Test cuestionario: ¿Seríamos una buena pareja? - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. ¿Qué tan bien coinciden sus preferencias respecto al afecto y la cercanía emocional?
La cantidad o el tipo de cercanía que cada persona desea parece ser considerablemente diferente.
A veces conectamos con calidez, pero una persona suele querer notablemente más o menos cercanía.
Nuestras preferencias son mayormente compatibles una vez que comunicamos lo que nos resulta cómodo.
Las formas y la frecuencia con que expresamos afecto se sienten naturales y son bien recibidas por ambos.
2. ¿Qué tanto coinciden en lo que significaría ser pareja, incluido el compromiso, la exclusividad y la independencia?
Las expectativas que conocemos apuntan hacia tipos de relación diferentes.
En general, parece que queremos cosas similares, pero todavía no hemos definido aspectos importantes.
La mayoría de nuestras expectativas coinciden, aunque todavía debemos negociar algunos detalles.
Tenemos expectativas compatibles y una comprensión compartida del compromiso y la autonomía.
3. Uno de los dos quiere pasar una noche a solas o con otros amigos. ¿Cómo sería más probable que se sintieran al respecto?
Probablemente generaría tensión persistente porque nuestras necesidades de independencia son muy diferentes.
Se aceptaría, pero una persona podría sentirse rechazada o limitada.
Podría haber un poco de incertidumbre, pero reafirmar el vínculo y hacer planes normalmente ayudaría.
El tiempo por separado encajaría cómodamente con el grado de conexión que ambos deseamos.
4. Imagina que una oportunidad laboral o educativa exigiera que uno de los dos se mudara. ¿Qué tan compatibles serían sus probables reacciones?
Los caminos que preferimos probablemente entrarían en conflicto, con poco margen para llegar a un punto medio aceptable.
Probablemente una persona sacrificaría su preferencia, incluso si eso pudiera generar resentimiento.
Podríamos explorar soluciones intermedias, aunque la decisión pondría de manifiesto diferencias importantes.
Nuestras prioridades o flexibilidad permitirían llegar con relativa facilidad a un plan aceptable para ambos.
5. ¿Qué tan bien coinciden sus preferencias respecto a cuánto hablar, enviarse mensajes y tener espacio personal?
Nuestras preferencias son muy distintas y ninguno se siente cómodo con la forma de actuar del otro.
Una persona suele adaptarse más, lo que evita conflictos, pero no se siente del todo natural.
Tenemos algunas diferencias, pero poco a poco estamos encontrando un ritmo que funciona.
Nuestras preferencias son naturalmente similares o ambos podemos adaptarnos a ellas con facilidad.
6. ¿Qué tan compatibles parecen sus hábitos cotidianos, incluidos los horarios de sueño, el orden, la puntualidad y la planificación?
Varios hábitos cotidianos chocan de maneras que serían difíciles para ambos.
Los hábitos de una persona probablemente marcarían la pauta mientras la otra se adapta.
Tenemos diferencias en algunos aspectos, pero podríamos crear rutinas que se sientan razonablemente justas.
Nuestros hábitos ya son similares o ambos podemos adaptarnos fácilmente a nuestras diferencias.
7. Cuando un desacuerdo comienza a ponerse tenso, ¿qué suele suceder entre ustedes?
Tendemos a distanciarnos o a dejar el asunto sin resolver porque nuestras formas preferidas de abordarlo chocan.
Por lo general, uno de los dos cede o cambia de tema para que pase la tensión.
Por lo general, lo hablamos, aunque la actitud defensiva o elegir un mal momento pueden dificultarlo.
Podemos hacer una pausa si es necesario, retomar el asunto y esforzarnos por comprendernos.
8. Después de un día agotador, uno de los dos necesita apoyo. ¿Qué tan bien suele coincidir el apoyo que recibe con lo que necesita?
Uno tiende a dar espacio cuando el otro quiere consuelo, o a dar consejos cuando el otro quiere que lo escuchen, y hace pocos ajustes.
La intención es brindar apoyo, pero la respuesta suele no corresponder con lo que resultaría útil.
La compatibilidad varía, pero normalmente podemos explicar lo que necesitamos y adaptarnos.
Por lo general, reconocemos si el momento requiere escuchar, brindar ayuda práctica, dar tranquilidad o dejar espacio.
9. Después de que uno de los dos dice o hace algo hiriente, ¿qué patrón describe mejor la forma en que probablemente se reconciliarían?
El incidente tiende a ignorarse, repetirse o sumarse a una lista de viejos agravios.
Puede haber una disculpa, pero el problema de fondo no suele analizarse.
Normalmente reconocemos lo sucedido y hacemos algún esfuerzo por cambiar.
Podemos asumir nuestra responsabilidad, comprender lo que cada uno necesita y cumplir con lo acordado para reparar el daño.
10. Al considerar decisiones importantes sobre el futuro, como la vida familiar, el lugar donde vivir, el estilo de vida o las aspiraciones, ¿qué opción los describe mejor?
Varias de nuestras preferencias fundamentales parecen incompatibles.
No hemos hablado lo suficiente como para saber si los futuros que preferimos pueden ser compatibles.
Nuestro rumbo general es similar, aunque algunas decisiones importantes siguen abiertas.
Nuestras preferencias conocidas a largo plazo son ampliamente compatibles sin que ninguno tenga que renunciar a sus objetivos fundamentales.
11. Si planearan un gasto compartido importante, ¿qué tan bien encajarían sus formas de manejar el dinero?
Sería difícil conciliar nuestras preferencias sobre gastos, ahorros o límites financieros.
Podríamos hacer la compra, pero probablemente predominaría el enfoque de una sola persona.
Tenemos algunas diferencias, pero probablemente podríamos acordar límites y concesiones.
Nuestros enfoques son lo bastante similares como para planificar con tranquilidad y respetar los límites de cada uno.
12. ¿Qué tan cómodos se sienten al hablar de temas delicados como los celos, las expectativas o la decepción?
Rara vez hablamos de ellos, incluso cuando parecen relevantes.
Podemos mencionarlos indirectamente, pero tener una conversación completa resulta incómodo.
Por lo general, podemos hablar de ellos, aunque algunos temas siguen siendo difíciles.
Podemos abordarlos con franqueza y respetar los sentimientos y límites de cada uno.
13. ¿Qué tan similares son los principios que cada uno considera más importantes en una relación cercana?
Lo que cada uno prioriza parece ser considerablemente diferente.
Compartimos una o dos prioridades, pero varias expectativas importantes no están claras o no coinciden.
Nuestros principios fundamentales son similares, con algunas diferencias que quizá debamos hablar.
Damos una importancia similar a las cualidades de la relación que más le importan a cada uno.
14. Supón que uno de tus mensajes se interpreta de forma más negativa de lo que pretendías. ¿Qué sería más probable que ocurriera después?
El malentendido probablemente persistiría porque hablar del tema resulta difícil.
Lo dejaríamos atrás, pero el dolor o la confusión podrían quedar sin expresarse.
Intentaríamos aclararlo, aunque a uno de los dos podría costarle sentirse comprendido.
Aclararíamos la intención, escucharíamos cómo afectó al otro y, por lo general, restableceríamos la conexión.
15. De repente tienen un fin de semana completamente libre. ¿Qué tan probable es que quieran pasarlo de maneras compatibles?
Nuestros fines de semana ideales suelen ser tan diferentes que una persona quedaría insatisfecha.
Podríamos ponernos de acuerdo, pero normalmente uno de los dos aceptaría la preferencia del otro.
Disfrutaríamos algunos planes juntos y negociaríamos en torno a ciertos intereses diferentes.
El equilibrio que preferimos entre actividad, descanso, vida social y tiempo juntos tiende a encajar naturalmente.