos aceptaron ser objeto de burlas. ¿Qué papel te queda mejor?
Hacer una burla leve y dejar el material más incisivo a los demás.
Animar a los demás sin hacer ningún ataque humorístico propio.
Preparar algunas bromas precisas y atrevidas, adaptadas al grupo.
Hacer una broma rápida sobre mí en vez de dirigirla contra otra persona.
3. Te piden que hagas un brindis informal en la celebración de un amigo. ¿Qué sería lo que más disfrutarías incluir?
Una referencia cálida y graciosa a algo que el grupo vivió en conjunto.
Un mensaje bien elaborado, con poco o nada de humor.
Una anécdota divertida que ayude a los invitados a identificarse con la persona.
Una frase breve y ligera antes de centrarme en elogios sinceros.
4. Tu viaje se retrasa y ya te ocupaste de los arreglos prácticos. ¿Qué sucede después?
Me concentro en el plan actualizado y no intento encontrarle el lado gracioso.
Noto un detalle absurdo y me divierte por un momento.
Le envío a alguien un meme conocido de reacción sobre los retrasos.
En mi mente, convierto toda la molestia en una escena de comedia.
5. Una comedia de ficción presenta a una figura de autoridad evidentemente pomposa. ¿Qué tipo de broma esperas más que haga la historia?
Un malentendido entrañable que suavice al personaje.
Una observación ingeniosa pero moderada sobre el comportamiento del personaje.
Ninguna broma en particular; la trama me importa más.
Un ataque mordaz que desinfle la arrogancia del personaje.
6. Un grupo recién formado se ha quedado en silencio mientras todos esperan que comience un evento. ¿Qué reacción te resultaría más natural?
Hacer una observación ligera sobre la situación con la que todos puedan identificarse.
Hacerle una pregunta sincera a una persona para iniciar una conversación.
Contar una historia personal graciosa para darle al grupo algo a lo que sea fácil responder.
Disfrutar la pausa y esperar a que otra persona marque el tono.
7. Tus amigos comienzan a debatir sobre una tendencia cultural sobrevalorada. ¿Qué aporte te resultaría más satisfactorio hacer?
Un comentario satírico e incisivo que exponga lo que parece ridículo de esa tendencia.
Un juego de palabras neutral que mantenga ligera la conversación.
Una pregunta incisiva que lleve sutilmente al grupo hacia la contradicción.
Ninguna broma; preferiría escuchar las distintas opiniones.
8. Alguien te hace un cumplido entusiasta frente a otras personas. ¿Qué respuesta se parece más a la tuya?
Aceptarlo directamente y dar las gracias.
Dar las gracias y luego hacer una pequeña broma sobre una de mis peculiaridades.
Desviar la atención con un remate a costa mía.
Responder con una broma ligera sobre los cumplidos en general.
9. Después de cometer un error menor, ¿cuál suele ser tu reacción en privado una vez que sabes que puede corregirse?
Imagino lo graciosa que podría sonar la historia después de que haya pasado un tiempo.
Analizo lo sucedido y sigo adelante sin agregarle humor.
En mi mente, le pongo al error un título o una narración divertida.
Veo o leo algo entretenido para cambiar mi estado de ánimo.
10. Tropiezas un poco, sin hacerte daño, al entrar a una fiesta. ¿Cómo reaccionarías con mayor naturalidad?
Convertirlo en una breve actuación cómica sobre mi coordinación.
Sonreír y continuar sin comentarlo.
Hacer un comentario ingenioso y rápido sobre mi entrada y luego seguir adelante.
Continuar como si no hubiera sucedido nada digno de mención.
11. Durante una reunión, una broma interna deja a una persona con expresión de confusión. ¿Qué harías normalmente?
Dejar pasar el momento; no todas las bromas tienen que incluir a todo el mundo.
Explicar brevemente la referencia después de que se calmen las risas.
Crear un nuevo enfoque divertido que le permita a esa persona sumarse a la diversión.
Llevar la conversación hacia un tema gracioso que más personas conozcan.
12. Al elegir un espectáculo de comedia, ¿qué descripción te atrae más?
Historias afectuosas sobre las relaciones cotidianas.
Comentarios divertidos con alguna frase incisiva ocasional.
Sátira sin concesiones que arremete contra personas, ideas o instituciones.
Material mayormente amable, con uno o dos momentos atrevidos.
13. Cuando surge en una conversación un viejo contratiempo, ¿cómo tiendes a describirlo?
Principalmente con hechos, destacando lo que aprendí.
Con una broma amable si el ambiente lo permite.
Como una historia cuya ironía ahora es tan memorable como el propio contratiempo.
Con algunos detalles divertidos junto con las partes serias.
14. Al final de una semana exigente, ¿qué tipo de reflexión se parece más a la tuya?
Quizá vuelva a contar un momento frustrante dándole un toque ligeramente cómico.
De manera natural, recopilo los momentos absurdos de la semana como si fueran escenas de una comedia de situación.
Prefiero repasar qué funcionó y qué requiere atención.
Busco algo de comedia creado por otra persona para relajarme.
15. Cuando les cuentas a tus amigos sobre un día caótico, ¿qué detalles destacas?
Los sucesos externos que hicieron que el día fuera inusual.
Un pequeño percance personal que le agrega un poco de color a la historia.
Varias de mis propias decisiones torpes, convertidas en las partes más graciosas.
Una mezcla de situaciones absurdas externas y una o dos bromas sobre mí.
16. Cometes un error menor durante una actividad grupal y el ambiente se vuelve tenso. ¿Qué te inclinas a hacer?
Reconocer el error claramente y concentrarme en corregirlo.
Hacer una broma exagerada sobre mi error para aliviar la tensión.
Hacer un comentario amable sobre mi equivocación antes de corregirla.
Desviar la atención con una observación graciosa que no tenga relación conmigo.