Test cuestionario: ¿Soy sexista?

Estructura de medición
¿Quiénes suelen realizar esta prueba?
Descubre cómo se compara
A continuación, te ofrecemos una vista previa de los puntos de referencia que utilizamos para situar tu puntaje en contexto.
Ejemplos de preguntas de la prueba
- Considero las pruebas específicas en lugar de asumir que la preocupación es exagerada.
- Estoy de acuerdo en que persisten algunos problemas, aunque a veces cuestiono lo generalizadas que son sus descripciones.
- Por lo general, considero que esos grupos buscan poder sobre los hombres en lugar de igualdad.
- Tiendo a pensar que pasan por alto las ventajas de las mujeres y se enfocan demasiado en las faltas de los hombres.
- Sugerir que la haga un hombre porque, en general, se debería evitar que las mujeres realicen trabajos extenuantes.
- Aplicar a todas las personas los mismos requisitos y opciones de apoyo.
- Impedir que la haga porque proteger a las mujeres es más importante que aplicar las mismas reglas de asignación.
- Confirmar que comprende las exigencias, como lo haría con cualquier persona que se ofreciera para realizar una tarea desconocida.
- Examinaría lo ocurrido y ayudaría a garantizar que pueda terminar de exponer sus puntos.
- Sospecharía que está interpretando un desacuerdo normal como sexismo.
- Al principio podría verlo como una falta de sintonía en la comunicación, pero aun así apoyaría que se respetaran los turnos para hablar.
- Sentiría que este tipo de acusaciones suele usarse para silenciar a los hombres.
Test cuestionario: ¿Soy sexista? - Descripción y metodología del test
Si quieres revisar tus respuestas ante situaciones de igualdad de género en contextos familiares, laborales y sociales, este cuestionario organiza tres tendencias concretas: expectativas sobre los roles, hostilidad hacia mujeres que reclaman autoridad o igualdad y paternalismo protector que puede restringir su autonomía. El Test cuestionario: ¿Soy sexista? ofrece una orientación para la reflexión, no una etiqueta sobre la persona.
Qué mide esta evaluación
El cuestionario examina atribuciones de capacidades, responsabilidades y autoridad según el género en situaciones de desigualdad, liderazgo, cuidado y protección. Se dirige a quien quiere revisar sus intuiciones; este cuestionario sobre roles de género permite examinar directamente tres dimensiones oficiales:
- La escala Expectativas complementarias de género (0–15) refleja la creencia en fortalezas naturales y roles distintos; sus niveles son Expectativas flexibles 0–5, Supuestos mixtos sobre los roles 6–10 y Expectativas marcadas sobre los roles 11–15.
- La escala Sexismo hostil (0–15) refleja resentimiento, desconfianza o dobles estándares hacia mujeres que reclaman autoridad o igualdad; sus niveles son Cuestionamiento del antagonismo 0–5, Supuestos hostiles mixtos 6–10 y Antagonismo recurrente 11–15.
- La escala Paternalismo protector (0–15) refleja una protección o cortesía que puede sustituir el criterio de una mujer; sus niveles son Apoyo centrado en la autonomía 0–5, Paternalismo condicional 6–10 y Paternalismo recurrente 11–15.
Metodología y base científica
Las situaciones presentan escenas con cuatro alternativas. Algunas respuestas priorizan criterios individuales, igualdad de trato y decisiones expresadas; otras introducen sospechas, roles tradicionales, dobles estándares o protección limitante. Varias preguntas exploran reacciones habituales o iniciales; otras plantean qué respuesta, orientación o decisión parece apropiada.
Este autoinforme examina actitudes sexistas en situaciones concretas y ofrece un perfil separado, no una etiqueta global. El resultado muestra un puntaje para cada dimensión y los rangos y niveles establecidos; no debe suponerse una regla adicional sobre cuánto aporta cada respuesta.
La base conceptual se relaciona con el Inventario de Sexismo Ambivalente (ASI) de Glick y Fiske (1996), que distingue formas hostiles y benevolentes, y con trabajos posteriores sobre actitudes ambivalentes en contextos culturales. El cuestionario es coherente con ese marco, pero las fuentes respaldan el inventario original, no validan esta versión concreta ni permiten trasladarle automáticamente sus propiedades psicométricas.
El resultado refleja tus respuestas y puede verse influido por sinceridad, autoconocimiento y sesgos de respuesta. Funciona como punto de partida para examinar ejemplos; no es un diagnóstico ni un veredicto sobre tu carácter.
- Glick, P., & Fiske, S. T. (1996). The Ambivalent Sexism Inventory: Differentiating hostile and benevolent sexism. Journal of Personality and Social Psychology, 70(3), 491–512. 10.1037/0022-3514.70.3.491
- Glick, P., & Fiske, S. T. (1997). Hostile and benevolent sexism: Measuring ambivalent sexist attitudes toward women. Psychology of Women Quarterly, 21(1), 119–135. 10.1111/j.1471-6402.1997.tb00104.x
- Glick, P., Fiske, S. T., Mladinic, A., Saiz, J. L., Abrams, D., Masser, B., Adetoun, B., Osagie, J. E., Akande, A., Alao, A., Brunner, A., Willemsen, T. M., Chipeta, K., Dardenne, B., Dijksterhuis, A., Wigboldus, D., Eckes, T., Six-Materna, I., Expósito, F., Moya, M., Foddy, M., Kim, H. J., Lameiras, M., Sotelo, M. J., Mucchi-Faina, A., Romani, M., Sakalli, N., Udegbe, B., Yamamoto, M., Ui, M., Ferreira, M. C., & López López, W. (2000). Beyond prejudice as simple antipathy: Hostile and benevolent sexism across cultures. Journal of Personality and Social Psychology, 79(5), 763–775. 10.1037/0022-3514.79.5.763
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