Test cuestionario: ¿Estoy sufriendo acoso sexual?

Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntaje en contexto.
Ejemplos de preguntas de la prueba
- Mi respuesta fue aceptada sin presión ni consecuencias.
- La persona reaccionó con incomodidad o frialdad una vez, sin continuar presionándome.
- La persona me presionó, excluyó, ridiculizó o perjudicó reiteradamente después de mi rechazo.
- La persona amenazó con castigarme, exponerme, hacerme daño o imponerme consecuencias graves porque me negué.
- No he experimentado ningún intento de contacto sexual sin mi consentimiento.
- Alguien intentó iniciar contacto sexual sin preguntarme, pero se detuvo de inmediato cuando me resistí o me negué.
- Alguien insistió o intentó establecer contacto de una manera que me obligó a escapar activamente, apartarlo o buscar ayuda.
- Alguien forzó el contacto sexual, me inmovilizó, me lesionó o continuó cuando yo no podía dar mi consentimiento libremente.
- No me han seguido ni vigilado en esta situación.
- Alguien permaneció cerca o pareció observarme una vez de una manera que me inquietó.
- Alguien me siguió, me esperó, rastreó mi ubicación o apareció en distintos lugares reiteradamente después de que le pedí distancia.
- Alguien me amenazó, intentó entrar en un espacio privado o utilizó el seguimiento o la vigilancia para hacerme temer sufrir un daño inmediato.
Test cuestionario: ¿Estoy sufriendo acoso sexual? - Descripción y metodología del test
Esta evaluación se dirige a quien necesita decidir qué dimensión de una experiencia sexual no deseada merece atención en contextos laborales, educativos, sociales o digitales. El Test cuestionario: ¿Estoy sufriendo acoso sexual? organiza indicadores de coerción, control y represalias; fuerza física y seguridad inmediata; y transgresiones de límites sexuales. Las señales de acoso sexual se examinan como contexto, no como una conclusión automática del resultado.
Qué mide esta evaluación
Esta evaluación de acoso sexual ayuda a ordenar experiencias sexuales no deseadas, presión o represalias en contextos laborales, educativos, sociales o digitales. Está dirigida a quien quiere reconocer patrones y valorar qué dimensión de la seguridad merece atención.
Las tres áreas del resultado son:
- Coerción, control y represalias (0–15) mide presión sexual ligada a autoridad, oportunidades, reputación, pertenencia o castigo. Niveles: Sin indicadores seleccionados (0); Preocupación por coerción (1–2); Coerción/represalias: alta preocupación (3–15).
- Fuerza física y seguridad inmediata (0–15) mide contacto no deseado, confinamiento, seguimiento, amenazas y escalamiento. Niveles: Sin indicadores reportados (0); Preocupación por la seguridad (1–2); Atención inmediata (3–15).
- Transgresiones de límites sexuales no deseadas (0–15) mide conductas verbales, visuales, digitales o presenciadas que no fueron deseadas. Niveles: Sin indicadores seleccionados (0); Preocupación por los límites (1–2); Busca apoyo sin demora (3–15).
Metodología y base científica
Las opciones presentan escenas que van desde la ausencia de conducta hasta un episodio aislado, la repetición, la escalada o la fuerza y las amenazas. Así, se considera el acto junto con su persistencia, contexto y posibilidad de retirarse o negarse. Las respuestas se agrupan por áreas y generan puntajes separados; no se deduce cuánto aporta cada opción.
El cuestionario sobre acoso sexual es conceptualmente coherente con el SEQ-W (Fitzgerald et al., 1995), que diferencia conductas de acoso sexual, y con la revisión del SES de Koss et al. (2007), centrada en actos específicos de victimización y agresión sexual. Los rangos mostrados no están validados y no funcionan como criterios diagnósticos, clínicos, legales ni de gravedad; reflejan indicadores seleccionados.
La interpretación debe atender al contexto y a la seguridad: una experiencia preocupante puede importar aunque el total sea bajo. Como autoinforme, depende de la memoria, la comprensión de la escena y la sinceridad; un puntaje reducido no descarta una vivencia relevante. Orienta la reflexión y la valoración de apoyos, pero no establece por sí sola una conclusión clínica o jurídica.
- Fitzgerald, Louise F., Michele J. Gelfand, and Fritz Drasgow. (1995). Measuring Sexual Harassment: Theoretical and Psychometric Advances. Basic and Applied Social Psychology, 17(4), 425–445. 10.1207/s15324834basp1704_2
- Koss, Mary P., Antonia Abbey, Rebecca Campbell, Sarah Cook, Jeanette Norris, Maria Testa, Sarah Ullman, Carolyn West, and Jacquelyn White. (2007). Revising the SES: A Collaborative Process to Improve Assessment of Sexual Aggression and Victimization. Psychology of Women Quarterly, 31(4), 357–370. 10.1111/j.1471-6402.2007.00385.x
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