Psicólogo especialista en adicciones: qué hace, cómo ayuda y cuándo buscar apoyo
Muchas personas se sienten asustadas, abrumadas o avergonzadas cuando notan que su consumo de sustancias o ciertos hábitos empiezan a descontrolarse. Es un momento vulnerable, y suele generar más preguntas que respuestas. En estas situaciones, trabajar con un psicólogo especialista en adicciones puede marcar una gran diferencia, ofreciendo claridad, apoyo basado en la evidencia y un espacio seguro sin juicios.
Un psicólogo especialista en adicciones es un profesional de la salud mental que comprende en profundidad los comportamientos adictivos, ya se trate de alcohol, drogas, juego, videojuegos u otros patrones compulsivos. Ayuda a explorar qué impulsa estos comportamientos, cómo afecta la adicción al cerebro y qué herramientas prácticas pueden utilizarse para recuperar el control. En España, este tipo de intervención se realiza dentro del marco de la red pública y privada de salud mental, priorizando la seguridad, la confidencialidad y un enfoque centrado en la persona.
En esta guía descubrirás cómo trabaja un especialista en adicciones, qué señales pueden indicar que ha llegado el momento de pedir ayuda, y qué mecanismos psicológicos y neurobiológicos influyen en los deseos intensos o hábitos repetitivos. También encontrarás técnicas respaldadas por la investigación, herramientas de autocuidado y pautas claras para elegir al profesional adecuado, tanto en el sistema sanitario público como en el ámbito privado.
Si te sientes preocupado o inseguro, no estás solo. Comprender cómo funciona la ayuda especializada es el primer paso para recuperar estabilidad y sentirte más seguro en tu día a día.

Qué es un psicólogo especialista en adicciones y cómo acompaña la recuperación
Un psicólogo especialista en adicciones es un profesional sanitario que comprende cómo se desarrollan los comportamientos adictivos, por qué persisten y qué puede ayudar a reducirlos. Su trabajo combina conocimientos de psicología clínica, medicina conductual y estrategias prácticas. El objetivo no es etiquetar ni culpabilizar, sino reducir riesgos, aumentar la seguridad y ayudar a la persona a reconstruir estabilidad. A continuación se detalla cómo se ejerce este rol en el contexto español.
Qué significa “especialista en adicciones” en el ámbito de la psicología
En España, el término especialista en adicciones suele referirse a psicólogos clínicos, psicólogos sanitarios o terapeutas con formación específica en conductas adictivas, tanto relacionadas con sustancias como con comportamientos compulsivos. Estos profesionales comprenden cómo interactúan los deseos intensos, los ciclos de recompensa y los factores emocionales con el estrés cotidiano. También están entrenados para diferenciar entre hábitos, patrones de dependencia y trastornos adictivos más graves.
Un psicólogo especialista en adicciones puede acompañar a personas que tienen dificultades con alcohol, cannabis, cocaína, hipnosedantes, juego, videojuegos, conductas online, compras compulsivas o gastos impulsivos. Su trabajo se basa en un enfoque respetuoso, centrado en la persona, e informado por el trauma, que prioriza la autonomía y la seguridad en lugar del juicio o la confrontación.
Cómo afecta la adicción al cerebro y al comportamiento
Los comportamientos adictivos alteran circuitos neuronales vinculados a la recompensa, la motivación y el autocontrol. La investigación en neuropsicología y adicciones muestra que el consumo repetido de ciertas sustancias o la práctica continuada de comportamientos compulsivos puede modificar las vías dopaminérgicas, intensificando los deseos y dificultando la autorregulación, especialmente en periodos de estrés.
Los psicólogos especializados en adicciones ayudan a comprender estas conexiones entre cerebro y comportamiento de forma sencilla, reduciendo la vergüenza y ofreciendo una base clara para el cambio. Comprender cómo funcionan los deseos intensos permite a muchas personas responder de forma más consciente en lugar de actuar de manera automática.
Diferencias entre un psicólogo generalista y un especialista en adicciones
Los psicólogos generalistas pueden abordar una amplia variedad de problemas emocionales, pero los especialistas en adicciones cuentan con formación más profunda en aspectos como:
- estrategias de prevención de recaídas
- regulación de deseos intensos
- métodos de reducción de riesgos
- condicionamiento conductual
- motivación y ambivalencia ante el cambio
- impacto de la tolerancia y la abstinencia en el estado de ánimo
- dinámicas familiares relacionadas con la recuperación
También están familiarizados con recursos comunitarios, grupos de apoyo, dispositivos de intervención en adicciones, servicios públicos autonómicos y opciones médicas disponibles dentro del Sistema Nacional de Salud o la red privada. Aunque no prescriben medicación, suelen coordinarse con psiquiatras o médicos de atención primaria cuando el tratamiento farmacológico es adecuado.
Un psicólogo especialista en adicciones no obliga a tomar decisiones ni dicta un plan rígido. Acompaña a la persona desde herramientas basadas en la evidencia, impulsando su motivación interna y facilitando un progreso realista. La recuperación es diferente para cada individuo, y estos profesionales ayudan a construir un camino ajustado a los valores, circunstancias y objetivos personales.
Señales frecuentes de adicción y cuándo acudir a un psicólogo especialista
Muchas personas buscan ayuda mucho antes de sentirse preparadas para usar la palabra “adicción”. En realidad, los patrones adictivos suelen desarrollarse poco a poco, y las señales iniciales pueden ser sutiles. Un psicólogo especialista ayuda a identificar estas señales sin juicios, aportando claridad antes de que la situación resulte desbordante. A continuación se detallan señales que pueden indicar la necesidad de apoyo profesional.
Señales conductuales, emocionales y físicas
La adicción se manifiesta de forma distinta en cada persona, pero ciertos patrones son comunes. Algunas señales incluyen:
- consumir o realizar una conducta durante más tiempo del previsto
- sentir dificultad para reducir o detener la conducta a pesar de intentos previos
- ocultar el consumo o minimizar la frecuencia
- pasar cada vez más tiempo recuperándose después de consumir
- perder interés por actividades que antes resultaban importantes
- irritabilidad, cambios de ánimo o sensación de desconexión emocional
- usar sustancias o conductas para escapar del estrés o de recuerdos dolorosos
A nivel físico, pueden aparecer cambios en el sueño, el apetito, la energía o la tolerancia, necesitando mayores cantidades para lograr el mismo efecto. Un psicólogo especialista escucha estos patrones y ayuda a comprender lo que está sucediendo sin etiquetas ni juicios precipitados.
Adicciones a sustancias y adicciones comportamentales
La adicción no se limita al alcohol o a las drogas. También puede aparecer en forma de conductas como el juego, los videojuegos, la comida compulsiva, la pornografía, las compras o el uso excesivo de redes sociales. Aunque los mecanismos biológicos no son idénticos, los patrones emocionales y conductuales suelen coincidir: deseos intensos, preocupación constante, pérdida de control y persistencia a pesar de las consecuencias negativas.
Un psicólogo especialista puede ayudar a diferenciar entre un hábito intenso y un patrón que puede volverse perjudicial. Este proceso se realiza mediante la conversación y la reflexión, no desde el juicio ni la confrontación.
Señales de alarma que requieren apoyo profesional más urgente
Algunos indicios señalan que es necesario buscar ayuda con mayor rapidez. Entre ellos:
- consumir hasta el punto de tener lagunas o perder el recuerdo de lo sucedido
- mezclar sustancias de manera arriesgada
- síntomas de abstinencia como temblores, sudoración, náuseas o ansiedad intensa
- aislamiento creciente u ocultación sistemática del consumo
- pensamientos de desesperanza o autolesión
- consumir antes de conducir, trabajar o cuidar de otras personas
Si una persona se siente en peligro o completamente desbordada, en España puede contactar con el Teléfono 024, línea de atención a la conducta suicida. En situaciones de riesgo inmediato para la vida o la integridad personal, se debe llamar al 112.
Un psicólogo especialista en adicciones también puede elaborar planes de seguridad, valorar riesgos y derivar a centros especializados, unidades de desintoxicación, urgencias hospitalarias o recursos comunitarios cuando sea necesario.
Reconocer estas señales a tiempo no significa estar “roto”; significa que el cuerpo y la mente están reaccionando al estrés, a los hábitos y al dolor emocional. Pedir ayuda no es un fracaso: es un paso responsable hacia el alivio y la estabilidad.
Por qué aparece la adicción: mecanismos psicológicos y neurobiológicos
La adicción no es una cuestión de fuerza de voluntad. Es el resultado de la interacción entre el cerebro, las emociones, los hábitos y las experiencias vitales. Comprender estos mecanismos reduce la culpa y permite ver el problema desde una perspectiva científica y compasiva. A continuación se explican los procesos que hacen que los deseos intensos resulten tan potentes y por qué romper estos ciclos suele requerir algo más que motivación.

La vía de recompensa del cerebro
La adicción afecta a sistemas neuronales relacionados con el placer, la motivación y la capacidad de autocontrol. La investigación en neurociencia muestra que las sustancias y ciertas conductas pueden sobreestimular el circuito dopaminérgico, generando una sensación de recompensa muy intensa. Con el tiempo, el cerebro se adapta reduciendo su sensibilidad a la dopamina. Esto provoca que:
- actividades habituales resulten menos gratificantes
- aumenten los deseos y la urgencia por repetir la conducta
- la persona busque experiencias más intensas o más frecuentes
- el estrés incremente la probabilidad de recaída
Este proceso transforma la adicción de una conducta inicialmente voluntaria en una respuesta aprendida y condicionada. Un psicólogo con experiencia en adicciones ayuda a identificar estos patrones y a diseñar estrategias para interrumpirlos.
Estrés, trauma y desencadenantes emocionales
El estrés es uno de los motores más frecuentes de los comportamientos adictivos. Cuando una persona sufre una sobrecarga emocional - ya sea por trabajo, relaciones, pérdidas, trauma o presión prolongada - su cerebro busca alivio rápido. Las sustancias o conductas compulsivas pueden proporcionar un alivio momentáneo, pero acaban reforzando el ciclo estrés-adicción.
El trauma puede intensificar este patrón. Para algunas personas, consumir o recurrir a determinadas conductas ayuda a atenuar recuerdos intrusivos, soledad o miedo. Un psicólogo especialista trabaja de manera cuidadosa y colaborativa estos aspectos, utilizando enfoques informados por el trauma para disminuir la vergüenza y recuperar la estabilidad emocional.
Cómo los hábitos se convierten en ciclos compulsivos
La adicción suele empezar como una forma de afrontamiento: una copa para desconectar, una partida de videojuegos para evadirse, un comprimido “por si acaso”. Con el tiempo, estas acciones repetidas forman un bucle condicionado:
- Desencadenante: estrés, aburrimiento, soledad, conflicto
- Conducta: consumir una sustancia o realizar el comportamiento
- Alivio: sensación temporal de confort o desconexión
- Refuerzo: el cerebro aprende a repetir el patrón
Llega un momento en que la conducta se vuelve automática - un reflejo más que una elección consciente - . Por eso muchas personas dicen: “Ni siquiera lo pensé; simplemente lo hice”. Los profesionales en adicciones ayudan a identificar estos bucles, comprender qué los sostiene y aprender a romperlos mediante estrategias específicas.
El papel de la abstinencia y la tolerancia
A medida que aumenta la tolerancia, el cerebro empieza a esperar niveles más altos de estimulación. Cuando esa estimulación desaparece de forma repentina, pueden surgir síntomas de abstinencia - físicos, emocionales o ambos - . Estos síntomas impulsan a continuar consumiendo, dificultando la ruptura del ciclo sin apoyo.
Aunque los psicólogos no prescriben medicación, suelen coordinarse con profesionales de psiquiatría o atención primaria para asegurar que la persona cuenta con opciones seguras, especialmente en casos en los que la abstinencia puede suponer un riesgo.
La adicción es un fenómeno complejo, conectado con factores biológicos, emocionales, ambientales y de aprendizaje. Comprender estos mecanismos permite sustituir la culpa por una visión informada y realista del proceso de cambio.
Técnicas basadas en la evidencia utilizadas por psicólogos especializados en adicciones
Los profesionales especializados en adicciones emplean métodos que ayudan a reducir los deseos intensos, fortalecer la motivación y modificar patrones muy arraigados. Estas intervenciones se apoyan en décadas de investigación psicológica y se adaptan a los objetivos, la cultura, las experiencias y el contexto vital de cada persona. No existe una técnica universal, pero la combinación de varias suele favorecer un progreso más estable y significativo. A continuación se describen las más utilizadas en la práctica clínica.
Entrevista Motivacional (EM)
La Entrevista Motivacional es un enfoque colaborativo y no confrontativo que ayuda a explorar la ambivalencia respecto al cambio. En lugar de presionar a la persona para “dejarlo”, la EM fomenta que sea ella quien exprese sus propias razones para mejorar. Esto refuerza la motivación interna, un elemento clave para el mantenimiento a largo plazo.
El terapeuta emplea preguntas abiertas, escucha reflexiva y una guía suave para que la persona identifique la distancia entre sus valores y sus comportamientos actuales. La EM resulta especialmente útil cuando alguien se siente inseguro o abrumado, ofreciendo un espacio seguro para clarificar el siguiente paso sin vergüenza ni presión.
Terapia cognitivo-conductual para deseos intensos y desencadenantes
La terapia cognitivo-conductual ayuda a entender cómo se relacionan pensamientos, emociones y conductas. En el caso de las adicciones, se centra en:
- identificar pensamientos automáticos como “No puedo gestionar el estrés sin consumir”
- mapear desencadenantes y aprender alternativas de respuesta
- desarrollar planes de afrontamiento para situaciones de alto riesgo
- cuestionar creencias que mantienen los patrones adictivos
Es una intervención práctica y orientada al aprendizaje de habilidades. Muchas personas incorporan herramientas que pueden usar de inmediato en momentos de estrés o tentación.
Mindfulness y gestión del deseo
Las intervenciones basadas en mindfulness enseñan a observar los deseos sin actuar sobre ellos. En lugar de intentar suprimirlos, la persona aprende a notar las sensaciones físicas y emocionales con curiosidad. Una técnica habitual es la gestión del deseo, que propone “surfearlo” como si fuera una ola: sube, alcanza un pico y finalmente baja.
La investigación demuestra que la práctica continuada de mindfulness reduce la reactividad emocional, mejora la autorregulación y disminuye el riesgo de recaída al permitir tolerar mejor el malestar sin recurrir a hábitos dañinos.
Habilidades inspiradas en la Terapia Dialéctico-Conductual (TDC)
La Terapia Dialéctico-Conductual aporta herramientas para regular emociones intensas, manejar situaciones de crisis y establecer límites saludables. Estas habilidades son útiles cuando los comportamientos adictivos están relacionados con cambios bruscos de ánimo, experiencias traumáticas o estrés prolongado. Entre las más empleadas se encuentran técnicas de arraigo, estrategias para actuar “en sentido opuesto” a los impulsos y pausas conscientes.
Marcos de prevención de recaídas
La recaída no significa fracaso; forma parte del proceso de cambio conductual. Los psicólogos especializados en adicciones ayudan a anticipar situaciones de riesgo mediante:
- detección temprana de señales internas y externas
- estrategias de afrontamiento para desencadenantes emocionales
- redes de apoyo personalizadas
- planes para responder a los retrocesos sin autocrítica
Estos marcos fortalecen la resiliencia y disminuyen la vergüenza que suele acompañar los momentos difíciles.
Enfoques terapéuticos y sus objetivos
| Enfoque terapéutico | Objetivo principal | Útil para |
|---|---|---|
| Entrevista Motivacional | Reforzar la motivación interna | Ambivalencia, miedo al cambio, primeras fases |
| Terapia cognitivo-conductual | Relación pensamiento-emoción-conducta | Deseos intensos, desencadenantes, riesgo |
| Mindfulness / gestión del deseo | Regulación del estrés y conciencia | Impulsividad, malestar emocional |
| Habilidades TDC | Estabilidad emocional y afrontamiento | Emociones intensas, tolerancia al malestar |
| Prevención de recaídas | Mantenimiento a largo plazo | Retrocesos, planificación, resiliencia |
Herramientas prácticas de autocuidado para reducir deseos intensos y recuperar control
Afrontar los deseos intensos puede resultar difícil, especialmente cuando el estrés o la soledad hacen que los viejos hábitos parezcan reconfortantes. Aunque las herramientas de autocuidado no sustituyen a la terapia, muchas personas encuentran que ayudan a bajar la tensión, ganar claridad y evitar reacciones automáticas. Los psicólogos especializados en adicciones suelen enseñar estas habilidades para que puedan aplicarse en cualquier momento. A continuación se presentan algunas estrategias seguras para probar.

Técnicas para manejar los deseos intensos en el momento
Los deseos intensos suelen aumentar, alcanzar un pico y disminuir en cuestión de minutos. El objetivo no es luchar contra el impulso, sino superarlo sin actuar.
- Pausa de 5 minutos: aplazar la acción durante cinco minutos repitiendo “No tengo que decidirlo ahora”. Esto interrumpe los impulsos automáticos y permite recuperar claridad.
- Gestión del deseo: observar el impulso como una ola que sube y baja sin necesidad de actuar. Reduce la urgencia emocional.
- Técnicas de arraigo: utilizar el método 5-4-3-2-1 (ver, tocar, oír, oler, saborear). Ayuda a volver al presente cuando el impulso resulta abrumador.
- Cambios de temperatura: lavarse la cara con agua fría, colocar una compresa fría en el pecho o salir al exterior unos minutos.
- Conductas alternativas: tener preparada una acción sustituta como estirarse, enviar un mensaje a alguien de confianza o dar un paseo breve.
Apoyos de estilo de vida a largo plazo
La recuperación es más sencilla cuando el entorno favorece la estabilidad. Las recomendaciones habituales incluyen:
- Rutinas previsibles: horarios regulares, descanso adecuado y pausas programadas ayudan a regular el estado de ánimo.
- Hábitos de gestión del estrés: actividad física suave, respiración consciente, escritura emocional o momentos de calma.
- Vínculos saludables: pasar tiempo con personas que respeten los objetivos personales y no fomenten el consumo.
- Modificar señales de hábito: cambiar lugares, momentos del día o actividades que activen el impulso. Pequeños ajustes pueden romper patrones automáticos.
Grupos de apoyo, rutinas y personas de referencia
Muchas personas encuentran útil contar con estructuras externas de apoyo. Entre las opciones más comunes en España:
- Grupos como Alcohólicos Anónimos, Jugadores Anónimos o Narcóticos Anónimos, disponibles en la mayoría de ciudades.
- Programas basados en evidencia como SMART Recovery.
- Grupos de apoyo entre iguales, asociaciones y recursos comunitarios.
- Personas de referencia, como amigos de confianza, mentores o miembros de redes de apoyo.
Un psicólogo especialista puede orientar sobre qué opción encaja mejor con los valores y las necesidades de cada persona.
Deseo intenso → Por qué aparece → Qué ayuda
| Deseo intenso | Por qué aparece | Qué ayuda |
|---|---|---|
| Deseo relacionado con el estrés | El aumento del cortisol incrementa la urgencia de escapar | Arraigo, respiración, pausa de 5 minutos |
| Deseo basado en el hábito | Respuesta automática ante una señal o rutina | Conducta alternativa, cambio de entorno |
| Deseo emocional | Afrontamiento de tristeza, ira o soledad | Escritura emocional, apoyo social, mindfulness |
| Deseo por aburrimiento | Búsqueda de estimulación o confort | Movimiento, aficiones, actividad estructurada |
| Deseo relacionado con trauma | Búsqueda de alivio ante recuerdos intrusivos | Recursos informados por el trauma, ejercicios guiados |
Cuándo es imprescindible acudir a un profesional y cómo elegir al especialista adecuado
Llega un momento en el que intentar gestionar una adicción por cuenta propia resulta agotador, confuso o incluso inseguro. Muchas personas buscan apoyo después de meses o años intentando manejarlo solas, creyendo que “deberían poder controlarlo”. Un psicólogo especializado puede aportar estructura, claridad y acompañamiento mucho antes de llegar a una crisis. A continuación se explican las señales que indican que puede ser el momento de buscar ayuda y cómo elegir al profesional más adecuado.
Cuando las herramientas de autocuidado ya no bastan
Las estrategias de autocuidado son útiles, pero tienen límites. Puede ser recomendable acudir a un especialista si aparecen patrones como:
- deseos intensos que resultan imposibles de manejar en solitario
- ciclos repetidos de dejarlo y retomarlo
- aumento del consumo en momentos de estrés, conflicto o soledad
- ocultar la conducta a familiares, pareja o compañeros de trabajo
- creciente malestar emocional, culpa o vergüenza
- dificultades en el rendimiento laboral, académico o en las relaciones personales
- problemas para cumplir objetivos personales
- uso de sustancias o conductas para regular emociones o dormir
Estas señales no indican fracaso personal; muestran que la situación requiere más apoyo del que una sola persona puede sostener.
Qué ocurre en la primera sesión
La primera cita con un psicólogo especialista en adicciones suele ser tranquila y centrada en la conversación. No es necesario contar todo desde el primer momento. Habitualmente, el profesional pregunta sobre:
- objetivos y preocupaciones
- historia del consumo o de la conducta problemática
- factores de estrés y patrones emocionales
- rutinas diarias y red de apoyo
- esperanzas y metas de cambio
También puede introducir algunas estrategias iniciales, identificar desencadenantes o proponer un primer plan de trabajo. Lo más importante es que la persona mantiene el control sobre su ritmo, sus objetivos y sus límites.
Confidencialidad, sistema sanitario y opciones de atención
En España, muchas personas dudan antes de pedir ayuda por motivos de privacidad, coste o desconocimiento del sistema. Esto funciona así:
- Confidencialidad: las sesiones están protegidas por la normativa de protección de datos y el secreto profesional. Nadie accede al contenido a menos que exista riesgo grave e inminente para la vida o la integridad física.
- Sanidad pública: en el Sistema Nacional de Salud, la atención psicológica y psiquiátrica se ofrece a través de los centros de salud, unidades de salud mental y servicios específicos de adicciones de cada comunidad autónoma.
- Sanidad privada: muchos psicólogos sanitarios y clínicos trabajan en consulta privada. Algunos seguros médicos privados incluyen cobertura parcial o total para salud mental.
- Telepsicología: las sesiones online están ampliamente disponibles y son una opción habitual para quienes necesitan flexibilidad horaria o viven lejos de centros especializados.
- Tarifas adaptadas: algunos profesionales ofrecen honorarios reducidos según situación económica.
Un psicólogo especialista también puede derivar a otros dispositivos, como centros de día, asociaciones, servicios de atención a drogodependencias, programas municipales o recursos comunitarios de apoyo.
Cómo elegir a un psicólogo especialista en adicciones en España
Encontrar la persona adecuada es fundamental. Al buscar, conviene considerar:
- Especialización: experiencia en la sustancia o conducta específica que se desea abordar.
- Enfoque terapéutico: EM, terapia cognitivo-conductual, mindfulness, habilidades TDC o reducción de daños pueden resultar más o menos afines según cada caso.
- Competencia cultural: sensibilidad hacia la cultura, identidad, orientación y contexto personal del cliente.
- Clima terapéutico: que la persona se sienta escuchada, respetada y capaz de hablar con libertad.
- Disponibilidad: frecuencia, continuidad y horarios compatibles.
- Aspectos prácticos: ubicación, modalidad online, tarifas, cobertura del seguro médico si aplica.
Muchas personas comienzan consultando el directorio de su comunidad autónoma, las asociaciones profesionales (como el Colegio Oficial de Psicólogos correspondiente) o plataformas de psicología sanitaria. El médico de atención primaria también puede realizar una derivación al servicio adecuado.
Pedir ayuda no es un signo de debilidad; es una decisión valiente. Un especialista en adicciones puede acompañar en los momentos de incertidumbre, ofrecer herramientas ajustadas a la vida real y ayudar a recuperar estabilidad paso a paso.

Conclusión
La adicción no es un fallo moral; es un fenómeno complejo en el que intervienen factores biológicos, emocionales, sociales y de aprendizaje. Comprender estos elementos permite reducir la vergüenza y abrir la puerta a un cambio significativo. Un psicólogo especialista en adicciones ofrece un espacio confidencial y seguro para explorar lo que ocurre, aprender herramientas útiles y recuperar estabilidad al propio ritmo.
Tanto si se experimentan deseos intensos, como si se utiliza el consumo para gestionar el estrés o si se está apoyando a un ser querido, existen recursos disponibles. Aunque el proceso no siempre es lineal, con apoyo profesional puede volverse más manejable, esperanzador y sostenible.
Si una persona se siente completamente desbordada o en riesgo, puede contactar con el Teléfono 024, disponible en España para crisis emocionales y conductas suicidas. En caso de peligro inmediato para la vida, se debe llamar al 112.
Nadie tiene por qué afrontar este proceso en soledad. Incluso los pasos más pequeños hacia la búsqueda de apoyo pueden aclarar el camino.
Referencias
1. Ministerio de Sanidad. Estrategia Nacional sobre Adicciones. 2023.
2. Sociedad Española de Psicología Clínica y de la Salud. Guía de intervención psicológica en adicciones. 2023.
3. Plan Nacional Sobre Drogas. Indicadores de consumo y tratamiento. 2022.
4. Colegio Oficial de Psicología. Recomendaciones sobre atención psicológica a personas con adicciones. 2023.
5. Organización Mundial de la Salud (OMS). Comprender los trastornos por consumo de sustancias. 2023.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un psicólogo especialista en adicciones o puedo intentar dejarlo por mi cuenta?
Muchas personas comienzan utilizando herramientas de autocuidado, pero si los deseos intensos resultan abrumadores o los patrones se repiten, un especialista puede ofrecer apoyo estructurado. La terapia ayuda a comprender desencadenantes, fortalecer habilidades de afrontamiento y reducir riesgos sin juicios.
¿La terapia para adicciones es confidencial en España?
Sí. La confidencialidad está protegida por la normativa española de protección de datos y el secreto profesional. Nadie accede al contenido de las sesiones salvo en situaciones de riesgo grave e inminente.
¿Los psicólogos pueden recetar medicación para la adicción?
Los psicólogos en España no prescriben medicación, pero suelen trabajar en coordinación con psiquiatras o médicos de atención primaria cuando el tratamiento farmacológico es adecuado. La terapia y la atención médica pueden complementarse.
¿Qué ocurre si recaigo durante la terapia?
La recaída es frecuente y no invalida el progreso realizado. Un psicólogo especialista en adicciones ayuda a comprender qué ha sucedido, reforzar estrategias de afrontamiento y ajustar el plan sin culpa ni reproches. La recuperación es un proceso de aprendizaje.
¿Cuánto suele durar la terapia para la adicción?
La duración varía según las necesidades de cada persona. Algunas mejoran en unos meses, mientras que otras continúan durante más tiempo para mantener avances o gestionar el estrés. Los objetivos personales y las circunstancias influyen en la duración.
¿La terapia online funciona para el tratamiento de adicciones?
Sí. La telepsicología es una opción extendida en España y muchas personas la prefieren por su privacidad y flexibilidad. La mayoría de psicólogos sanitarios ofrece sesiones online.