30 de septiembre de 2026
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Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlasDescubre las señales de un hombre débil en una relación, qué significan estos comportamientos y cómo responder con comunicación y límites claros. Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas
Descubre las señales de un hombre débil en una relación, qué significan estos comportamientos y cómo responder con comunicación y límites claros.

Puede que seas tú quien tome todas las decisiones difíciles, quien inicie cada conversación seria y quien intervenga cada vez que tu pareja evita afrontar un problema. Con el tiempo, estos patrones pueden llevarte a preguntarte si estás viendo señales de un hombre débil en una relación o si simplemente estáis atravesando juntos una etapa complicada.

"Hombre débil" no es un diagnóstico de salud mental, y mostrarse emocionalmente abierto, ser sensible o pedir apoyo no convierte a nadie en una persona débil. Un enfoque más útil consiste en observar los comportamientos que se repiten: evitar responsabilidades, negarse a asumir las consecuencias de los propios actos, gestionar mal los conflictos, depender de ti para resolver los problemas o ignorar reiteradamente tus límites.

Una discusión desafortunada o una decisión tomada con dudas dicen muy poco por sí solas. Lo que importa son los patrones. Esta guía te ayudará a identificar los comportamientos que pueden generar un desequilibrio poco saludable, a distinguirlos de la vulnerabilidad normal y a decidir cómo responder sin asumir la responsabilidad de cambiar a tu pareja.

¿Cuáles son las señales de un hombre débil en una relación?

Las señales más relevantes de un hombre débil en una relación no son la sensibilidad, ser una persona reservada o sentir dudas de vez en cuando. Lo preocupante es un patrón repetido de evitación de responsabilidades, dejar que la pareja se ocupe de las situaciones difíciles y resistirse a asumir la propia responsabilidad cuando surgen problemas.

Un episodio aislado rara vez permite sacar conclusiones. Observa qué ocurre de forma repetida, especialmente cuando la relación exige cooperación, llegar a acuerdos o mantener una conversación incómoda.

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas

Evita asumir responsabilidades

Todo el mundo comete errores. El problema empieza cuando tu pareja encuentra sistemáticamente a otra persona o alguna circunstancia externa a la que culpar de sus propias decisiones.

Puede dejarte a ti las facturas, las tareas domésticas o los problemas prácticos porque da por hecho que acabarás ocupándote de ellos. Si algo sale mal, puede centrarse en lo que tú hiciste de forma incorrecta en lugar de reconocer su propia responsabilidad en la situación.

Con el tiempo, puedes terminar gestionando no solo tus propias responsabilidades, sino también las suyas.

Le cuesta tomar decisiones

La indecisión por sí sola no es un defecto de carácter. La mayoría de las personas dudan cuando una decisión es complicada o cuando sus consecuencias son importantes.

El patrón resulta más preocupante cuando tu pareja espera habitualmente que seas tú quien decida por los dos, incluso cuando la decisión os afecta por igual. Puedes acabar decidiendo dónde vivís, cómo gestionáis el dinero, qué planes hacéis o cómo resolvéis los problemas prácticos.

Y si la decisión no sale bien, es posible que la responsabilidad termine recayendo igualmente sobre ti.

Gestiona mal los conflictos

Una relación saludable no exige que los miembros de la pareja estén siempre de acuerdo. De hecho, los desacuerdos son normales. Lo importante es que ambos sean capaces de mantenerse implicados en la conversación el tiempo suficiente para intentar resolverlos.

Algunas formas poco saludables de gestionar los conflictos son:

  • cerrarse cada vez que surge un tema incómodo;
  • ponerse a la defensiva en lugar de escuchar;
  • desviar la culpa para evitar hablar de su propio comportamiento;
  • recurrir a la agresividad pasiva en lugar de expresar lo que le ocurre;
  • abandonar repetidamente los problemas sin retomarlos después para intentar resolverlos.

La investigación publicada en España sobre resolución de conflictos en la pareja distingue entre estrategias constructivas y patrones como los ataques personales, la pérdida de control, la evitación o la retirada de la conversación. Estos últimos pueden dificultar una resolución positiva del conflicto.

Rara vez cumple lo que promete

Las disculpas y las promesas tienen menos valor cuando el mismo problema reaparece una y otra vez.

Quizá acepta responsabilizarse de una tarea, colaborar más en casa o cambiar su manera de reaccionar durante las discusiones. Durante una semana, las cosas mejoran. Después, poco a poco, todo vuelve al patrón anterior.

La constancia aporta más información que una promesa convincente hecha inmediatamente después de un conflicto.

Necesita que le tranquilicen constantemente

Necesitar que la pareja nos dé seguridad de vez en cuando es normal. Las relaciones también implican apoyo emocional.

El problema aparece cuando existe una dependencia constante de esa reafirmación para mantener la autoestima. Por ejemplo, tu pareja puede necesitar que le demuestres repetidamente que le quieres, esperar que renuncies a tus propios planes para calmar su inseguridad o hacerte responsable de que él se sienta seguro de sí mismo.

El apoyo puede y debe ser recíproco. Otra cosa distinta es tener que regular constantemente las emociones de otro adulto en su lugar.

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas — dibujo 2

Le cuesta respetar los límites

Un límite expresa lo que estás dispuesto a aceptar y lo que no. Aparece un patrón preocupante cuando comunicas claramente un límite razonable y tu pareja lo ignora, lo cuestiona o intenta traspasarlo de forma reiterada.

Puede interpretar tus límites como un rechazo, presionarte para que cambies de opinión o hacerte sentir culpable por tener necesidades diferentes de las suyas.

Esto no convierte automáticamente a una persona en alguien que ejerce maltrato. Sin embargo, ignorar repetidamente los límites merece atención, especialmente cuando ya has explicado con claridad cuál es el problema.

Le cuesta apoyar tu independencia

Tu pareja no tiene por qué compartir todos tus objetivos o intereses. Sin embargo, debería ser capaz de aceptar que eres una persona independiente.

Los celos persistentes hacia tus amistades, el resentimiento ante tus logros o el malestar cada vez que tomas decisiones por tu cuenta pueden ir limitando gradualmente la relación. La cuestión principal no es si alguna vez se siente inseguro. Lo importante es si asume la responsabilidad de gestionar esa inseguridad o espera que reduzcas tu mundo para que él no tenga que enfrentarse a ella.

¿La vulnerabilidad es realmente una señal de debilidad en un hombre?

No. Mostrarse emocionalmente abierto, pedir apoyo o admitir que no se tiene una respuesta no convierte a un hombre en débil. La distinción más útil está entre una vulnerabilidad que permite que dos personas conecten y un comportamiento recurrente que traslada a la pareja la responsabilidad sobre las decisiones, emociones o problemas de otro adulto.

Vulnerabilidad y apertura emocional

Un hombre puede llorar, hablar de sus miedos, reconocer que no sabe qué hacer o pedir ayuda a su pareja. Ninguno de estos comportamientos indica, por sí mismo, falta de fortaleza emocional.

De hecho, piensa en la diferencia entre decir: "Me siento desbordado y me vendría bien que me ayudaras a pensar cómo afrontar esto", y negarse sin más a participar en una decisión difícil. En el primer caso, la persona reconoce que existe un problema y comunica una necesidad. El segundo puede convertirse en un problema cuando se repite y deja a la pareja la responsabilidad de encontrar siempre todas las soluciones.

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas — dibujo 3

El apoyo forma parte de una relación. La cuestión es si ese apoyo sigue siendo recíproco.

Una etapa difícil frente a un patrón persistente

El contexto también importa. Una persona que atraviesa un duelo, un periodo de estrés intenso, la pérdida del empleo, problemas familiares u otra situación difícil puede mostrarse temporalmente más indecisa o menos disponible emocionalmente.

Esto es diferente de un patrón mantenido en el tiempo en el que uno de los miembros de la pareja evita sistemáticamente asumir responsabilidades.

En lugar de juzgar una semana complicada o una discusión desafortunada, conviene tener en cuenta cuatro aspectos:

  • con qué frecuencia aparece ese comportamiento;
  • cuánto tiempo lleva produciéndose;
  • cómo te afecta a ti y a la relación;
  • si tu pareja reconoce el problema y realiza un esfuerzo sostenido para abordarlo.

El último punto es especialmente importante. Una persona puede estar atravesando dificultades y, al mismo tiempo, asumir la responsabilidad de trabajar para afrontarlas.

La fortaleza no es lo mismo que la dominación

La fortaleza dentro de una relación no debería medirse por si un hombre toma todas las decisiones, gana más dinero, oculta las emociones difíciles o se muestra siempre seguro de sí mismo.

De hecho, la dominación puede ocultar el verdadero problema. Alguien puede parecer muy decidido y, al mismo tiempo, negarse a llegar a acuerdos, ignorar las necesidades de su pareja o intentar controlar la relación.

Una pregunta más útil sería: ¿pueden ambos expresar sus necesidades, tomar decisiones, discrepar, asumir responsabilidades y respetar los límites del otro?

Este enfoque desplaza la atención de los estereotipos sobre la masculinidad y la dirige hacia la calidad de la relación en sí misma.

Cómo afectan a ambos los patrones de debilidad en una relación

Cuando la responsabilidad recae sistemáticamente en una sola persona, el problema rara vez se limita a las tareas pendientes o a las conversaciones difíciles. Puede alterar el propio equilibrio de la relación. Uno de los miembros de la pareja empieza a asumir una mayor carga práctica y emocional, mientras el otro se acostumbra a que alguien intervenga y se ocupe de las cosas.

Cuando la relación empieza a parecerse a una relación entre padre e hijo

Imagina que eres tú quien recuerda a tu pareja sus citas, se ocupa de las facturas, organiza los planes, resuelve los problemas prácticos e inicia todas las conversaciones importantes. Al principio, asumir esas tareas puede parecer más sencillo que esperar a que él actúe.

Pero si esto se convierte en la dinámica habitual, puedes empezar a sentirte menos como un miembro de una pareja en igualdad de condiciones y más como la persona responsable de mantener encarrilada la vida de ambos.

Este patrón puede reforzarse a sí mismo. Cuantas más responsabilidades asumes, menos oportunidades tiene tu pareja de hacerse cargo de ellas. Al mismo tiempo, puede parecerte imposible dar un paso atrás porque temes que algo importante se olvide o quede sin hacer.

Resentimiento y pérdida de respeto

Una dinámica desigual puede generar resentimiento incluso cuando ninguno de los dos miembros de la pareja ha tenido la intención de crearla.

Puede frustrarte que las responsabilidades cotidianas requieran recordatorios o supervisión. Tu pareja, a su vez, puede sentirse criticada, controlada o incapaz de hacer nada correctamente. Esto puede generar otro círculo vicioso: tú te frustras cada vez más, él se pone cada vez más a la defensiva y mantener una comunicación productiva resulta más difícil.

La cuestión no es que ambos tengan que aportar exactamente el 50 por ciento en cada aspecto de la relación. Las circunstancias cambian. Lo importante es que los dos reconozcan el desequilibrio y estén dispuestos a reajustar la situación cuando uno de ellos lleva demasiado tiempo soportando una carga excesiva.

El ciclo puede reforzarse a sí mismo

Imagina que tu pareja se olvida repetidamente de pagar su parte de una factura doméstica. Se lo recuerdas varias veces y al final la pagas tú porque un retraso en el pago os afecta a los dos. El problema inmediato desaparece, pero el problema de fondo continúa.

Al mes siguiente, quizá te ocupes antes de la factura porque esperas que vuelva a ocurrir lo mismo. Con el tiempo, esa responsabilidad puede terminar siendo tuya sin que ninguno de los dos haya acordado conscientemente ese cambio.

Romper este tipo de ciclo no significa negarse a ofrecer cualquier tipo de apoyo. Significa darse cuenta de cuándo ayudar se ha convertido en asumir de forma habitual una responsabilidad de la que otro adulto capaz había aceptado hacerse cargo.

Cómo tratar con un hombre débil en una relación

Si estás intentando averiguar cómo tratar con un hombre débil en una relación, céntrate menos en conseguir que sea "más fuerte" y más en cambiar la dinámica que existe entre vosotros. No puedes desarrollar la responsabilidad personal de otro adulto por él, pero sí puedes comunicarte con claridad, dejar de asumir responsabilidades que le corresponden y decidir qué estás dispuesto a aceptar dentro de la relación.

Habla de sus comportamientos, no de su carácter

Decirle a tu pareja que es débil probablemente no le ayudará a entender qué tiene que cambiar. Además, puede convertir una conversación sobre un problema real en una discusión sobre su carácter.

En su lugar, describe lo que ocurre realmente.

En vez de decir: "Eres débil y nunca asumes ninguna responsabilidad", podrías decir: "Cuando tenemos que tomar una decisión difícil, me doy cuenta de que normalmente termino tomándola yo solo. Necesito que los dos participemos".

Hablar de un comportamiento específico os proporciona algo concreto sobre lo que conversar.

Deja de asumir sus responsabilidades

Ayudar a tu pareja y rescatarla sistemáticamente de las consecuencias de sus actos no son lo mismo.

Si terminas repetidamente sus tareas, tomas las decisiones que él evita, te disculpas por su comportamiento o le proteges de las consecuencias de las decisiones que ha tomado, pregúntate qué ocurriría si dejaras de hacerlo.

Esto no significa provocar problemas deliberadamente ni negarle un apoyo razonable. Significa permitir que otro adulto capaz gestione las responsabilidades que le corresponden.

Establece límites concretos

Un límite útil describe tus propios límites en lugar de intentar controlar el comportamiento de otra persona.

Por ejemplo, en lugar de decir: "Tienes que dejar de evitar todas las discusiones", podrías decir: "Estoy dispuesto a hablar de esto cuando los dos podamos hacerlo sin insultarnos. Si la conversación se vuelve irrespetuosa, voy a terminarla y la retomaremos más adelante".

En el ámbito de la psicología y la intervención con parejas se concede especial importancia a la escucha y a una comunicación constructiva cuando se abordan temas difíciles. Establecer límites claros puede ayudar a definir las condiciones en las que estás dispuesto a continuar esa conversación.

Pide cambios concretos

"Sé más fuerte" es una petición demasiado imprecisa. Ninguno de los dos puede medir de manera fiable si ese cambio se ha producido.

Pide comportamientos que realmente puedas observar:

  • hacerse cargo de dos tareas domésticas acordadas sin necesidad de recordatorios;
  • participar en las decisiones económicas que os afectan a ambos;
  • retomar las conversaciones pendientes en lugar de evitarlas indefinidamente;
  • reconocer los errores sin trasladar inmediatamente la culpa a otra persona;
  • respetar un límite acordado incluso cuando no le guste.

Las peticiones concretas también permiten evaluar la respuesta con mayor claridad. Ya no tienes que intentar adivinar si su actitud ha cambiado. Puedes observar si el comportamiento acordado cambia realmente.

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas — dibujo 4

Fíjate en los hechos, no en las promesas

Una disculpa sincera puede ser importante, pero no equivale a un cambio mantenido en el tiempo.

Imagina que habéis hablado varias veces sobre cómo repartir las responsabilidades domésticas. Tu pareja está de acuerdo cada vez, colabora durante unos días y después vuelve a esperar que seas tú quien se ocupe de todo. Llegados a ese punto, otra promesa aporta menos información que lo que ocurra durante las semanas siguientes.

Fíjate en la constancia. ¿Recuerda lo que habíais acordado? ¿Toma la iniciativa sin que tengas que recordárselo repetidamente? Si vuelve a caer en un patrón anterior, ¿lo reconoce y corrige su comportamiento?

El cambio no tiene que ser perfecto para ser significativo. Pero sí tiene que hacerse visible en el comportamiento.

Decide qué no puedes aceptar a largo plazo

El objetivo no es determinar si tu pareja merece la etiqueta de "débil". La pregunta más difícil es si la relación, tal y como existe realmente, satisface tus necesidades básicas.

Piensa en lo que necesitas para sentir que estás en una relación entre iguales. Puede tratarse de compartir responsabilidades, mantener una comunicación respetuosa, poder confiar en el otro, contar con reciprocidad emocional o tener libertad para conservar tus propias amistades y objetivos.

Después, compara esas necesidades con la relación que tienes, no solo con la relación que tu pareja promete que algún día tendréis.

No tienes que tomar una decisión importante después de una sola discusión. Pero si has comunicado el problema con claridad, has establecido límites razonables y has dado tiempo para que el cambio pueda hacerse visible, el patrón que aparezca después te proporcionará información útil sobre cómo puede ser la relación de manera realista a largo plazo.

¿Cuándo se trata de algo más que debilidad?

Algunos comportamientos no deberían descartarse simplemente como señales de un hombre débil en una relación. Si los problemas recurrentes están deteriorando la confianza, la comunicación o la seguridad emocional, puede ser útil buscar apoyo profesional. Y si el comportamiento incluye intimidación, coacción, amenazas o violencia, la prioridad deja de ser mejorar la relación y pasa a ser proteger la seguridad.

Cuándo puede ayudar la terapia de pareja

Puede merecer la pena plantearse la terapia de pareja cuando ambos reconocen que algo no funciona, pero tienen dificultades recurrentes para cambiar el patrón por sí solos.

Por ejemplo, puede que tengáis distintas versiones de la misma discusión una y otra vez. Uno evita el problema, el otro se siente cada vez más frustrado y, finalmente, ambos vuelven a la normalidad sin haber resuelto realmente nada. Un profesional de la salud mental cualificado puede ayudar a la pareja a analizar patrones como estos y a desarrollar formas más constructivas de comunicarse.

En España, los profesionales de la psicología que trabajan con parejas pueden ayudar a identificar patrones de interacción, mejorar la comunicación y desarrollar formas más saludables de abordar los conflictos recurrentes.

La terapia no es una forma de obligar a otra persona a cambiar contra su voluntad. El progreso sigue requiriendo participación, responsabilidad y esfuerzo por parte de las personas implicadas.

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas — dibujo 5

Cuándo el comportamiento controlador es una señal de alarma

Existe una diferencia importante entre sentir inseguridad y adoptar comportamientos que limitan o atemorizan a la pareja.

No minimices comportamientos como los siguientes:

  • amenazarte o intimidarte;
  • aislarte de tus amigos o familiares;
  • humillarte o menospreciarte repetidamente;
  • vigilar tus actividades con el objetivo de controlarte;
  • controlar tu acceso al dinero o a recursos esenciales;
  • presionarte o coaccionarte sexualmente;
  • ejercer violencia física o amenazar con hacerlo.

Estos comportamientos no deberían justificarse como falta de confianza en uno mismo, inmadurez emocional o debilidad. En España, organismos públicos especializados en violencia contra las mujeres identifican como formas o señales de violencia conductas como las amenazas, las humillaciones, el control, el aislamiento, la coacción y otras formas de violencia psicológica, sexual, económica o física.

Si estás viviendo comportamientos controladores o situaciones de maltrato, recurrir a un servicio especializado en violencia puede ser más adecuado que abordar la situación como si se tratara de un problema habitual de comunicación en la pareja.

Cuándo la seguridad es lo primero

No necesitas decidir si alguien es "débil" antes de tomarte en serio un comportamiento amenazante.

Si existe una situación de peligro inmediato en España, llama al 112. Si tú u otra persona estáis atravesando una crisis relacionada con una conducta suicida, podéis llamar al 024, la Línea 024 de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad.

Si existe maltrato pero no se trata de una emergencia inmediata, considera la posibilidad de recurrir a un servicio especializado para recibir apoyo confidencial e información sobre tus opciones. En España, el servicio 016 ofrece información, asesoramiento jurídico y atención psicosocial inmediata frente a todas las formas de violencia contra las mujeres. También dispone de atención por WhatsApp en el 600 000 016 y de un servicio de chat online.

Buscar ayuda no determina qué debes hacer con respecto a la relación. Puede proporcionarte más información, apoyo profesional y un entorno más seguro desde el que valorar tus próximos pasos.

Señales de un hombre débil en una relación y cómo afrontarlas — dibujo 6

Referencias

1. Consejo General de la Psicología de España. Recursos y publicaciones profesionales sobre relaciones de pareja, comunicación y resolución de conflictos.

2. Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida.

3. Ministerio de Igualdad. Servicio 016 de información, asesoramiento jurídico y atención psicosocial inmediata frente a todas las formas de violencia contra las mujeres.

4. Ministerio de Igualdad. Recursos de información y atención ante la violencia contra las mujeres.

5. 112 España. Servicio de emergencias para situaciones de peligro inmediato.

Conclusión

Las señales de un hombre débil en una relación se entienden mejor como comportamientos recurrentes que como una prueba de que alguien tiene un determinado tipo de personalidad. Evitar responsabilidades, negarse a asumir las consecuencias de los propios actos, gestionar mal los conflictos y esperar que la pareja soporte la mayor parte del peso de la relación pueden crear un desequilibrio importante cuando estos patrones persisten.

Al mismo tiempo, la vulnerabilidad no es debilidad. Un hombre puede pedir ayuda, expresar miedo, sentirse inseguro o atravesar una etapa difícil y, aun así, asumir la responsabilidad de sus actos y participar plenamente en la relación.

Céntrate en los patrones, habla de comportamientos concretos, establece límites claros y presta atención a lo que cambia después. No puedes hacer que otro adulto cambie, pero sí puedes decidir qué necesitas de una relación de pareja y si la relación que tienes te lo proporciona de manera constante.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que un hombre sea débil en una relación?

"Hombre débil" no es un diagnóstico psicológico ni un tipo de personalidad definido. En las conversaciones cotidianas sobre las relaciones de pareja, esta expresión puede utilizarse para describir comportamientos recurrentes como evitar responsabilidades, negarse a asumir las consecuencias de los propios actos, depender en gran medida de la pareja para resolver los problemas o tener dificultades para gestionar los conflictos de forma constructiva. Observar comportamientos concretos resulta más útil que juzgar el carácter de la pareja.

¿Puede cambiar un hombre débil?

Los comportamientos dentro de una relación pueden cambiar, pero la disposición a hacerlo es importante. Una pareja que reconoce un problema, asume su responsabilidad y pone en práctica de manera constante comportamientos diferentes está mostrando algo más significativo que alguien que promete repetidamente cambiar después de una discusión. Presta atención a las acciones mantenidas en el tiempo en lugar de intentar predecir si una persona acabará siendo diferente algún día.

¿Ser emocional es una señal de debilidad en un hombre?

No. Llorar, expresar miedo, pedir apoyo o hablar de emociones difíciles no convierte a un hombre en débil. La apertura emocional puede favorecer la comunicación y la conexión. Una cuestión más relevante es si la persona asume la responsabilidad de su comportamiento y respeta las necesidades y los límites de su pareja, incluso cuando las emociones son difíciles de gestionar.

¿Cómo tratar con una pareja que evita asumir responsabilidades?

Describe el comportamiento concreto, explica cómo te afecta y pide un cambio específico. Evita completar automáticamente las tareas o resolver los problemas de los que tu pareja ha aceptado hacerse cargo. Después de la conversación, observa si la responsabilidad se reparte realmente de una forma más equilibrada. Mantener los cambios en el tiempo proporciona más información que una nueva promesa.

¿Debería seguir con un hombre que se niega a cambiar?

No existe una respuesta universal sobre si debes continuar o terminar una relación. Valora si has comunicado el problema con claridad, si se respetan tus límites y si tu pareja asume de manera significativa la responsabilidad de cambiar. También puede ayudarte identificar qué necesidades consideras irrenunciables en una relación y compararlas con los patrones que realmente estás viviendo.

¿Cuándo debería una pareja plantearse acudir a terapia?

Una pareja puede plantearse acudir a terapia cuando los mismos conflictos se repiten, la comunicación se deteriora una y otra vez o ambos quieren cambiar una dinámica poco saludable pero tienen dificultades para conseguirlo por sí solos. Un profesional de la salud mental cualificado puede ayudar a identificar los patrones de interacción y favorecer una comunicación más constructiva. La terapia sigue requiriendo participación y esfuerzo por parte de ambos.

¿Qué comportamientos son señales de alarma y no simples signos de debilidad?

Las amenazas, la intimidación, el control coercitivo, el aislamiento, la coacción sexual, el control económico y la violencia física no deberían minimizarse como debilidad o inseguridad. Si existe un peligro inmediato en España, llama al 112. Si tú u otra persona estáis atravesando una crisis relacionada con una conducta suicida, llama al 024, la Línea 024 de atención a la conducta suicida. Si existe violencia contra las mujeres y necesitas información, asesoramiento jurídico o atención psicosocial inmediata, puedes recurrir al servicio 016.

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