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TDA y TDAH en adultos: ¿cuál es la diferencia actualmente?

TDA y TDAH en adultos: ¿cuál es la diferencia actualmente?Descubre las diferencias entre TDA y TDAH en adultos, sus síntomas, los criterios de diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles en España. TDA y TDAH en adultos: ¿cuál es la diferencia actualmente?
Descubre las diferencias entre TDA y TDAH en adultos, sus síntomas, los criterios de diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles en España.

Si llevas años teniendo dificultades para concentrarte, organizarte o terminar las tareas que empiezas, encontrarte con dos nombres diferentes para referirse a un mismo trastorno puede generar todavía más confusión. Actualmente, la diferencia entre el TDA y el TDAH en adultos es principalmente terminológica: el TDA es una denominación antigua, mientras que el TDAH es el diagnóstico reconocido oficialmente en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición, texto revisado (DSM-5-TR).

Esta distinción es importante porque el TDAH no siempre se manifiesta mediante una hiperactividad visible. Algunos adultos experimentan principalmente olvidos frecuentes, facilidad para distraerse y dificultades para gestionar sus responsabilidades cotidianas. Otros presentan inquietud, comportamientos impulsivos o una combinación de distintos síntomas. Todos estos patrones forman parte de un mismo trastorno, aunque se describen mediante diferentes presentaciones clínicas.

Comprender la terminología actual puede facilitar la comunicación con los profesionales sanitarios y ayudar a explicar mejor las dificultades que se experimentan. En este artículo analizaremos las diferencias entre el TDA y el TDAH, cómo se manifiestan las tres presentaciones del trastorno en la edad adulta y qué aspectos valoran los especialistas durante el proceso diagnóstico. También abordaremos las opciones de tratamiento disponibles y las situaciones en las que puede resultar conveniente buscar ayuda profesional.

¿Cuál es la diferencia entre el TDA y el TDAH en adultos?

Según los criterios diagnósticos actuales, el TDA y el TDAH no son dos trastornos diferentes. El trastorno por déficit de atención (TDA) es una denominación antigua que se utilizaba habitualmente para describir dificultades de atención sin una hiperactividad especialmente marcada. En la actualidad, el DSM-5-TR reconoce el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) como un único diagnóstico que puede presentar tres manifestaciones clínicas: con predominio de inatención, con predominio de hiperactividad e impulsividad y presentación combinada.

Esta diferencia resulta especialmente relevante para los adultos que recibieron un diagnóstico hace años o que siguen asociando el TDAH exclusivamente con comportamientos hiperactivos. Una persona a la que anteriormente le diagnosticaron TDA sería evaluada hoy, por lo general, de acuerdo con los criterios diagnósticos actuales del TDAH.

Por qué el TDA ya no es un diagnóstico independiente

La terminología ha evolucionado a medida que los investigadores y los profesionales sanitarios han ampliado sus conocimientos sobre las dificultades de atención y la hiperactividad. El término TDA apareció en la tercera edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-III), publicada en 1980, que contemplaba una categoría sin hiperactividad. En 1987, la versión revisada del manual adoptó la denominación TDAH, que continúa utilizándose actualmente.

El DSM-5-TR vigente distingue diferentes presentaciones de los síntomas en lugar de considerar las dificultades de atención como un trastorno independiente. Esta clasificación refleja que los problemas relacionados con la atención, la regulación de la actividad y el control de los impulsos pueden aparecer en distintas combinaciones.

Aunque el término TDA sigue utilizándose en conversaciones cotidianas, los profesionales sanitarios emplean generalmente la denominación TDAH cuando se refieren al diagnóstico actual. La expresión antigua puede resultar útil para describir la experiencia de una persona, pero no identifica un trastorno independiente según los criterios diagnósticos vigentes.

¿El TDAH siempre implica hiperactividad?

No. Los adultos con TDAH de presentación predominantemente inatenta pueden experimentar dificultades importantes para mantener la atención y organizarse sin presentar suficientes síntomas de hiperactividad e impulsividad como para cumplir los criterios de esa otra presentación clínica.

Por ejemplo, un empleado de oficina puede pasar por alto correos electrónicos importantes de forma recurrente, perder de vista los plazos de entrega o tener dificultades para terminar informes detallados. Durante las reuniones puede parecer tranquilo, aunque internamente esté realizando un esfuerzo considerable para mantener la concentración.

Otros adultos experimentan inquietud, interrumpen las conversaciones con frecuencia o toman decisiones impulsivas. La ausencia de una hiperactividad evidente no descarta el TDAH, pero las dificultades de atención, por sí solas, tampoco son suficientes para establecer un diagnóstico. Un profesional sanitario cualificado debe valorar la evolución de los síntomas, su persistencia y las consecuencias que tienen sobre el funcionamiento cotidiano.

Síntomas del TDA y el TDAH: ¿cómo se manifiestan en adultos?

Los síntomas que anteriormente se asociaban al TDA corresponden principalmente a la presentación del TDAH con predominio de inatención. Sin embargo, en la edad adulta, el TDAH también puede manifestarse mediante hiperactividad, impulsividad o una combinación de estos patrones. La diferencia depende de qué síntomas predominan, no de que un trastorno sea necesariamente más grave que otro.

Presentación con predominio de inatención

Los adultos con TDAH de presentación predominantemente inatenta suelen tener dificultades para mantener la atención y gestionar sus responsabilidades cotidianas. Estos problemas pueden pasar más desapercibidos para las personas de su entorno, ya que no necesariamente van acompañados de comportamientos disruptivos o de una inquietud física evidente.

TDA y TDAH en adultos: ¿cuál es la diferencia actualmente?

Entre los síntomas más habituales se encuentran:

  • Dificultad para mantener la atención durante las conversaciones o al realizar tareas que requieren concentración y precisión;
  • Pérdida frecuente de llaves, documentos u otros objetos importantes;
  • Olvidos relacionados con citas, fechas de entrega o responsabilidades cotidianas;
  • Problemas para organizar proyectos y completar tareas que requieren varios pasos;
  • Facilidad para distraerse con pensamientos ajenos a la actividad que se está realizando o con estímulos del entorno.

Por ejemplo, una persona puede dedicar varias horas a preparar una presentación importante para el trabajo y, aun así, olvidarse repetidamente de enviar los materiales definitivos. A pesar del esfuerzo considerable que invierte en sus tareas, le cuesta controlar los plazos de entrega y prestar atención a determinados detalles.

Estas dificultades también pueden repercutir en las relaciones personales. Olvidarse de planes compartidos, pasar por alto información importante o tener problemas para seguir una conversación puede provocar malentendidos entre los miembros de una pareja. Para comprender mejor cómo influyen estos patrones en la comunicación y la convivencia, puedes consultar nuestra guía sobre cómo es salir con una persona con TDAH.

Presentación con predominio de hiperactividad e impulsividad

En los adultos, la hiperactividad suele manifestarse de manera diferente al movimiento físico constante que habitualmente se asocia con el TDAH infantil. Puede expresarse como una sensación persistente de inquietud, dificultades para relajarse o una necesidad intensa de mantenerse ocupado.

Entre los posibles síntomas se incluyen:

  • Sentir inquietud durante las reuniones o las actividades tranquilas;
  • Moverse constantemente en el asiento, juguetear con objetos o cambiar de postura con frecuencia;
  • Interrumpir las conversaciones o terminar las frases de otras personas;
  • Tomar decisiones impulsivas sin valorar suficientemente sus consecuencias;
  • Tener dificultades para esperar el turno o permanecer sentado cuando la situación lo requiere.

Por ejemplo, un adulto puede permanecer sentado durante toda una reunión y, al mismo tiempo, experimentar una inquietud creciente, interrumpir a sus compañeros o tener dificultades para esperar el momento adecuado para intervenir.

Algunos adultos con TDAH también experimentan dificultades para regular sus reacciones emocionales. Aunque los estallidos de ira no constituyen un criterio diagnóstico específico del trastorno, los problemas de regulación emocional pueden complicar las interacciones cotidianas. Nuestro artículo sobre la ira y los estallidos de enfado asociados al TDAH profundiza en las posibles causas de estas reacciones intensas y en las estrategias que pueden ayudar a gestionarlas de manera más eficaz.

Presentación combinada

La presentación combinada del TDAH se caracteriza por la presencia de suficientes síntomas de inatención y de hiperactividad e impulsividad como para cumplir los criterios diagnósticos de ambas categorías. Por ejemplo, una persona puede incumplir los plazos de entrega con frecuencia y, al mismo tiempo, experimentar inquietud y comportamientos impulsivos.

Las presentaciones del TDAH pueden cambiar con el paso del tiempo. Una persona que durante la infancia mostraba una hiperactividad física muy marcada puede experimentar una inquietud más interna al llegar a la edad adulta.

La siguiente tabla resume las diferencias entre la terminología antigua y la actual, así como las principales características de los síntomas:

CaracterísticaTDA (denominación antigua)TDAH (diagnóstico actual)
Reconocimiento diagnósticoDenominación en desusoDiagnóstico oficial
InatenciónPrincipal característica históricaPuede ser predominante
HiperactividadNo se consideraba un rasgo principalNo siempre está presente
Presentaciones clínicasNo se aplica como categoría independiente actualmenteTres presentaciones clínicas
Evaluación en adultosSe aplican los criterios actuales del TDAHSe aplican los criterios actuales del TDAH

La diferencia fundamental es que el TDA ya no constituye una categoría diagnóstica independiente. La terminología actual del TDAH permite a los profesionales describir diferentes patrones de síntomas dentro de un mismo trastorno.

¿Cómo se diagnostica el TDAH en adultos?

El diagnóstico del TDAH en adultos se establece mediante una evaluación clínica, no a partir de un único cuestionario o una prueba de laboratorio. Un profesional sanitario cualificado analiza los síntomas actuales, los antecedentes del desarrollo y la manera en que las dificultades de atención o de control de los impulsos afectan a la vida cotidiana. El objetivo es determinar si el conjunto de síntomas cumple los criterios diagnósticos establecidos y comprobar si existe otro trastorno o problema de salud que pueda explicar mejor las dificultades observadas.

Qué evalúan los profesionales durante el diagnóstico del TDAH

Según los criterios del DSM-5-TR, las personas de 17 años o más deben presentar al menos cinco síntomas de inatención, de hiperactividad e impulsividad o de ambas categorías, dependiendo de la presentación clínica. Los síntomas deben mantenerse durante un mínimo de seis meses y varios de ellos deben haber estado presentes antes de los 12 años.

Los profesionales también comprueban que los síntomas se manifiesten en dos o más contextos, como el hogar y el trabajo, que interfieran en el funcionamiento cotidiano y que no puedan explicarse mejor por otro trastorno mental.

La evaluación puede incluir:

  • Una entrevista clínica detallada sobre las dificultades actuales y las experiencias durante la infancia;
  • Cuestionarios estandarizados o escalas de valoración de síntomas;
  • Una revisión de los antecedentes médicos y de salud mental;
  • Información aportada por familiares o por la pareja, cuando resulte pertinente y exista consentimiento;
  • Una valoración de cómo afectan los síntomas al trabajo, las relaciones personales y las responsabilidades cotidianas.

Los adultos que quieran reflexionar sobre sus dificultades de atención antes de consultar con un profesional pueden utilizar un test de TDAH para adultos. Este tipo de cuestionario ofrece una forma estructurada de examinar experiencias como la facilidad para distraerse, la inquietud o los problemas para terminar tareas. Sin embargo, una prueba realizada por internet no permite confirmar ni descartar por sí sola un diagnóstico de TDAH.

TDA y TDAH en adultos: ¿cuál es la diferencia actualmente? — dibujo 2

Algunos adultos reciben su primer diagnóstico de TDAH en etapas avanzadas de la vida. Esto no significa necesariamente que el trastorno haya comenzado durante la edad adulta. Es posible que los síntomas anteriores pasaran desapercibidos, especialmente cuando predominaban las dificultades de atención.

Dado que los antecedentes infantiles constituyen una parte importante del proceso diagnóstico, los profesionales pueden preguntar por la experiencia escolar, el comportamiento y las dificultades de atención que existían antes de los 12 años. La escala de valoración de Wender Utah (WURS) es una herramienta que permite a los adultos reflexionar sobre determinados patrones de comportamiento durante su infancia. Sus resultados deben interpretarse con cautela y comentarse con un profesional cualificado, en lugar de considerarse una prueba diagnóstica concluyente.

Trastornos que pueden presentar síntomas similares al TDAH

Las dificultades para concentrarse no siempre indican la presencia de TDAH. Existen diferentes trastornos y problemas de salud que pueden provocar experiencias similares, entre ellos los trastornos de ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño y los problemas relacionados con el consumo de sustancias.

Por ejemplo, una persona que sufre una falta de sueño crónica puede experimentar dificultades de memoria, organización y atención sostenida. Estos problemas pueden parecerse a los síntomas del TDAH con predominio de inatención, aunque su causa sea diferente.

El TDAH también puede coexistir con otros trastornos de salud mental. Una evaluación exhaustiva ayuda a los profesionales a identificar los síntomas que se solapan y a recomendar la atención más adecuada para cada situación.

Tratamiento y estrategias cotidianas para adultos con TDAH

El TDAH en adultos puede abordarse mediante una combinación de tratamientos respaldados por la evidencia científica y ajustes prácticos en las rutinas diarias. Dado que el TDA es una denominación antigua y no un diagnóstico independiente, las decisiones terapéuticas se basan en los síntomas actuales de cada persona, las dificultades que experimenta en su vida cotidiana, sus antecedentes médicos y sus preferencias, y no en la etiqueta diagnóstica que se utilizara anteriormente.

Tratamientos respaldados por la evidencia científica

El tratamiento farmacológico es una de las opciones terapéuticas establecidas para el TDAH en adultos. Los medicamentos estimulantes se prescriben con frecuencia, mientras que los no estimulantes pueden resultar adecuados en determinadas circunstancias. El médico responsable de la prescripción debe valorar los posibles beneficios, los efectos secundarios, la presencia de otros problemas de salud y las posibles interacciones con otros medicamentos.

La psicoterapia también puede ser beneficiosa. La terapia cognitivo-conductual (TCC) adaptada al TDAH en adultos se centra en desarrollar habilidades prácticas, como planificar actividades, gestionar las distracciones y modificar patrones de pensamiento poco útiles. Algunos adultos obtienen beneficios al combinar el tratamiento farmacológico con un apoyo psicológico estructurado.

El tratamiento debe adaptarse a las necesidades individuales y revisarse periódicamente para valorar su eficacia y realizar los ajustes necesarios.

Estrategias prácticas para mejorar la atención y la organización

Las estrategias cotidianas pueden complementar la atención profesional, especialmente cuando los olvidos, la desorganización o las dificultades para empezar las tareas interfieren en la vida diaria.

Entre las medidas que pueden resultar útiles se encuentran:

  • Utilizar calendarios, recordatorios y listas de tareas para depender menos de la memoria;
  • Dividir los proyectos grandes en tareas más pequeñas, cada una con un plazo de realización concreto;
  • Establecer lugares fijos para guardar los objetos que se pierden con frecuencia;
  • Reducir las notificaciones y otras distracciones durante las actividades que requieren concentración;
  • Programar descansos breves durante las tareas especialmente exigentes.

Por ejemplo, una persona que debe preparar una presentación para el trabajo puede dividir el proyecto en varias fases: búsqueda de información, elaboración del contenido y revisión final. También puede establecer recordatorios para cada fecha de entrega, de modo que resulte más sencillo organizar el trabajo y controlar los plazos.

Estas estrategias no sustituyen la atención clínica, pero pueden facilitar la gestión de las responsabilidades cotidianas.

Evaluación profesional del TDAH: cuándo y dónde buscar ayuda

Si las dificultades de atención, organización o control de los impulsos interfieren repetidamente en tu vida cotidiana, una evaluación profesional del TDAH puede ayudarte a comprender mejor qué está ocurriendo. No es necesario que sepas de antemano si tus síntomas se corresponden con la antigua descripción del TDA o con alguna de las presentaciones actuales del TDAH para solicitar ayuda.

Señales de que puede ser conveniente solicitar una evaluación

Conviene consultar con un profesional sanitario si incumples plazos importantes con frecuencia, tienes dificultades para gestionar tus responsabilidades cotidianas o experimentas problemas recurrentes en el trabajo o en tus relaciones personales debido a dificultades de atención o de control de los impulsos.

Una evaluación puede resultar especialmente útil cuando estos patrones se mantienen a lo largo del tiempo, a pesar de los esfuerzos por mejorar la organización o establecer rutinas más eficaces. El objetivo no consiste únicamente en obtener una etiqueta diagnóstica, sino en comprender el origen de las dificultades e identificar las formas de apoyo más adecuadas.

Cómo encontrar un profesional cualificado en España

En España, el médico de atención primaria puede ser el primer punto de contacto para abordar posibles síntomas de TDAH en adultos. Tras una valoración inicial, puede considerar conveniente derivar al paciente a los servicios especializados de salud mental del Sistema Nacional de Salud (SNS), donde profesionales como los psiquiatras y los psicólogos clínicos pueden participar en el proceso de evaluación, de acuerdo con sus competencias y con la organización asistencial de cada comunidad autónoma.

También es posible acudir a profesionales cualificados en el ámbito sanitario privado. En ese caso, conviene comprobar su formación y experiencia en la evaluación del TDAH en adultos. Si dispones de un seguro médico privado, puedes consultar con tu aseguradora si la evaluación está incluida en la póliza, si necesitas una autorización previa y qué gastos podrían quedar a tu cargo.

Antes de la consulta, puede resultar útil anotar ejemplos concretos de las dificultades que experimentas, cómo afectan a tu vida cotidiana y cualquier información relevante sobre tu infancia. Estos datos pueden ayudar al profesional a comprender mejor la evolución de los síntomas y valorar si es necesario realizar una evaluación más detallada.

TDA y TDAH en adultos: ¿cuál es la diferencia actualmente? — dibujo 3

Referencias

  1. Ministerio de Sanidad. Sistema Nacional de Salud de España. Información sobre la organización de la atención sanitaria y los servicios de salud mental, 2021.
  2. GuíaSalud. Biblioteca de Guías de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud. Recursos y recomendaciones basados en la evidencia científica para la atención sanitaria, 2022.
  3. Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM). Información y recursos profesionales sobre los trastornos mentales y su abordaje clínico, 2023.
  4. American Psychiatric Association. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición, texto revisado (DSM-5-TR). Criterios diagnósticos del trastorno por déficit de atención con hiperactividad, 2021.

Conclusión

La diferencia entre el TDA y el TDAH en adultos es principalmente una cuestión de terminología, no de la existencia de dos trastornos médicos independientes. El TDA es una denominación antigua, mientras que el TDAH es el diagnóstico actual, que comprende tres presentaciones clínicas: con predominio de inatención, con predominio de hiperactividad e impulsividad y presentación combinada.

Comprender estas diferencias puede ayudar a los adultos a interpretar mejor sus experiencias, especialmente cuando las dificultades de atención aparecen sin una hiperactividad evidente. Sin embargo, la presencia de determinados síntomas no permite confirmar por sí sola un diagnóstico de TDAH. Una evaluación clínica completa puede ayudar a distinguir este trastorno de otros problemas de salud y orientar la elección del tratamiento más adecuado.

Si las dificultades persistentes afectan a tu trabajo, tus relaciones personales o tus responsabilidades cotidianas, considera la posibilidad de comentarlas con un profesional sanitario cualificado.

Preguntas frecuentes

¿El TDA sigue siendo un diagnóstico reconocido?

No. El TDA es una denominación diagnóstica antigua y no se reconoce como un trastorno independiente en el DSM-5-TR. El diagnóstico actual es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), que comprende tres presentaciones clínicas: con predominio de inatención, con predominio de hiperactividad e impulsividad y presentación combinada.

¿Se puede tener TDAH sin hiperactividad?

Sí. Los adultos con TDAH de presentación predominantemente inatenta pueden experimentar problemas persistentes de atención, organización y olvidos frecuentes sin presentar suficientes síntomas de hiperactividad e impulsividad como para cumplir los criterios de esa presentación clínica. Un profesional cualificado debe evaluar el conjunto de síntomas antes de establecer un diagnóstico.

¿El TDA es una forma más leve de TDAH?

No. La antigua denominación TDA no significa que los síntomas sean menos graves. El TDAH con predominio de inatención puede afectar considerablemente al trabajo, las relaciones personales y las responsabilidades cotidianas, incluso cuando la hiperactividad visible es escasa o no constituye una característica predominante.

¿Se puede diagnosticar el TDAH por primera vez en la edad adulta?

Sí. Algunas personas reciben su primer diagnóstico de TDAH durante la edad adulta porque los síntomas anteriores pasaron desapercibidos o se atribuyeron a otras causas. Sin embargo, los criterios del DSM-5-TR exigen que existan indicios de que varios síntomas estaban presentes antes de los 12 años, aunque el trastorno no se identificara en aquel momento.

¿El TDA y el TDAH requieren tratamientos diferentes?

No. Como el TDA ya no constituye un diagnóstico independiente, el tratamiento se determina según los síntomas actuales del TDAH y las necesidades individuales de cada persona, no según la denominación antigua. Las opciones terapéuticas pueden incluir tratamiento farmacológico, terapia cognitivo-conductual y estrategias para mejorar la gestión de la atención y la organización.

¿Se pueden confundir la ansiedad o la depresión con el TDAH?

Sí. La ansiedad y la depresión pueden provocar problemas de concentración, olvidos y dificultades para completar tareas cotidianas que se parecen a los síntomas del TDAH. Estos trastornos también pueden coexistir con el TDAH, por lo que resulta importante realizar una evaluación clínica completa para identificar las causas de los síntomas y determinar el tratamiento más adecuado.

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