Test cuestionario: ¿Estoy deshidratado? - the question form
Preguntas: 15 · 10 minutos
1. Aproximadamente durante las últimas 24 horas, ¿qué tan bien ha podido beber cuando tenía sed?
Tuve acceso regular a bebidas y pude responder a la sed como de costumbre.
Perdí una o dos oportunidades de beber, pero después pude compensarlo sin dificultad.
Los periodos prolongados sin beber, una agenda ocupada o el acceso limitado me impidieron beber repetidamente.
Casi no he consumido líquidos a pesar de tener sed, estar enfermo o seguir perdiendo líquidos.
2. ¿Cómo se compara la frecuencia con la que ha orinado recientemente con la normal?
Estoy orinando aproximadamente con mi frecuencia habitual.
He orinado con algo menos de frecuencia de lo habitual.
Solo he expulsado pequeñas cantidades de orina durante muchas horas.
Casi no he expulsado orina durante la mayor parte del día mientras estaba enfermo o me sentía mal.
3. ¿Alguna afección de salud, medicamento o indicación sobre líquidos complica lo que debería beber?
No conozco ninguna afección, medicamento o indicación que modifique mi plan habitual de consumo de líquidos.
No sé con certeza si algún medicamento o afección de salud afecta mi equilibrio de líquidos.
Tengo una afección o tomo un medicamento que afecta el equilibrio de líquidos, pero cuento con indicaciones que puedo seguir.
Tengo una restricción de líquidos o una afección sensible a los líquidos, y ahora presento síntomas o no puedo seguir mi plan.
4. ¿La fiebre o la sudoración inusualmente abundante han aumentado sus necesidades de líquidos?
No he tenido fiebre ni sudoración inusual.
Tuve fiebre leve durante poco tiempo o sudé un poco más de lo habitual.
La fiebre o la sudoración abundante duraron varias horas, pero pude seguir bebiendo.
Tengo fiebre continua o sudoración profusa, y me está costando reponer los líquidos.
5. ¿Qué ha notado en la boca y los labios?
Los siento casi tan húmedos y cómodos como de costumbre.
A veces he sentido los labios o la boca un poco secos.
La sequedad regresa rápidamente o hace que hablar y comer resulte incómodo.
Siento la boca extremadamente seca o pegajosa, especialmente junto con dificultad para beber o tragar.
6. ¿Cómo han cambiado su energía, concentración o comodidad muscular?
Se mantienen cerca de mi nivel habitual.
Me siento un poco más cansado, distraído o propenso a sufrir calambres que de costumbre.
La fatiga, la falta de concentración o los calambres interrumpen repetidamente mis actividades habituales.
Tengo debilidad marcada, una dificultad para pensar similar a la confusión o calambres intensos.
7. Mientras está en reposo, ¿ha notado cambios en los latidos del corazón o en la respiración?
Los latidos de mi corazón y mi respiración se sienten normales para mí.
Siento más los latidos del corazón después de realizar actividad, pero vuelven a la normalidad con el descanso.
Mi corazón parece latir rápido de forma persistente o mi respiración es inusualmente rápida mientras estoy en reposo.
Tengo dolor en el pecho, dificultad grave para respirar, una coloración azulada o grisácea, o latidos fuertes del corazón acompañados de una debilidad que me hace sentir que voy a desplomarme.
8. ¿Qué tan alerta y mentalmente lúcido se siente?
Mi nivel de alerta y mi capacidad para pensar se sienten normales para mí.
Siento una leve confusión mental o pienso con más lentitud de lo habitual, pero permanezco plenamente orientado.
Estoy inusualmente somnoliento o tengo mucha dificultad para concentrarme.
Estoy confundido, es difícil despertarme, estoy desorientado o no puedo responder con normalidad.
9. Si ha intentado beber, ¿qué ha ocurrido?
Puedo beber y retener líquidos con normalidad.
Siento náuseas leves, pero puedo beber cantidades habituales.
Necesito tomar sorbos muy pequeños o he vomitado, pero logro retener algo de líquido.
Vomito repetidamente o no puedo retener ni siquiera sorbos pequeños.
10. ¿Qué ocurre cuando se pone de pie o intenta caminar?
Puedo ponerme de pie y caminar como de costumbre sin sentir que voy a desmayarme.
A veces siento un mareo breve, pero desaparece en unos instantes.
El mareo hace repetidamente que tenga que apoyarme o volver a sentarme.
Me he desmayado, he estado a punto de desmayarme o no puedo mantenerme de pie de forma segura.
11. ¿Cómo ha sido su sed en comparación con lo normal para usted?
Mi sed ha sido normal para la situación.
He notado ocasionalmente más sed, que desaparece después de beber.
He tenido sed repetidamente, incluso después de beber líquidos.
Mi sed es intensa o persistente, y me ha resultado difícil beber con normalidad.
12. Piense en el calor y la actividad física de hoy. ¿Qué situación se ajusta mejor?
Mi actividad y exposición a la temperatura fueron normales para mí, y tuve bebidas disponibles.
Pasé algún tiempo en un ambiente cálido o hice ejercicio moderado y bebí aproximadamente la cantidad habitual.
Estuve expuesto al calor por mucho tiempo o realicé actividad intensa, y no repuse los líquidos al mismo ritmo.
Estuve expuesto a calor intenso o prolongado, o hice un esfuerzo intenso o prolongado, con muy poco líquido, y ahora me siento mal.
13. En comparación con el color habitual de su orina, ¿qué ha observado?
En general, ha sido de color amarillo pálido o normal para mí.
En una o dos ocasiones fue un poco más oscura de lo habitual.
Ha sido de color amarillo oscuro repetidamente, a pesar de haber tenido oportunidades de beber.
Es extremadamente oscura o muy diferente de lo normal, especialmente mientras me siento mal.
14. Mientras está sentado o realiza sus actividades habituales, ¿ha tenido un dolor de cabeza nuevo o sensación de mareo?
No he tenido ningún dolor de cabeza nuevo ni mareos.
Tuve un episodio leve que pasó rápidamente.
Ha ocurrido repetidamente o me ha hecho interrumpir lo que estaba haciendo.
Es intenso, persistente o se acompaña de mucha dificultad para estar de pie o desenvolverme.
15. ¿Cuál opción describe mejor los vómitos o la diarrea durante este periodo?
No he tenido vómitos ni diarrea.
Tuve un episodio leve y, por lo demás, he podido comer y beber.
He tenido varios episodios, aunque todavía puedo retener algunos líquidos.
Las pérdidas han sido frecuentes o abundantes, y ha sido difícil reponer los líquidos.