Psicólogo o Psicoterapeuta: Entender las Diferencias Clave y Cómo Elegir la Ayuda Adecuada
Sentirse inseguro sobre a quién acudir cuando se necesita apoyo emocional es más común de lo que parece. Muchas personas en España buscan psicólogo o psicoterapeuta después de oír ambos términos de amigos, médicos o recomendaciones en internet, y se preguntan cuál es la opción adecuada para su situación. En pocas palabras, los psicólogos están formados para evaluar, diagnosticar y tratar dificultades emocionales y de salud mental mediante métodos basados en evidencia científica, mientras que los psicoterapeutas se centran en ofrecer acompañamiento terapéutico a través de la palabra para ayudar a las personas a afrontar retos personales y dolor emocional.
Ambos desempeñan un papel esencial en el cuidado de la salud mental y, a menudo, se solapan más de lo que se piensa. Aun así, su formación, acreditación y ámbito de actuación presentan diferencias importantes que pueden influir en la experiencia terapéutica.
En este artículo conocerás qué distingue a psicólogos y psicoterapeutas, qué aporta cada profesional en terapia, cuándo conviene acudir a uno u otro y cómo elegir el perfil que mejor se ajuste a tus necesidades. También descubrirás qué dice la investigación sobre resultados terapéuticos, cómo orientarte en el sistema sanitario español y cómo encontrar profesionales cualificados y acreditados en España.
¿Cuál es la Diferencia entre un Psicólogo y un Psicoterapeuta?
Cuando buscas apoyo en salud mental, la variedad de denominaciones profesionales puede resultar abrumadora. Tanto psicólogos como psicoterapeutas ayudan a gestionar emociones, relaciones y estrés vital, pero su formación, métodos y roles legales no son idénticos. Comprender estas diferencias puede ayudarte a elegir el enfoque que mejor se adapte a tus objetivos y a tu manera de sentirte acompañado.
La diferencia esencial radica en la formación y en la acreditación profesional. En España, un psicólogo sanitario suele contar con el título universitario de Psicología y una habilitación específica como Psicólogo General Sanitario o Psicólogo Clínico (vía PIR), lo que le permite realizar evaluación psicológica, diagnóstico y tratamientos basados en la evidencia. Un psicoterapeuta, en cambio, es un término más amplio: puede referirse a profesionales con formación diversa en psicoterapia (por ejemplo, psicólogos, psiquiatras o profesionales acreditados por entidades como FEAP) que ofrecen terapia psicológica a través de la palabra.

A continuación se presenta una comparación clara:
| Título | Formación y Titulación | Enfoque Principal | ¿Puede Prescribir Medicación? | Entornos Habituales |
|---|---|---|---|---|
| Psicólogo | Grado en Psicología + habilitación sanitaria (PIR o Máster en Psicología General Sanitaria) | Evaluación, diagnóstico, terapia basada en evidencia, pruebas psicológicas | No (la medicación solo la receta el psiquiatra) | Centros de salud, consultas privadas, hospitales, centros educativos |
| Psicoterapeuta | Formación de grado o posgrado en psicoterapia, acreditación por entidades reconocidas (p. ej., FEAP, colegios profesionales) | Terapia psicológica, apoyo emocional, cambio personal y relacional | No | Consulta privada, centros de terapia, asociaciones y fundaciones |
| Psiquiatra | Grado en Medicina + especialidad en Psiquiatría (MIR) | Diagnóstico, tratamiento médico y farmacológico, puede combinar con psicoterapia | Sí | Hospitales, consultas privadas, centros de salud mental |
Formación y Acreditación Profesional
Convertirse en psicólogo en España requiere años de formación académica avanzada. Tras obtener el Grado en Psicología, el camino sanitario incluye dos vías principales: cursar el Máster en Psicología General Sanitaria o acceder a la especialidad de Psicología Clínica mediante el PIR. Además, se deben realizar prácticas supervisadas y cumplir con los requisitos establecidos por los colegios oficiales. Los psicólogos están capacitados para llevar a cabo evaluaciones formales y diagnosticar condiciones de salud mental según los criterios clínicos vigentes en España.
Los psicoterapeutas, por su parte, pueden proceder de distintos itinerarios formativos. Por ejemplo, pueden ser psicólogos, psiquiatras u otros profesionales con una formación específica en psicoterapia avalada por instituciones reconocidas, como la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) o las secciones de psicoterapia de los Colegios Oficiales de Psicología. Su preparación se centra más en técnicas terapéuticas, habilidades de comunicación y crecimiento emocional que en la evaluación psicológica mediante pruebas clínicas estandarizadas.
Ámbitos de Actuación y Límites Profesionales
Los psicólogos suelen especializarse en tratamientos basados en evidencia científica, como la Terapia Cognitivo — Conductual (TCC), la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) o enfoques centrados en el trauma. También pueden realizar evaluaciones psicológicas para condiciones como trastornos del estado de ánimo, ansiedad, TDAH o trastorno por estrés postraumático.
Los psicoterapeutas, dependiendo de su acreditación, ofrecen terapia psicológica centrada en la palabra, acompañando a la persona en la comprensión de sus experiencias, el desarrollo de recursos personales y la gestión de cambios vitales. Su trabajo suele centrarse menos en la evaluación diagnóstica y más en el vínculo terapéutico y el proceso de exploración emocional y relacional que influye en el bienestar cotidiano.
Colaboración entre Profesionales
En muchos casos, psicólogos y psicoterapeutas ejercen de forma complementaria. Por ejemplo, una persona puede realizar terapia con un psicoterapeuta mientras recibe atención de un psiquiatra para el seguimiento farmacológico, o acudir a un psicólogo para una evaluación más estructurada manteniendo paralelamente un proceso psicoterapéutico. En España, algunos psicólogos clínicos o generales sanitarios también supervisan o forman a psicoterapeutas para garantizar una atención de alta calidad.
Importante saber:
En España, todos los profesionales de la salud mental que ejercen legalmente están sujetos a estrictas normas de confidencialidad y ética recogidas en el Código Deontológico del Psicólogo, así como en la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Esto significa que lo que se comparte en terapia permanece en un entorno confidencial, salvo en casos en que exista riesgo para la propia vida o la de terceros o cuando lo requiera una orden judicial.
Al comprender estas diferencias, podrás identificar mejor qué tipo de profesional se ajusta a tus necesidades, ya sea para una evaluación estructurada, un trabajo emocional profundo o un acompañamiento continuado en momentos de cambio.

Qué Hace Cada Profesional Realmente en Terapia
Aunque psicólogos y psicoterapeutas suelen compartir el mismo objetivo — ayudar a las personas a sentirse mejor y a funcionar de manera más saludable — su día a día en sesión puede ser diferente. Lo que ocurre durante la terapia depende tanto de la formación profesional como del enfoque y de las necesidades individuales de cada persona.
Cómo Trabajan los Psicólogos
Un psicólogo suele comenzar con una fase de evaluación y diagnóstico. Puede emplear cuestionarios estandarizados, observación conductual o pruebas cognitivas para comprender cómo interactúan pensamientos, emociones y comportamientos. Esta evaluación estructurada ayuda a identificar si se trata de estrés, ansiedad, depresión, trauma u otras condiciones que requieren intervención clínica.
Una vez que el psicólogo comprende la situación, diseña un plan de tratamiento basado en la evidencia científica. Algunos de los enfoques más comunes incluyen:
- Terapia Cognitivo — Conductual (TCC): enseña a identificar y modificar patrones de pensamiento poco útiles.
- Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): fomenta la aceptación de las emociones difíciles mientras se actúa conforme a los valores personales.
- Terapia Dialéctico — Conductual (TDC): ayuda a regular las emociones y a desarrollar estrategias de afrontamiento saludables.
- Terapia de Exposición: reduce gradualmente el miedo mediante experiencias controladas y acompañadas.
Los psicólogos también suelen establecer objetivos concretos y medibles para hacer seguimiento de los progresos. Asimismo, pueden coordinarse con psiquiatras, médicos de atención primaria o centros educativos cuando es necesario un apoyo más amplio y multidisciplinar.
Cómo Trabajan los Psicoterapeutas
Los psicoterapeutas suelen centrarse menos en la evaluación formal y más en el diálogo terapéutico. Las sesiones se orientan a explorar emociones, experiencias personales y patrones de relación. Según su formación, pueden utilizar técnicas de orientación humanista, psicodinámica, sistémica, integradora o relacional.
Más que diagnosticar o etiquetar, el papel del psicoterapeuta consiste en acompañar a la persona en la comprensión de su mundo interno y en el fortalecimiento de sus recursos. Por ejemplo, un psicoterapeuta con enfoque sistémico puede ayudar a mejorar la comunicación en la pareja o en la familia, mientras que otro especializado en procesos de duelo puede acompañar en la elaboración emocional tras una pérdida.
Las sesiones pueden incluir:
- expresar emociones en un espacio seguro;
- identificar patrones repetitivos que generan malestar;
- practicar habilidades de comunicación o de regulación emocional;
- reflexionar sobre los límites personales y los vínculos afectivos.
Muchos psicoterapeutas integran también herramientas con evidencia empírica, como ejercicios de TCC, técnicas de grounding o prácticas de mindfulness, incluso cuando su enfoque principal es más relacional o experiencial.
Terreno Compartido: Empatía y Confianza
Más allá del título profesional, la terapia efectiva se sustenta en la confianza y la conexión humana. La evidencia científica en España destaca que la alianza terapéutica — es decir, el grado de seguridad, colaboración y comprensión mutua entre terapeuta y paciente — predice el éxito de la terapia más que el tipo de técnica empleada.
Importante saber:
Si alguna vez te sientes incómodo o no comprendido durante un proceso terapéutico, es adecuado expresarlo o incluso valorar un cambio de profesional. Un buen terapeuta está abierto a escuchar cómo te sientes y a ajustar el proceso para favorecer tu bienestar.
En la práctica, psicólogos y psicoterapeutas a menudo se complementan: los psicólogos aportan claridad diagnóstica y herramientas estructuradas, mientras que los psicoterapeutas ofrecen exploración emocional profunda y un espacio de acompañamiento continuado. Juntos, conforman una parte esencial del cuidado de la salud mental en España.
Cuándo Acudir a un Psicólogo y Cuándo a un Psicoterapeuta
Decidir a qué especialista contactar puede resultar confuso, especialmente cuando ambos están formados para ayudar en el malestar emocional. En realidad, la elección depende de lo que estés viviendo, de la intensidad de los síntomas y del tipo de apoyo que necesites en este momento.
Cuándo Acudir a un Psicólogo
Un psicólogo suele ser la opción más adecuada cuando se necesita una evaluación más profunda o cuando los síntomas afectan de forma significativa al día a día. Los psicólogos pueden realizar evaluaciones estructuradas y diseñar planes de tratamiento basados en criterios clínicos reconocidos en España.
Plantéate acudir a un psicólogo si:
- notas tristeza, ansiedad o irritabilidad persistentes durante semanas;
- experimentas ataques de pánico, pensamientos intrusivos o conductas compulsivas;
- sospechas TDAH, dificultades de aprendizaje u otras preocupaciones cognitivas;
- necesitas una evaluación psicológica para el ámbito académico, laboral o sanitario;
- te sientes desorientado ante lo que te ocurre y necesitas un diagnóstico profesional.
Los psicólogos pueden determinar si el malestar está relacionado con un trastorno clínico o con un estrés situacional, y ofrecer intervenciones específicas, como TCC o terapia centrada en el trauma. También pueden trabajar en coordinación con un psiquiatra si se considera que la medicación puede ser de ayuda.

Cuándo Acudir a un Psicoterapeuta
Si tu objetivo principal es hablar sobre tus emociones, afrontar cambios vitales o comprender patrones que se repiten en tu vida, un psicoterapeuta puede ser la opción más adecuada. Estos profesionales ofrecen un espacio de reflexión y acompañamiento más orientado al proceso emocional que al diagnóstico clínico.
Puedes elegir un psicoterapeuta cuando:
- deseas explorar temas de pareja o de relaciones familiares;
- estás afrontando un duelo, agotamiento emocional o cambios de identidad personal;
- te sintes sobrepasado por el estrés sin sospecha de un trastorno clínico;
- quieres mejorar tus habilidades de comunicación o regulación emocional;
- buscas un proceso de crecimiento personal y comprensión interna más que una evaluación formal.
La terapia con un psicoterapeuta suele ser más abierta en duración, centrada en el crecimiento personal y la resiliencia, no únicamente en la disminución de síntomas.
Combinar Apoyos
Acudir a uno no excluye la posibilidad de acudir al otro. De hecho, muchas personas se benefician de un enfoque combinado: por ejemplo, trabajar con un psicólogo para una evaluación diagnóstica y sesiones estructuradas, mientras mantienen un proceso continuado de psicoterapia para profundizar en aspectos emocionales y relacionales.
Un médico de atención primaria o un profesional de referencia también puede orientar y coordinar la derivación cuando intervienen varios especialistas.
Reconocer Cuándo la Ayuda Personal No Es Suficiente
Es natural intentar gestionar las dificultades por uno mismo al principio, pero pedir ayuda profesional se vuelve importante cuando el malestar interfiere con el sueño, el trabajo, los estudios o las relaciones. Si el sufrimiento emocional resulta insoportable o aparecen pensamientos de autolesión o suicidio, es fundamental buscar ayuda inmediata.
En España, puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas. Si existe peligro inminente para ti o para otra persona, llama al 112.
Tanto psicólogos como psicoterapeutas están formados para escuchar sin juicio. Pedir ayuda no significa estar “roto”, sino tomar una decisión responsable y saludable de cuidado hacia uno mismo.
Cómo Elegir al Especialista Adecuado en España
Encontrar al profesional de salud mental adecuado puede resultar tan personal como elegir a un médico de cabecera en quien confías. La buena noticia es que tanto psicólogos como psicoterapeutas están disponibles en España, tanto en consulta presencial como online. La elección depende de tus necesidades, del tipo de intervención que buscas y de tu comodidad con su enfoque.
Paso 1. Clarifica tus Objetivos
Pregúntate qué esperas del proceso terapéutico.
- Si necesitas evaluación, diagnóstico o un tratamiento estructurado para ansiedad, depresión, trauma u otras condiciones clínicas, lo más adecuado suele ser un psicólogo.
- Si buscas apoyo emocional continuado, crecimiento personal o trabajo relacional, un psicoterapeuta puede encajar mejor.
Escribir dos o tres objetivos principales puede ayudarte a enfocar la búsqueda.
Paso 2. Verifica la Acreditación Profesional
Todo profesional de la salud mental que ejerza legalmente en España debe contar con la titulación y acreditación correspondientes. En el caso del psicólogo, comprueba que esté colegiado en el Colegio Oficial de Psicología de su comunidad autónoma, lo cual garantiza una práctica regulada y supervisada. Para psicoterapeutas, busca acreditaciones reconocidas, como las de la FEAP o secciones especializadas de los colegios profesionales.
Fíjate en denominaciones como Psicólogo General Sanitario, Psicólogo Clínico (vía PIR) o en la acreditación en psicoterapia que indique formación rigurosa y supervisión profesional.
Paso 3. Revisa Aspectos Económicos
En España, parte de la atención psicológica está disponible en el sistema público de salud, especialmente cuando existe diagnóstico clínico, aunque los tiempos de espera pueden ser largos. La terapia privada ofrece mayor disponibilidad y flexibilidad.
Antes de concertar una cita, pregunta:
- “¿Cuál es el precio por sesión?”
- “¿Ofrece sesiones online?”
- “¿Existe la posibilidad de tarifa reducida según situación económica?”
Algunos profesionales ofrecen tarifas ajustadas, bonos de sesiones o acuerdos especiales según las circunstancias personales.
Paso 4. Considera Aspectos Logísticos y de Afinidad
El enfoque del terapeuta es tan importante como su título. Durante la primera toma de contacto, observa si te sientes escuchado y comprendido. Pregunta cómo suelen trabajar, cómo establecen los objetivos y cómo revisan los avances.
En España, la confidencialidad está garantizada por el RGPD, la LOPDGDD y la normativa sanitaria aplicable tanto en sesiones presenciales como online.
Paso 5. Prueba una Primera Sesión
Es totalmente normal “probar” antes de comprometerte a un proceso más largo. La primera sesión no te obliga a continuar; es una oportunidad para valorar si la comunicación fluye de manera natural. Los profesionales entienden que los pacientes puedan explorar distintas opciones antes de decidir.
Si algo no encaja, tienes libertad para cambiar de profesional. La terapia funciona mejor cuando existe seguridad, respeto y una sensación genuina de conexión.

Mitos y Creencias Erróneas Frecuentes
Aunque la conciencia sobre la salud mental está aumentando en España, aún persisten ideas equivocadas sobre la terapia y los profesionales que la ejercen. Aclarar estos mitos puede hacer que pedir ayuda resulte menos intimidante.
Mito 1: “Psicólogos y psicoterapeutas hacen lo mismo.”
Comparten objetivos, pero no son idénticos. Los psicólogos cuentan con formación universitaria reglada y habilitación sanitaria, que incluye evaluación y diagnóstico clínico. Los psicoterapeutas proceden de formaciones diversas y se centran sobre todo en el proceso terapéutico a través de la palabra. Ambos pueden ofrecer intervención eficaz; la elección depende de tus necesidades, no de quién tenga “más autoridad”.
Mito 2: “Solo quien tiene un problema grave necesita terapia.”
Esta creencia impide que muchas personas busquen apoyo a tiempo. La terapia no es solo para momentos de crisis; también ayuda a manejar el estrés, mejorar las relaciones y crecer personalmente. Muchas personas en España acuden a terapia igual que se apunta al gimnasio: para cuidar su bienestar y fortalecer su equilibrio emocional.
Mito 3: “El terapeuta me juzgará o me pondrá una etiqueta.”
Los profesionales de la salud mental en España siguen códigos éticos que prohíben el juicio y protegen la confidencialidad. Las sesiones están diseñadas para ayudarte a comprenderte mejor, no para juzgarte ni catalogarte. El objetivo es aumentar la autoconciencia y las herramientas para afrontar la vida diaria.
Mito 4: “La terapia tarda años en hacer efecto.”
Aunque algunos procesos terapéuticos son a largo plazo, otros son breves y estructurados. Por ejemplo, la Terapia Cognitivo — Conductual suele mostrar mejoras visibles en pocos meses. La duración depende de los objetivos, la constancia y la relación terapéutica.
Mito 5: “Si necesito medicación, es un fracaso.”
La medicación puede ser una herramienta útil cuando la prescribe un psiquiatra, pero no es necesaria para todas las personas. Muchas mejoran únicamente con terapia psicológica, mientras que otras se benefician de combinar medicación y psicoterapia. Lo importante es encontrar, con ayuda profesional, el plan más adecuado para tu situación.
Eliminar estos mitos permite acercarse al proceso terapéutico con expectativas más realistas: la terapia no consiste en “arreglar” a nadie, sino en aprender nuevas formas de pensar, sentir y vivir de manera más plena.
Qué Dice la Investigación sobre la Eficacia
La evidencia científica muestra que tanto psicólogos como psicoterapeutas pueden ayudar a generar cambios emocionales y conductuales duraderos. Lo que más influye no es el título, sino la calidad de la relación terapéutica, el ajuste del enfoque y la implicación activa del paciente.
Resultados de la Terapia según el Perfil Profesional
El Consejo General de la Psicología de España señala que las personas que realizan un proceso terapéutico presentan mejoras significativas en el estado de ánimo, el funcionamiento diario y las relaciones personales. Las terapias psicológicas basadas en evidencia muestran tasas de eficacia elevadas, especialmente cuando existe constancia en las sesiones.
El Ministerio de Sanidad, a través de guías clínicas del Sistema Nacional de Salud, destaca que la terapia ayuda a modificar patrones de pensamiento y comportamiento mediante procesos de aprendizaje emocional y neuroplasticidad, independientemente de si la lleva a cabo un psicólogo o un psicoterapeuta acreditado.
La Relación Terapéutica es el Factor Clave
La investigación española y europea señala que la alianza terapéutica — es decir, la relación de confianza, empatía y colaboración — es el mayor predictor de éxito en terapia. Dicho de otro modo: importa menos si tu terapeuta tiene una formación sanitaria o psicoterapéutica, y más que te sientas seguro, acogido y comprendido.
La transparencia, la empatía y el respeto mutuo fortalecen la motivación y la capacidad de cambio. Por ello, es totalmente válido cambiar de profesional hasta encontrar a alguien con quien sientas conexión.
Enfoques con Evidencia Científica
Organismos como la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP), el Consejo General de la Psicología y la Asociación Europea de Psicoterapia (EAP) subrayan que los enfoques estructurados con aval científico — como la TCC, la ACT y la EMDR — muestran mayor eficacia que la conversación no dirigida en trastornos como la ansiedad, el trauma o la depresión. Tanto psicólogos como psicoterapeutas pueden estar formados en estas metodologías.
El Papel del Acceso y el Apoyo Continuado
El acceso a la atención psicológica también influye en la recuperación. En España, aunque el sistema público ofrece atención en salud mental, los tiempos de espera pueden ser un obstáculo. La terapia privada, la atención online y los servicios comunitarios ofrecidos por asociaciones y fundaciones facilitan un acceso más ágil y continuado.
Importante saber:
Mejorar no significa no volver a sentir ansiedad o tristeza. La terapia ayuda a gestionar mejor las emociones, a fortalecer la resiliencia y a recuperarse antes en momentos de dificultad.
En resumen, tanto psicólogos como psicoterapeutas pueden ofrecer intervenciones valiosas y con respaldo científico. Lo que más ayuda es la constancia, la apertura y una relación terapéutica donde te sientas verdaderamente visto y acompañado.
Referencias
- Consejo General de la Psicología de España — “Eficacia de las Intervenciones Psicológicas basadas en la Evidencia” 2023.
- Ministerio de Sanidad — “Guía de Práctica Clínica sobre el manejo de la ansiedad y la depresión en Atención Primaria” 2022.
- Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) — “Criterios de Acreditación en Psicoterapia” 2023. Explica la formación y estándares para psicoterapeutas acreditados en España.
- Asociación Española de Neuropsiquiatría — “La Relación Terapéutica como Factor Común en los Resultados de la Psicoterapia” 2023.
- Asociación Europea de Psicoterapia (EAP) — “Estándares Europeos de Formación en Psicoterapia” 2022.
Conclusión
Psicólogos y psicoterapeutas comparten una misión común: ayudar a las personas a comprenderse mejor y a construir una vida más equilibrada y saludable. La formación del psicólogo incluye herramientas de evaluación y diagnóstico, mientras que el psicoterapeuta se centra de forma profunda en el proceso emocional y relacional de cambio.
Ambos pueden generar transformaciones significativas. La eficacia de la terapia se fundamenta en una relación basada en la empatía, la confianza y el respeto. Mereces un acompañamiento que se adapte a tus necesidades, ya sea mediante una evaluación estructurada, un espacio de diálogo sereno o ambos.
Si el malestar resulta abrumador, recuerda que en España puedes llamar al 024, y en caso de peligro inmediato, al 112. Pedir ayuda es un acto de fortaleza.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la principal diferencia entre un psicólogo y un psicoterapeuta?
Un psicólogo tiene formación universitaria y habilitación sanitaria para evaluar, diagnosticar y tratar dificultades de salud mental con métodos basados en evidencia. Un psicoterapeuta puede proceder de distintas formaciones y se centra en la terapia a través de la palabra y en el acompañamiento emocional.
¿Ambos pueden tratar ansiedad o depresión?
Sí. Ambos pueden ofrecer terapia eficaz para ansiedad y depresión. El psicólogo puede realizar evaluación clínica y aplicar tratamientos estructurados; el psicoterapeuta se centra en la comprensión emocional y el desarrollo de recursos. La elección depende de tus necesidades y preferencias.
¿Los psicólogos recetan medicación?
No. En España, solo los psiquiatras pueden prescribir medicación. No obstante, el psicólogo puede colaborar con psiquiatras cuando se considera que el tratamiento farmacológico puede ayudar.
¿La terapia es confidencial en España?
Sí. Los profesionales cumplen el Código Deontológico, el RGPD y la LOPDGDD, que garantizan la confidencialidad. Solo se rompe cuando existe riesgo grave para la vida o cuando lo exige una orden judicial.
¿Cómo encontrar un psicólogo o psicoterapeuta cualificado en España?
Puedes consultar el Colegio Oficial de Psicología de tu comunidad autónoma, asociaciones acreditadas como FEAP o EAP, así como directorios profesionales. Verifica siempre la colegiación o acreditación correspondiente.
¿Cuánto suele durar la terapia?
Depende de cada caso. Algunos enfoques estructurados pueden durar entre 8 y 20 sesiones, mientras que otras terapias continúan mientras aportan bienestar. El profesional revisará objetivos y avances periódicamente.
¿Qué hacer si tras algunas sesiones siento que la terapia no ayuda?
Es normal que el cambio lleve tiempo. Comenta tus sensaciones con el profesional: adaptar el enfoque o la frecuencia puede ayudar. Si aun así no te sientes cómodo, es válido buscar otro terapeuta.