3 de diciembre de 2025
3 de diciembre de 2025El material ha sido actualizado
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Psicólogo de sugestión: cómo funciona la sugestión terapéutica, su ética y cuándo recurrir a este enfoque

A veces, las sesiones de terapia incluyen frases o técnicas que resultan especialmente intensas, casi hipnóticas. Es posible salir preguntándose cuánto de lo que has sentido procede de tu propia mente y cuánto de la guía del profesional. Estas dudas llevan a muchas personas a buscar qué es realmente un psicólogo de sugestión.

En términos profesionales, un psicólogo de sugestión es un o una especialista en salud mental con formación universitaria que utiliza técnicas de sugestión basadas en la evidencia para ayudar a modificar pensamientos, emociones o hábitos. Estos métodos se apoyan en la concentración, las imágenes mentales y la capacidad natural del cerebro para responder a ciertas indicaciones verbales, no en el control o la manipulación. Según el Colegio Oficial de la Psicología de España, la sugestión puede utilizarse de forma segura para ansiedad, dolor y cambios conductuales cuando existe un consentimiento informado claro.

En esta guía conocerás cómo actúa la sugestión terapéutica en la mente, qué límites éticos protegen a las personas que acuden a consulta y cómo encontrar un o una profesional cualificada si te estás planteando este tipo de intervención. Tanto si sientes curiosidad como si te genera dudas, comprender la sugestión permite mantenerte abierto y, al mismo tiempo, protegido en tu propio proceso terapéutico.

Psicólogo de sugestión: cómo funciona la sugestión terapéutica, su ética y cuándo recurrir a este enfoque — dibujo 2

Qué es un psicólogo de sugestión y cómo trabaja

Un psicólogo de sugestión es un profesional sanitario - generalmente psicólogo clínico, psicoterapeuta o psicólogo general sanitario - que integra técnicas de sugestión verbal e imaginal dentro de la práctica clínica. Estas técnicas se apoyan en la psicología y en la neurociencia, no en elementos esotéricos. Se basan en la atención focalizada, la relajación y las imágenes guiadas para facilitar nuevas perspectivas y comportamientos. En este contexto, la sugestión consiste en invitar a la mente a imaginar un cambio, no en imponer creencias o directrices.

La terapia sugestiva es, por esencia, colaborativa. El profesional utiliza un lenguaje que orienta la atención hacia la calma, la fortaleza o interpretaciones alternativas, mientras la persona permanece consciente y con pleno control. Según el Consejo General de la Psicología en España, este estado de concentración profunda facilita la apertura a ideas constructivas. El proceso funciona mejor cuando existe confianza y un consentimiento informado bien establecido.

A diferencia de las versiones sensacionalistas de la hipnosis como “control mental”, la sugestión psicológica es voluntaria y transparente. El terapeuta puede decir: “Al exhalar, imagina cómo se libera la tensión de tus hombros”. La persona decide si quiere seguir esa imagen. La eficacia de la sugestión depende del vínculo terapéutico, de la claridad y del respeto absoluto por la autonomía.

La ciencia de la sugestión

Las investigaciones realizadas en centros europeos y españoles de neuropsicología muestran que la sugestión activa áreas cerebrales relacionadas con la atención, la expectativa y la regulación emocional, como la corteza cingulada anterior y la amígdala. Cuando una persona se concentra intensamente en las palabras del terapeuta, el cerebro puede responder como si la experiencia imaginada fuese real. Este mecanismo se aprecia también en el efecto placebo y en la visualización utilizada en el deporte.

Desde la psicología clínica, la sugestión funciona como una forma guiada de replanteamiento cognitivo. Ayuda a sustituir pensamientos automáticos y angustiosos por otros más calmados y adaptativos. Por ejemplo, un psicólogo de sugestión puede combinar la respiración lenta con frases que refuercen la sensación de seguridad y eficacia personal: “Puedes notar que tu respiración es estable y que tu cuerpo sabe relajarse”. Con el tiempo, estas indicaciones verbales se convierten en recursos internos disponibles fuera de la sesión.

Es importante señalar que la sugestión no sustituye a otras intervenciones. Complementa tratamientos como la terapia cognitivo-conductual o la terapia de aceptación y compromiso. Muchos profesionales incluyen técnicas sugestivas al final de la sesión para reforzar habilidades, estados de calma o mensajes terapéuticos.

Por qué la sugestionabilidad es un rasgo humano natural

Todas las personas responden en mayor o menor medida a la sugestión. Forma parte del aprendizaje humano. La mente combina imaginación, concentración y emoción para construir significado. Tener una mayor sugestionabilidad no implica fragilidad; suele relacionarse con la creatividad, la empatía y la capacidad de interiorizar imágenes mentales.

En terapia, este rasgo permite experimentar estados mentales y corporales útiles. Un psicólogo de sugestión emplea esa capacidad de forma ética, orientando hacia asociaciones más saludables. Las sesiones incluyen relajación suave, descripciones sensoriales y un lenguaje que invita al sistema nervioso a calmarse. Como la persona conserva el control en todo momento, el respeto por la autonomía está garantizado.

En España, el trabajo con sugestión debe ajustarse siempre a los principios éticos del Colegio Oficial de la Psicología: consentimiento informado, competencia profesional y promoción del bienestar. Antes de aplicar cualquier técnica sugestiva, el terapeuta explica el procedimiento, confirma que la persona se siente cómoda e invita a compartir sensaciones al terminar. Si la persona no desea continuar, la intervención se detiene.

Cuando se emplea de forma adecuada, la sugestión actúa como puente entre la intención consciente y los hábitos automáticos. Ayuda a modificar patrones como la ansiedad somática o la tensión física mediante una cooperación entre imaginación y cuerpo. Lejos de la manipulación, este enfoque refleja cómo el lenguaje y la atención modelan la experiencia humana.

Cómo actúa la sugestión terapéutica en el cerebro y en la conducta

Cuando un psicólogo de sugestión guía a una persona mediante imágenes mentales o frases calmantes, el cerebro no está siendo “controlado”; está siendo estimulado de forma precisa. Estudios europeos de neuroimagen muestran que la sugestión activa redes neuronales implicadas en la atención, la regulación emocional y el aprendizaje. Regiones como la corteza cingulada anterior, la corteza prefrontal y la ínsula ajustan la percepción y las respuestas corporales en función de la expectativa.

En términos sencillos, la sugestión utiliza el sistema de anticipación del cerebro, un mecanismo que determina cómo interpretamos lo que ocurre dentro y fuera de nosotros. Cuando el profesional dice: “Observa cómo tu respiración se hace más lenta”, el cerebro procesa esa imagen como una señal real, disminuyendo el ritmo cardíaco y la tensión muscular. No se trata de una fuerza externa, sino de una cooperación interna.

Esta cooperación explica la potencia terapéutica de la sugestión. Es un proceso conjunto entre la atención consciente y la regulación automática. La persona decide seguir la imagen y el sistema nervioso responde. Con la práctica, estos patrones fortalecen la autorregulación, la confianza y la calma emocional.

Diferenciar entre guía y control

Una de las dudas más frecuentes es si la sugestión puede anular la voluntad. En la práctica clínica española, esto no ocurre. Un psicólogo con formación reglada puede orientar la atención, pero no imponer pensamientos ni conductas. Los principios éticos del Colegio Oficial de la Psicología de España establecen que cualquier intervención debe preservar la autonomía y el consentimiento informado.

La manipulación se caracteriza por la presión encubierta y el desequilibrio de poder. La sugestión terapéutica, en cambio, es transparente y voluntaria. La persona sabe qué va a ocurrir, con qué objetivo y que puede detener el proceso en cualquier momento.

AspectoSugestión terapéuticaManipulación
IntenciónFavorecer el bienestar y los objetivos de la personaServir a intereses externos o del terapeuta
TécnicaLenguaje claro y guía conscientePresión emocional o persuasión encubierta
ConsentimientoVoluntario y revocable en cualquier momentoNo informado o condicionado
Estado de concienciaLa persona permanece despierta y participativaDesinformación o confusión
ÉticaAvalada por organismos profesionalesContraria a principios deontológicos

El cerebro no distingue completamente entre imágenes mentales y experiencias reales. Esto explica por qué la visualización en deporte o la relajación guiada pueden reducir respuestas fisiológicas intensas. La sugestión terapéutica actúa de forma similar: enseña al cuerpo a interpretar indicaciones verbales como señales de seguridad.

El sistema dopaminérgico participa reforzando estos aprendizajes. Cada vez que la relajación sigue a una sugestión, el cerebro asocia esa frase con alivio. Con la repetición, se crean nuevas conexiones neuronales que sustituyen patrones de estrés por respuestas más calmadas. Es un proceso comparable a los principios de refuerzo de la terapia cognitivo-conductual, pero apoyado en la imaginación y la experiencia sensorial.

Durante la sesión, un psicólogo de sugestión puede decir: “Imagina que se abre un espacio amplio en tu pecho mientras respiras”. La persona visualiza, el cuerpo responde. Lo que puede parecer “mágico” es, en realidad, una cadena neuroconductual medible.

La ética marca la diferencia entre un uso beneficioso y un uso perjudicial. Sin transparencia, incluso una técnica bien intencionada puede generar incomodidad. Por ello, la formación en España insiste en la precisión del lenguaje, la supervisión profesional y la adaptación cultural.

El Ministerio de Sanidad y el Consejo General de la Psicología recomiendan que la sugestión nunca sustituya al consentimiento informado ni al diálogo clínico. Antes de comenzar, el profesional explica qué es la sugestión, su finalidad y las sensaciones esperables. Después, la persona comparte cómo ha vivido la experiencia para integrarla de forma consciente.

Psicólogo de sugestión: cómo funciona la sugestión terapéutica, su ética y cuándo recurrir a este enfoque — dibujo 3

Cuando se practica con responsabilidad, la sugestión no confunde la realidad; amplía la capacidad de influir en la propia percepción. Une neurociencia y relación terapéutica para convertir un rasgo humano básico - la susceptibilidad a la influencia - en una herramienta de fortaleza personal.

Cuándo se utilizan las técnicas sugestivas en terapia

La sugestión terapéutica no es un método universal. Un psicólogo de sugestión la aplica en función de los objetivos, la estabilidad emocional y la disposición de la persona. Según directrices clínicas en España, resulta especialmente útil cuando existe motivación, curiosidad y seguridad psicológica. No sustituye a las terapias basadas en la evidencia, sino que actúa como un refuerzo que profundiza la concentración y el procesamiento emocional.

Las técnicas sugestivas aparecen en diversos enfoques terapéuticos. La hipnosis clínica, las imágenes guiadas y la autosugestión comparten fundamentos como la atención focalizada y la imaginación constructiva. La diferencia radica en la estructura y la profundidad alcanzada. La hipnosis suele incluir una inducción más formal, mientras que las imágenes guiadas utilizan descripciones sin alterar el nivel de conciencia. La autosugestión ayuda a reforzar en casa lo trabajado en consulta.

Usos basados en evidencia

  • Ansiedad y estrés: la sugestión ayuda a regular la respiración, la tensión y la activación fisiológica.
  • Dolor crónico: centros sanitarios españoles emplean sugestión e imágenes guiadas en unidades de dolor.
  • Fobias: combinada con exposición, la sugestión puede disminuir reacciones corporales intensas.
  • Cambios de hábitos: útil en tabaquismo, sueño y gestión del estrés.
  • Síntomas somáticos funcionales: contribuye a reinterpretar señales corporales cuando no existe causa orgánica clara.

Estos usos funcionan mejor cuando el profesional explica claramente el proceso y ajusta el ritmo según las necesidades de la persona. La sugestión no es un atajo, sino un entrenamiento para crear nuevas asociaciones mentales.

Cuándo no se recomienda

Aun siendo segura, la sugestión no es adecuada para todas las situaciones. En casos de psicosis activa, disociación severa o traumas recientes sin estabilización, puede resultar contraproducente. También se evita cuando existe presión, confusión respecto al consentimiento o miedo a perder el control. En esos casos, se priorizan intervenciones como el grounding, la psicoeducación y técnicas cognitivo-conductuales.

SituaciónUso recomendadoJustificación
Ansiedad, fobias, dolor crónicoSí - complementa terapias consolidadasMejora la regulación corporal
Tabaquismo, sueño, gestión del estrésSí - eficaz en cambio de hábitosRefuerza la autosugestión positiva
Trauma reciente o PTSDCon supervisión especializadaLa imaginería puede intensificar recuerdos
Psicosis activa o disociación severaNoPuede generar confusión perceptiva
Dudas sobre el consentimientoNoEl respeto a la autonomía es prioritario

Muchos psicólogos integran la sugestión en terapias habituales sin mencionarla explícitamente. Una frase como: “Imagina aplicar esta habilidad con calma mañana” funciona como un ensayo mental que refuerza el aprendizaje.

La terapia de aceptación y compromiso también utiliza elementos sugestivos para ayudar a observar pensamientos y sensaciones sin juicio. El elemento clave es la transparencia: el profesional siempre explica el propósito, pide permiso y revisa cómo se ha vivido la experiencia.

Cuando se combina con otros enfoques, la sugestión consolida lo trabajado en sesión y facilita su transferencia al día a día. Resulta especialmente útil para reducir el estrés, fortalecer la autoestima y favorecer cambios conductuales.

La mayoría de las personas describen estas sesiones como experiencias de concentración relajada. Permanecen conscientes, pueden moverse y hablar cuando lo deseen. En ocasiones, el profesional ofrece grabaciones personalizadas para practicar en casa.

En esencia, la sugestión no impone control; enseña autocontrol. Realizada con ética, convierte la imaginación en una herramienta terapéutica capaz de transformar experiencias emocionales y corporales.

Límites éticos y el papel del consentimiento informado

La ética es la base de toda intervención psicológica, y cobra especial importancia cuando el lenguaje puede influir en la emoción y en la percepción. Un psicólogo de sugestión en España trabaja bajo códigos éticos que priorizan la autonomía, la comprensión y la capacidad de decisión de la persona. Según el Código Deontológico del Colegio Oficial de la Psicología, es imprescindible obtener un consentimiento informado claro antes de utilizar cualquier técnica que pueda modificar la percepción o el estado de atención.

El consentimiento informado no se limita a firmar un documento. Es un proceso continuo en el que el profesional explica qué va a hacer, por qué lo hace y qué efectos se pueden esperar. La persona puede preguntar lo que necesite y detener la intervención en cualquier momento. Este marco permite decidir si la sugestión resulta adecuada o no.

La sugestión terapéutica funciona únicamente cuando existe confianza. Esa confianza se nutre de la transparencia. Antes de utilizar imágenes guiadas o frases de relajación, el profesional debe explicar los objetivos con un lenguaje claro, por ejemplo: “Vamos a probar una visualización breve que podría ayudarte con la ansiedad; estarás consciente todo el tiempo y podrás detenerla si lo deseas”.

La transparencia distingue la guía terapéutica de cualquier forma de manipulación. Ofrece un “mapa” del proceso, lo que permite que el sistema nervioso se relaje en vez de anticipar algo desconocido. Sin este mapa, incluso una técnica segura podría resultar incómoda.

Psicólogo de sugestión: cómo funciona la sugestión terapéutica, su ética y cuándo recurrir a este enfoque — dibujo 4

El Consejo General de la Psicología y el Ministerio de Sanidad subrayan que el uso ético de la sugestión requiere competencia profesional, supervisión y sensibilidad cultural. Es esencial adaptar el lenguaje a las características de cada persona, evitando metáforas o imágenes que puedan generar malestar o significados no deseados.

Los límites éticos continúan una vez iniciada la intervención. Un profesional que utiliza la sugestión mantiene siempre una distancia profesional clara y evita cualquier tipo de influencia personal. Si la persona desarrolla dependencia o confusión respecto a la relación terapéutica, el terapeuta debe abordarlo directamente y, si es necesario, derivar a otro especialista.

Toda sesión que incluya sugestión debe finalizar con una fase de integración y reorientación: el profesional invita a volver a la respiración natural, abrir los ojos, estirarse o describir la experiencia. Esta transición ayuda a que la mente pase de la concentración profunda al estado ordinario y permite verificar que la experiencia se ha vivido con seguridad.

Tras cada sesión, el profesional registra las técnicas utilizadas, las reacciones expresadas y los siguientes pasos terapéuticos. Esta documentación garantiza responsabilidad y coherencia en el tratamiento.

  • El profesional se niega a explicar la técnica antes de aplicarla.
  • Se ejerce presión para participar o se minimizan las dudas expresadas.
  • Se afirma que no recordarás lo ocurrido sin un consentimiento previo claro.
  • Se desaconseja solicitar una segunda opinión o consultar a otro especialista.
La terapia con sugestión está protegida por los mismos estándares éticos que cualquier otra intervención psicológica. El consentimiento informado protege la autonomía; la confidencialidad protege la intimidad. Ambos elementos son esenciales para recibir atención de calidad.

La ética no es solo un requisito legal; es parte del proceso terapéutico. Cuando una persona se siente respetada e informada, es más receptiva al cambio. Un psicólogo de sugestión que honra el consentimiento, la supervisión y la transparencia contribuye a reforzar la autonomía y la confianza, elementos centrales para el bienestar.

En definitiva, la sugestión sin ética puede convertirse en influencia inapropiada, pero con ética se transforma en una herramienta de empoderamiento. En esta diferencia se sostiene la integridad de la profesión y la seguridad de quienes acuden a terapia.

Cómo encontrar un psicólogo de sugestión cualificado en España

Elegir un buen psicólogo de sugestión comienza por la misma regla que cualquier proceso terapéutico: priorizar la profesionalidad. Las técnicas sugestivas deben ser aplicadas únicamente por psicólogos colegiados, psicólogos clínicos o psicólogos generales sanitarios con formación demostrable en hipnosis clínica, imágenes guiadas u otras técnicas basadas en la evidencia. No deben ser utilizadas por “coaches mentales” sin acreditación sanitaria.

El primer paso es verificar la colegiación en el Colegio Oficial de Psicología de tu comunidad autónoma. También puedes revisar el Registro de Profesionales Sanitarios del Ministerio de Sanidad. Muchos profesionales reconocidos aparecen en directorios especializados de psicología en España, donde es posible filtrar por “hipnosis clínica”, “relajación guiada” o “técnicas sugestivas”.

Busca señales de formación sólida, como:

  • Grado y máster sanitario (psicología general sanitaria o psicología clínica).
  • Colegiación activa y número de colegiado visible.
  • Formación acreditada en hipnosis clínica o imágenes guiadas.
  • Descripción clara de cómo trabaja y cómo aplica el consentimiento informado.

También puedes consultar si los servicios están cubiertos por tu mutua o seguro de salud, o si existen opciones de atención online dentro de España.

Preguntas que conviene hacer antes de empezar

La primera entrevista es una oportunidad para evaluar al profesional. Puedes preguntar:

  • Cómo integra la sugestión en su forma de trabajar.
  • Si tiene formación específica en hipnosis clínica o imágenes guiadas.
  • Si explicará cada paso antes de aplicarlo.
  • Qué opciones existen si en algún momento te sientes incómodo.

Un psicólogo cualificado responderá de forma clara y tranquila. Debe dejar claro que mantienes el control en todo momento y que el consentimiento es reversible.

Señales de alerta

Conviene desconfiar si encuentras alguna de estas situaciones:

  • Promesas de resultados garantizados o “cambios instantáneos”.
  • Ocultación de la formación o negativa a indicar el número de colegiado.
  • Mensajes grandilocuentes tipo “reprogramación mental”.
  • Presión para contratar paquetes costosos o evitar otras opiniones profesionales.

En caso de duda, puedes solicitar información al Colegio Oficial de Psicología de tu comunidad o buscar una segunda opinión profesional.

La elección de un terapeuta es un acto de confianza. Un psicólogo de sugestión competente presentará la técnica como una herramienta que tú controlas, no como un poder que ejerce sobre ti. La transparencia y el respeto marcarán siempre el tono de la relación terapéutica.

Cuando existe una buena sintonía, estas técnicas pueden potenciar la calma, la claridad mental y la capacidad de cambiar hábitos sin perder autonomía. El primer paso para que esto ocurra es elegir a un profesional acreditado y ético.

Qué hacer si te sientes incómodo después de una sesión de sugestión

Incluso cuando la intervención está bien realizada y se desarrolla dentro de un marco ético, la sugestión puede despertar emociones inesperadas. Algunas personas salen de la sesión relajadas, mientras que otras pueden sentirse vulnerables, confundidas o desorientadas. Estas reacciones son habituales y no significan necesariamente que haya ocurrido algo inapropiado. Reflejan la intensidad con la que la mente responde a la atención focalizada y a las imágenes guiadas.

Si has trabajado con un psicólogo de sugestión y más tarde notas malestar, lo primero es detenerte un momento e identificar qué te inquieta. ¿Ha sido una imagen concreta, una frase que te resultó extraña o la sensación momentánea de haber perdido el control? Anotar tus impresiones poco después de la sesión puede ayudarte a organizar lo ocurrido y recuperar claridad.

Psicólogo de sugestión: cómo funciona la sugestión terapéutica, su ética y cuándo recurrir a este enfoque — dibujo 5

Habla primero con tu terapeuta

Los y las profesionales éticos valoran el feedback. Es recomendable contactar con tu terapeuta y explicar qué te ha incomodado. Un profesional transparente escuchará con atención, aclarará el procedimiento y ajustará el ritmo o las técnicas en futuras sesiones. Muchos malentendidos se resuelven con una conversación abierta.

Si notas que la respuesta es defensiva, evasiva o que no se atienden tus inquietudes, conviene tenerlo en cuenta. Tienes derecho a pedir supervisión, cambiar de terapeuta o interrumpir el tratamiento si no te sientes seguro.

Busca asesoramiento o apoyo adicional

Si el malestar persiste, puede ser útil consultar con otro psicólogo o psicóloga colegiada. Pedir una segunda opinión es algo habitual en España y ofrece una mirada externa sobre lo ocurrido. Los Colegios Oficiales de Psicología autonómicos también pueden orientarte respecto a dudas éticas.

Cuando las reacciones emocionales continúan - como ansiedad intensa, pensamientos intrusivos o desconfianza hacia la terapia - , puede resultar beneficioso realizar una o dos sesiones con un profesional neutral especializado en procesar experiencias terapéuticas difíciles. No se trata de acusar a nadie, sino de entender mejor lo vivido.

Recursos de ayuda en crisis

Si el malestar aumenta o aparecen pensamientos de desesperanza, pide ayuda de inmediato:

  • Teléfono de la Esperanza: 717 003 717
  • Emergencias en España: 112
  • Servicios de urgencias en hospitales públicos y privados

No tienes por qué gestionar estas sensaciones en soledad. El objetivo de la terapia - incluida la sugestión - es aportar seguridad y herramientas, no generar confusión. Buscar claridad y apoyo forma parte del autocuidado.

Referencias

1. Colegio Oficial de la Psicología de España. Código Deontológico del Psicólogo. 2022.

2. Consejo General de la Psicología de España. Formación en técnicas de intervención psicológica. 2023.

3. Ministerio de Sanidad de España. Prácticas clínicas basadas en la evidencia en salud mental. 2022.

4. Centro de Psicología Aplicada, España. Guías sobre relajación e imaginería terapéutica. 2023.

5. Unidad de Dolor Crónico, Hospital Público Español. Uso clínico de técnicas sugestivas y de imaginería. 2022.

Conclusión

La sugestión en terapia no tiene que ver con el control, sino con la colaboración. Un psicólogo de sugestión ayuda a cultivar la capacidad natural de concentrarse, imaginar y regular emociones, siempre dentro de un marco ético y transparente. Cuando se utiliza de manera adecuada, une la ciencia con la relación terapéutica para facilitar cambios reales en la forma de experimentar el estrés, el dolor o el miedo.

Si quieres explorar técnicas sugestivas, habla con un profesional cualificado y pide explicaciones claras sobre cómo trabaja. Comprender cómo funciona este enfoque te permitirá mantenerte informado, seguro y partícipe de tu propio proceso. Y, si en algún momento te sientes desbordado, recuerda que existen recursos de apoyo como el 112 y el Teléfono de la Esperanza.

Preguntas frecuentes

¿La sugestión es lo mismo que la hipnosis?

No necesariamente. La hipnosis es una forma estructurada de sugestión que utiliza una concentración más profunda. La sugestión terapéutica puede incluir hipnosis, imágenes guiadas o autosugestión, siempre con la persona consciente y con capacidad de detener el proceso.

¿Puede un psicólogo controlar mis pensamientos durante la sugestión?

No. Un profesional no puede ni debe controlar tus pensamientos. La sugestión es un proceso voluntario que se basa en la colaboración y en la atención focalizada.

¿Para qué problemas resulta útil la sugestión?

En España, se utiliza especialmente en ansiedad, dolor crónico, fobias y modificación de hábitos. Ayuda a reforzar la autorregulación y a generar nuevas asociaciones mentales.

¿Quién debería evitar la sugestión?

Las personas con psicosis activa, disociación severa o trauma reciente no estabilizado deberían evitarla salvo en contextos muy especializados. Es importante informar siempre al profesional sobre el historial clínico.

¿Cómo encontrar un psicólogo de sugestión en España?

Verifica la colegiación en el Colegio Oficial de Psicología, consulta directorios profesionales y comprueba la formación en técnicas sugestivas. La transparencia es un buen indicador de calidad profesional.

¿Qué hago si una sesión me deja incómodo?

Coméntalo con tu terapeuta, busca una segunda opinión si lo necesitas y, si el malestar es intenso, utiliza recursos de ayuda como el Teléfono de la Esperanza o el 112.

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