¿Qué es un psicólogo védico? Enfoque, límites y cuándo buscar ayuda clínica
Muchas personas en España empiezan a mirar más allá de los marcos tradicionales de la salud mental cuando el estrés, el agotamiento o las preguntas sobre el sentido de la vida no parecen encontrar respuesta en los enfoques habituales. El interés por perspectivas holísticas o de orientación espiritual suele aumentar durante transiciones vitales, periodos de cansancio emocional o cuando existe la sensación de que “falta algo”, incluso aunque externamente todo parezca estar bien.
Un psicólogo védico es un término que se utiliza habitualmente para describir a una persona que se apoya en tradiciones filosóficas de la India antigua, a menudo asociadas con la psicología védica, para explorar la mente, las emociones y el equilibrio interior. En el contexto español, no se trata de una figura clínica reconocida ni de una profesión sanitaria regulada como lo es un psicólogo sanitario o un psiquiatra. Más bien hace referencia a un enfoque espiritual o filosófico de la experiencia humana, no a un tratamiento de salud mental basado en la evidencia científica.
Esta distinción es importante. Aunque para algunas personas las conversaciones reflexivas o con base espiritual pueden resultar significativas, un psicólogo védico no realiza diagnósticos, no ofrece psicoterapia ni sustituye la atención psicológica profesional regulada. Este artículo ofrece una explicación clara y equilibrada de en qué consiste este enfoque, en qué se diferencia de la psicología ejercida por profesionales colegiados, cuáles son sus límites y en qué momentos es fundamental acudir a un profesional de la salud mental cualificado.
También se analiza cómo algunas personas combinan perspectivas espirituales con la terapia psicológica, qué límites éticos conviene exigir a cualquier profesional y cómo identificar señales de que el apoyo clínico, basado en la evidencia, es la opción más segura.

¿Qué es un psicólogo védico y cómo funciona este enfoque?
Un psicólogo védico suele ser una persona que aborda la vida emocional, el estrés y el desarrollo personal desde la filosofía india antigua, en lugar de desde la psicología clínica moderna. Este enfoque se apoya en textos y tradiciones que suelen agruparse bajo el término psicología védica, donde se pone el acento en la autoconciencia, el equilibrio y la comprensión de la naturaleza de la mente. En España, se trata de una práctica de carácter informal y filosófico, no de una profesión sanitaria regulada.
En lugar de centrarse en el diagnóstico o en la reducción de síntomas, este enfoque prioriza el sentido, los valores y la experiencia interior. Muchas personas recurren a él cuando se sienten emocionalmente desorientadas, pero no están buscando atención médica ni tratamiento psicológico.
Raíces de la psicología védica y su filosofía
La psicología védica tiene su origen en textos antiguos de la India que reflexionan sobre el funcionamiento de la mente, las causas del sufrimiento humano y el papel de la conciencia en la reducción del malestar. Estas ideas se desarrollaron mucho antes de la neurociencia o la psicoterapia contemporáneas y no fueron concebidas como intervenciones clínicas.
En su base, esta tradición entiende el sufrimiento emocional como resultado de una falta de alineación, de una comprensión limitada del propio yo o de la vinculación excesiva a patrones de pensamiento poco útiles. El énfasis se pone en la introspección, la reflexión y el cultivo de una relación más estable con el mundo interior. En contextos actuales, estas ideas suelen combinarse con prácticas como la meditación, la atención plena o el diálogo filosófico.
Es importante subrayar que estos planteamientos constituyen marcos culturales y espirituales, no modelos diagnósticos. No se corresponden con las categorías del DSM-5-TR ni están diseñados para evaluar o tratar trastornos de salud mental.
Cómo entiende la mente y las emociones un psicólogo védico
Desde esta perspectiva, las emociones no se consideran tanto síntomas que deban eliminarse como señales que apuntan a un desequilibrio o a una falta de conciencia. El estrés, las experiencias similares a la ansiedad o la insatisfacción vital pueden interpretarse como invitaciones a reflexionar sobre el estilo de vida, los valores o la forma de percibir la realidad, más que como problemas que requieran tratamiento.
Un psicólogo védico puede describir la mente como algo que puede observarse y entrenarse a través de la conciencia. Esta idea guarda cierta similitud conceptual con las prácticas modernas de mindfulness, aunque el lenguaje y los supuestos filosóficos son distintos. El objetivo suele ser lograr mayor claridad, estabilidad emocional y sentido vital, no un cambio clínico.
Para algunas personas, esta manera de entender la experiencia emocional resulta reconfortante. Para otras, puede parecer demasiado abstracta o insuficiente, especialmente cuando el malestar es intenso o persistente.
En qué suelen centrarse las sesiones
Las sesiones con un psicólogo védico suelen asemejarse a conversaciones reflexivas más que a sesiones de terapia psicológica. Los temas habituales incluyen el estrés cotidiano, las reacciones emocionales, los valores personales o cuestiones relacionadas con la identidad y el sentido de la vida. El profesional puede guiar la conversación mediante conceptos filosóficos, metáforas o prácticas contemplativas.
Normalmente no existe una evaluación formal, un plan de tratamiento ni un registro clínico. Los profesionales que actúan de forma ética dejan claros estos límites y recomiendan acudir a un psicólogo sanitario u otro profesional de la salud mental cuando los síntomas interfieren en la vida diaria, las relaciones o la seguridad personal.

Comprender cómo funciona este enfoque ayuda a establecer expectativas realistas. Puede ofrecer perspectiva y reflexión, pero no está pensado para sustituir la atención psicológica basada en la evidencia cuando ese nivel de apoyo es necesario.
¿En qué se diferencia un psicólogo védico de un psicólogo colegiado?
Las diferencias entre un psicólogo védico y un psicólogo colegiado en España son profundas, especialmente en lo relativo a la formación, la responsabilidad legal y la capacidad para ofrecer atención en salud mental. Comprender estas diferencias ayuda a evitar confusiones y reduce el riesgo de apoyarse en un tipo de acompañamiento que no sea adecuado para las propias necesidades.
A grandes rasgos, un psicólogo colegiado está formado para evaluar, diagnosticar y tratar problemas de salud mental mediante métodos basados en la evidencia científica. Un psicólogo védico, en cambio, trabaja desde un marco filosófico o espiritual y no ejerce la psicología clínica tal y como está regulada en el sistema sanitario español.
Formación, acreditación y marco legal en España
En España, los psicólogos que ejercen en el ámbito sanitario deben contar con una formación universitaria en Psicología y, en función de su ejercicio profesional, con la habilitación como Psicólogo General Sanitario o la especialidad de Psicología Clínica vía PIR. Además, están colegiados, sujetos a códigos deontológicos y a la supervisión de los colegios profesionales y de las autoridades sanitarias.
Un psicólogo védico no dispone de este tipo de acreditación oficial, salvo que también sea, de manera independiente, psicólogo sanitario o clínico. El término en sí no está regulado. Esto implica que no existe una formación estándar, un sistema de supervisión ni un marco legal que defina quién puede utilizar esta denominación.
Esta diferencia es clave desde el punto de vista de la seguridad. Los profesionales colegiados están formados para detectar situaciones de riesgo, intervenir en crisis y derivar a otros recursos cuando es necesario. Las personas que no cuentan con habilitación sanitaria no pueden diagnosticar trastornos mentales, ofrecer psicoterapia ni gestionar situaciones clínicas complejas.
Psicología basada en la evidencia frente a marcos espirituales
La psicología contemporánea se apoya en la investigación científica, los ensayos clínicos y sistemas diagnósticos estandarizados como el DSM-5-TR. En este marco se desarrollan enfoques como la terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso o los modelos de intervención informados por el trauma, cuya eficacia y seguridad han sido evaluadas.
La psicología védica, por su parte, se basa en textos espirituales y en la reflexión filosófica, no en la investigación empírica. Aunque algunos de sus planteamientos pueden coincidir de forma parcial con prácticas como la atención plena o el trabajo con valores, no han sido validados ni regulados de la misma manera. Esto no implica que sean dañinos por definición, pero sí limita de forma clara lo que pueden ofrecer con responsabilidad.
Los problemas aparecen cuando los marcos espirituales se presentan como sustitutos de la terapia psicológica, especialmente en personas que experimentan depresión, trastornos de ansiedad, experiencias traumáticas o ideación suicida.
Responsabilidades éticas y rendición de cuentas
Los psicólogos colegiados tienen la obligación ética de ejercer dentro de los límites de su competencia, reconocer sus propias limitaciones y priorizar la seguridad de las personas a las que atienden. Deben derivar a otros profesionales cuando los problemas superan su ámbito de actuación y actuar de forma activa ante situaciones de riesgo.
Un psicólogo védico no está necesariamente sujeto a estos mismos estándares éticos o legales. Los profesionales que actúan con responsabilidad aclaran que su trabajo no es terapéutico y recomiendan acudir a un psicólogo sanitario u otro recurso adecuado cuando es necesario. Son señales de alarma las promesas de curación de trastornos mentales, la desaconsejación de tratamientos médicos o psicológicos, o la interpretación del malestar psicológico como un fallo espiritual.
| Aspecto | Psicólogo védico | Psicólogo colegiado |
|---|---|---|
| Formación | Filosófica o espiritual, no reglada | Formación universitaria y sanitaria reglada |
| Regulación | No regulado en España | Regulado y supervisado |
| Ámbito de actuación | Reflexión, acompañamiento filosófico | Evaluación, diagnóstico y tratamiento |
| Base de conocimiento | Textos y tradiciones espirituales | Evidencia científica |
| Atención en crisis | No autorizada clínicamente | Formación y responsabilidad legal |
Reconocer estas diferencias permite tomar decisiones informadas. El acompañamiento reflexivo o espiritual puede resultar valioso para algunas personas, pero no sustituye la atención psicológica profesional cuando existen síntomas relevantes o persistentes.
¿Por qué algunas personas en España se sienten atraídas por la psicología védica?
El interés por la psicología védica ha ido en aumento en España, especialmente entre personas que sienten que los enfoques tradicionales de la salud mental no responden plenamente a sus inquietudes. En la mayoría de los casos, no se trata de un rechazo a la ciencia, sino de la búsqueda de sentido, coherencia o una comprensión más amplia de la experiencia interna.
Para muchas personas, el atractivo reside en la posibilidad de ir más allá de los síntomas y los diagnósticos y plantearse preguntas profundas sobre la identidad, los valores y el propósito vital.
La búsqueda de sentido más allá de la reducción de síntomas
La psicología moderna suele centrarse en reducir el malestar, mejorar el funcionamiento y manejar los síntomas. Aunque estos objetivos son fundamentales, algunas personas sienten que este enfoque no responde del todo a preguntas como “por qué me siento desconectado” o “qué es realmente importante para mí”.
La psicología védica aborda directamente estas cuestiones y entiende el malestar emocional como parte de una lucha humana más amplia relacionada con el apego, las expectativas y el autoconocimiento. Para quienes atraviesan transiciones vitales, insatisfacción laboral o crisis existenciales, este enfoque puede resultar especialmente significativo.
Esto no implica que la terapia psicológica haya fracasado, sino que las necesidades cambian con el tiempo y que algunas personas buscan reflexión filosófica junto al apoyo psicológico.
Agotamiento, estrés y malestar con enfoques excesivamente medicalizados
El agotamiento emocional es una experiencia frecuente en España, especialmente en contextos laborales exigentes. Cuando el estrés se cronifica, pueden aparecer sensaciones de vacío emocional, desconexión o inquietud, más que síntomas claros de ansiedad o depresión.
En estas situaciones, los fármacos o las estrategias de afrontamiento a corto plazo pueden percibirse como insuficientes. La psicología védica propone un marco más pausado y reflexivo, centrado en la conciencia, la moderación y la alineación con los valores personales. Para algunas personas, esto supone un contrapeso a modelos de intervención más orientados a la resolución rápida de problemas.
Al mismo tiempo, es importante recordar que el agotamiento puede solaparse con problemas clínicos. Cuando el cansancio afecta al sueño, la concentración o la estabilidad emocional, el apoyo de un profesional de la salud mental sigue siendo fundamental.
Apertura cultural a prácticas de origen oriental
El yoga, la meditación y la atención plena se han normalizado en la sociedad española. A medida que estas prácticas se han popularizado, también ha crecido el interés por sus fundamentos filosóficos. La psicología védica suele llegar a muchas personas a través de este camino, especialmente a quienes ya practican disciplinas contemplativas.
Esta apertura cultural tiene aspectos positivos, pero también genera confusión. La reflexión filosófica y el tratamiento psicológico cumplen funciones distintas. Entender esta diferencia permite explorar la espiritualidad sin renunciar a la atención psicológica basada en la evidencia cuando es necesaria.
En última instancia, el interés por la psicología védica refleja un deseo humano de sentirse íntegro, comprendido y con raíces. Abordada con criterio y ética, puede aportar perspectiva. Mal entendida, puede difuminar límites importantes.
¿En qué puede ayudar un psicólogo védico y cuáles son sus límites?
Un psicólogo védico puede ofrecer un espacio de reflexión, diálogo filosófico y exploración de valores, pero este tipo de acompañamiento tiene límites claros. Comprender tanto lo que este enfoque puede aportar como aquello que no puede cubrir es fundamental para tomar decisiones seguras e informadas sobre la salud mental.
En el mejor de los casos, este tipo de trabajo puede fomentar la autoconciencia y ofrecer perspectiva. En el peor, cuando los límites no están claros, puede retrasar el acceso a la ayuda clínica que realmente se necesita.
Ámbitos en los que el apoyo reflexivo o espiritual puede resultar útil
Las personas suelen acudir a un psicólogo védico en momentos de cuestionamiento personal más que en situaciones de malestar agudo. Son frecuentes temas como la sensación de estancamiento, la búsqueda de propósito o el deseo de comprender mejor patrones emocionales repetitivos.
En estos contextos, las conversaciones pueden centrarse en:
- examinar creencias y expectativas que influyen en las reacciones emocionales
- reflexionar sobre valores, prioridades y dirección vital
- desarrollar una relación más estable con los pensamientos y las emociones
- utilizar prácticas contemplativas, como la meditación, para la autoobservación
En personas con un buen nivel de estabilidad psicológica y sin un deterioro significativo del funcionamiento diario, este tipo de reflexión puede resultar útil y complementaria a otros procesos de crecimiento personal.

Lo que este enfoque no puede tratar de forma segura
Un psicólogo védico no está formado ni autorizado para tratar problemas de salud mental. Esto incluye la depresión, los trastornos de ansiedad, los problemas relacionados con el trauma, los trastornos de la conducta alimentaria, los trastornos por consumo de sustancias o cualquier situación en la que exista riesgo para la persona.
Debido a la ausencia de una formación clínica reglada y de supervisión profesional, este enfoque no contempla:
- la evaluación diagnóstica
- la planificación de tratamientos basados en la evidencia
- el seguimiento de la gravedad de los síntomas
- la intervención en situaciones de crisis
Confiar exclusivamente en el acompañamiento espiritual o filosófico en estos casos puede ser arriesgado. El sufrimiento emocional puede reinterpretarse como un problema espiritual en lugar de reconocerse como una cuestión de salud, lo que incrementa la culpa y retrasa la búsqueda de ayuda adecuada.
Riesgos de sustituir la terapia por orientación espiritual
Uno de los riesgos más frecuentes es el llamado bypass espiritual. Ocurre cuando el dolor emocional se explica mediante ideas filosóficas o espirituales en lugar de abordarse de forma directa. Por ejemplo, se puede transmitir a la persona que su malestar refleja una falta de conciencia o disciplina, en lugar de un problema psicológico susceptible de tratamiento.
Con el tiempo, esto puede dar lugar a:
- empeoramiento de los síntomas
- sensación de fracaso personal
- resistencia a buscar ayuda profesional
- aumento del aislamiento
Los profesionales responsables desalientan activamente este tipo de dinámicas. Reconocen los límites de su intervención y derivan a psicólogos sanitarios u otros recursos cuando las dificultades superan el ámbito de la reflexión personal.
Cuándo la atención clínica es imprescindible
La siguiente tabla recoge situaciones en las que la atención psicológica profesional resulta especialmente necesaria.
| Situación o dificultad | Por qué es importante la atención clínica | A quién acudir |
|---|---|---|
| Tristeza persistente o desesperanza | Puede indicar un trastorno del estado de ánimo que requiere evaluación | Psicólogo sanitario o psiquiatra |
| Ansiedad que interfiere en la vida diaria | La terapia basada en la evidencia reduce los síntomas de forma segura | Psicólogo sanitario |
| Experiencias traumáticas o recuerdos intrusivos | La intervención especializada en trauma es fundamental | Profesional especializado en trauma |
| Pensamientos de autolesión | Es necesaria una intervención inmediata para garantizar la seguridad | Emergencias sanitarias 112 |
| Cambios significativos en sueño o apetito | Pueden indicar problemas de salud mental subyacentes | Médico de atención primaria o profesional de salud mental |
Reconocer estos límites no implica rechazar las perspectivas espirituales. Se trata de proteger el bienestar. La reflexión personal puede aportar comprensión, pero la atención clínica es insustituible cuando los síntomas son graves, persistentes o ponen en riesgo a la persona.
¿Cuándo deberías acudir a un profesional de la salud mental colegiado?
Explorar enfoques filosóficos o espirituales puede resultar significativo, pero existen situaciones en las que la atención psicológica profesional, basada en la evidencia, es la opción más segura y eficaz. Saber identificar ese momento forma parte del autocuidado y de la protección de la propia salud mental.
En España, los profesionales de la salud mental colegiados están formados para evaluar riesgos, reconocer patrones compatibles con un problema clínico y ofrecer intervenciones respaldadas por la investigación y por códigos éticos. Un psicólogo védico no puede asumir este papel.
Señales de que la terapia profesional es necesaria
Conviene consultar con un profesional sanitario cuando las dificultades emocionales persisten en el tiempo o empiezan a interferir de forma clara en la vida cotidiana. Algunas señales habituales son:
- tristeza persistente, sensación de vacío o pérdida de interés durante varias semanas
- ansiedad que afecta al sueño, la concentración o las relaciones
- reacciones emocionales intensas difíciles de controlar
- evitación del trabajo, los estudios o la vida social por malestar
- uso de sustancias o conductas para intentar aliviar el malestar
Estas experiencias no significan que exista un fallo personal. Son indicadores de que puede ser útil y adecuado contar con apoyo profesional especializado.
Comprender estas señales desde el marco del DSM-5-TR
Los profesionales de la psicología clínica y sanitaria utilizan sistemas diagnósticos como el DSM-5-TR para identificar patrones de síntomas y orientar la intervención. Esto no implica que todas las dificultades deban etiquetarse, sino que permite diferenciar el malestar habitual de situaciones que se benefician de un tratamiento estructurado.
Por ejemplo, el estrés puntual ante un cambio vital es común. Cuando los síntomas emocionales se vuelven persistentes, intensos o afectan de manera significativa al funcionamiento diario, la evaluación profesional ayuda a clarificar qué tipo de apoyo es necesario y por qué.
Un psicólogo védico no trabaja dentro de este marco diagnóstico ni está capacitado para realizar este tipo de evaluaciones clínicas.
Orientación en situaciones de crisis y seguridad
Si el malestar emocional se intensifica hasta el punto de aparecer pensamientos de autolesión, desesperanza profunda o sensación de no estar a salvo, es fundamental buscar ayuda inmediata.
En España:
- Llama al 112 en caso de emergencia o peligro inmediato
- Acude al servicio de urgencias más cercano
- Contacta con los servicios de salud mental de tu comunidad autónoma
Pedir ayuda en una situación de crisis no es un signo de debilidad. Es una medida de protección que permite acceder a profesionales formados para garantizar la seguridad y ofrecer apoyo adecuado.
¿Puede utilizarse la psicología védica junto con la terapia psicológica?
En algunas personas, los enfoques espirituales o filosóficos pueden tener sentido cuando se mantienen claramente diferenciados de la atención clínica. En estos casos, la psicología védica puede explorarse de forma paralela a la terapia psicológica, siempre que existan límites claros y se priorice la seguridad.
Este uso conjunto funciona mejor cuando es consciente, transparente y realista, y no cuando se basa en la expectativa de que la reflexión espiritual sustituya al tratamiento psicológico.
Apoyo complementario frente a sustitución
La diferencia clave está en si una práctica se utiliza como complemento o como reemplazo. La terapia psicológica aborda los síntomas, el funcionamiento y el riesgo mediante métodos basados en la evidencia. La reflexión filosófica o espiritual puede ayudar a trabajar valores, sentido vital o autoconocimiento, pero no trata trastornos de salud mental.
Cuando estas funciones están bien delimitadas, algunas personas encuentran útil reflexionar sobre cuestiones espirituales mientras trabajan en terapia aspectos como la regulación emocional, el cambio de conductas o la recuperación tras experiencias traumáticas. Los problemas surgen cuando la orientación espiritual se presenta como alternativa a la terapia, especialmente en periodos de malestar significativo.
Cómo integran la atención plena algunos profesionales sanitarios
Muchos psicólogos colegiados incorporan prácticas de atención plena dentro de la terapia psicológica. Estas intervenciones se adaptan, se investigan y se aplican dentro de un marco clínico que incluye evaluación, consentimiento informado y seguimiento.
Esto es distinto de la instrucción filosófica. En terapia, la atención plena se utiliza como una herramienta para mejorar la regulación emocional, la atención o la tolerancia al malestar, no como un sistema de creencias. Esta diferencia protege a la persona de sentirse obligada a adoptar una visión del mundo concreta para poder mejorar.

Preguntas útiles para aclarar límites con cualquier profesional
Antes de iniciar un proceso con alguien que utiliza marcos espirituales o filosóficos, es razonable plantear preguntas claras:
- ¿Ofreces psicoterapia o tratamiento clínico?
- ¿Estás colegiado y habilitado para ejercer en España?
- ¿Qué ocurre si mis síntomas empeoran?
- ¿Cómo gestionas situaciones de riesgo o crisis?
Los profesionales éticos responden a estas preguntas de forma directa y transparente. La ambigüedad, el rechazo a la atención sanitaria o la minimización del malestar psicológico son señales de alerta.
Utilizar perspectivas complementarias de forma responsable implica mantener los pies en la realidad. El crecimiento personal es valioso, pero la atención en salud mental funciona mejor cuando se apoya en la evidencia, la responsabilidad profesional y el respeto por la seguridad personal.
Referencias
1. Colegio Oficial de Psicólogos de España. Código Deontológico del Psicólogo. 2022.
2. Ministerio de Sanidad de España. Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. 2021.
3. Organización Mundial de la Salud. Salud mental y bienestar. 2023.
4. Consejo General de la Psicología de España. Psicología basada en la evidencia y buenas prácticas clínicas. 2022.
Conclusión
El interés por enfoques como la psicología védica suele reflejar una necesidad legítima de comprensión profunda, especialmente en momentos de estrés, cambio vital o sensación de vacío. Las perspectivas filosóficas y espirituales pueden ofrecer un marco para reflexionar sobre valores, sentido y autoconocimiento, y para algunas personas resultan enriquecedoras.
Al mismo tiempo, es esencial tener claros los límites. Un psicólogo védico no es un profesional sanitario reconocido en España y no sustituye la atención psicológica basada en la evidencia. Cuando el malestar emocional es persistente, intenso o interfiere en la vida diaria, el acompañamiento de un psicólogo sanitario o de otro profesional de la salud mental es la opción más segura y eficaz.
No se trata de elegir entre reflexión personal y atención profesional. Con límites claros, es posible explorar el sentido vital y, al mismo tiempo, cuidar la salud mental de forma responsable. Y ante cualquier situación de riesgo o sensación de inseguridad, buscar ayuda inmediata es siempre la prioridad.
Preguntas frecuentes
¿Un psicólogo védico es un profesional sanitario colegiado en España?
No. El término psicólogo védico no corresponde a una profesión sanitaria regulada en España. Los psicólogos sanitarios y clínicos deben contar con formación específica, habilitación oficial y colegiación.
¿Puede un psicólogo védico diagnosticar o tratar problemas de salud mental?
No. El diagnóstico y el tratamiento de los problemas de salud mental requieren formación clínica y habilitación sanitaria. La psicología védica ofrece acompañamiento filosófico o espiritual, no atención clínica.
¿Es seguro explorar la psicología védica si me siento ansioso o deprimido?
Puede resultar útil como reflexión personal si los síntomas son leves y estables, pero no debe sustituir la atención psicológica profesional. Si la ansiedad o la depresión afectan a tu vida diaria, es importante acudir a un profesional sanitario.
¿Puede combinarse la psicología védica con la terapia psicológica?
Sí, siempre que exista una clara diferenciación de roles. La reflexión espiritual puede complementar la terapia, pero no debe reemplazar el tratamiento basado en la evidencia cuando este es necesario.
¿Cuándo debo buscar ayuda inmediata en lugar de orientación espiritual?
Si aparecen pensamientos de autolesión, sensación de peligro, cambios graves en el estado de ánimo, el sueño o la conducta, es fundamental buscar ayuda profesional inmediata. En España, llama al 112 o acude a un servicio de urgencias.