Forensic Psychologist in Spain: Duties, Reports, and How to Find One
Si alguna vez ha visto una serie judicial y se ha preguntado quién determina si una persona es "imputable" o cómo se valora el daño moral en un juicio, se ha encontrado con el ámbito del psicólogo forense. En España, muchos ciudadanos sienten inquietud o desconcierto cuando un juez ordena una evaluación pericial psicológica - una reacción completamente normal.
Un psicólogo forense en España es un profesional colegiado, especializado en aplicar los principios y métodos de la psicología científica a cuestiones planteadas por los tribunales de justicia. No actúa como terapeuta de la persona evaluada; su función es emitir informes periciales objetivos que ayuden a jueces, fiscales y abogados a comprender los aspectos psicológicos relevantes para un caso.
En este artículo, aprenderá qué hace un psicólogo forense en el contexto español, en qué consiste una peritación, cómo funciona la confidencialidad en este ámbito y cómo encontrar a un profesional cualificado. Ya sea que enfrente una evaluación ordenada por un juzgado o simplemente sienta curiosidad por esta profesión, esta guía explica el proceso con rigor y claridad, basándose en la legislación y la deontología profesional vigentes en España.
Este artículo es meramente informativo y no constituye asesoramiento legal o psicológico.
Si se encuentra en una situación de crisis, puede contactar con el Teléfono de la Esperanza (717 003 717) o, en caso de emergencia, llamar al 112.
¿Qué es un psicólogo forense y cuándo interviene?
El psicólogo forense ejerce como un puente entre la psicología científica y la administración de justicia. Su labor consiste en aplicar sus conocimientos para ayudar a los tribunales a resolver cuestiones donde el comportamiento y la salud mental son relevantes. No decide sobre la culpabilidad o inocencia - su misión es ilustrar al juez sobre aspectos técnicos que escapan a su conocimiento.

Habitualmente, los psicólogos forenses son requeridos para emitir informes periciales o para comparecer en juicio como peritos. Según la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Art. 456) y la Ley de Enjuiciamiento Civil (Art. 335), la peritación es una prueba que sirve para valorar hechos o circunstancias que requieren conocimientos científicos o técnicos.
Sus áreas de actuación más frecuentes incluyen:
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Valoración de la imputabilidad: Determinar si, a consecuencia de un trastorno mental, una persona podía comprender la ilicitud de sus actos en el momento de cometer un presunto delito.
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Evaluación de la credibilidad del testimonio: Analizar la fiabilidad de declaraciones, especialmente en casos de abusos sexuales o violencia de género.
-
Valoración de secuelas psicológicas: Cuantificar el daño moral y las consecuencias psíquicas derivadas de un accidente, negligencia o delito (p. ej., en víctimas de violencia).
-
Idoneidad parental: Evaluar las capacidades parentales en procesos de familia (custodia, régimen de visitas, etc.).
-
Capacidad testamentaria y para tomar decisiones: Valorar si una persona poseía la capacidad cognitiva y volitiva necesaria para otorgar testamento o realizar otros actos jurídicos.
Estas evaluaciones se realizan utilizando metodología científica, basándose en entrevistas estructuradas, pruebas psicométricas estandarizadas y la revisión de documentación pertinente.
Cuándo intervienen los psicólogos forenses
Un psicólogo forense se incorpora a un procedimiento judicial cuando el juez, el fiscal o las partes (a través de sus abogados) solicitan una peritación para aclarar cuestiones como:
-
"¿Existía un trastorno mental que mermara sustancialmente la capacidad de entender y querer del acusado?"
-
"¿Presenta la víctima secuelas psicológicas directamente relacionadas con los hechos?"
-
"¿Qué progenitor ofrece un entorno más estable y beneficioso para el desarrollo del menor?"
-
"¿Es fiable el testimonio de este testigo?"
Además, pueden asesorar a equipos técnicos de los juzgados (como los equipos psicosociales) o formar a cuerpos policiales en la interacción con personas con trastornos mentales.

Objetividad y Ética
El pilar fundamental de la psicología forense es la imparcialidad. Su deber deontológico es con la verdad científica y con el tribunal, no con la parte que lo designa o la persona evaluada. Esta es la principal diferencia con un psicólogo clínico: el forense no establece una relación terapéutica, no ofrece tratamiento y no brinda apoyo emocional. Su labor es recoger, analizar e interpretar datos psicológicos de forma objetiva.
El Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos (COP) subraya esta neutralidad como esencial para la credibilidad de la prueba pericial. Todo informe debe distinguir con claridad entre los hechos observados, los datos de las pruebas y las opiniones profesionales fundadas.
Dónde trabajan
Los psicólogos forenses en España ejercen en diversos ámbitos:
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Administración de Justicia: Como funcionarios pertenecientes a los Cuerpos de Psicólogos Forenses de la Administración de Justicia, adscritos a los Juzgados y Tribunales.
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Ejercicio libre de la profesión: Emitiendo informes periciales a solicitud de particulares, abogados o compañías de seguros.
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Instituciones penitenciarias: Realizando evaluaciones para los Jueces de Vigilancia Penitenciaria y participando en programas de tratamiento.
-
Centros de menores: Valorando a adolescentes en conflicto con la ley.
La labor del psicólogo forense no es "etiquetar" a las personas, sino aportar al juez una comprensión técnica y científica de su funcionamiento psicológico en relación con el caso.
Paso 5: Integración de datos y redacción del informe
Una vez recopilada toda la información, el psicólogo integra los hallazgos para elaborar un dictamen pericial fundamentado. El informe, que sigue una estructura formal, suele incluir:
-
Objeto de la peritación y metodología empleada.
-
Antecedentes relevantes.
-
Resultados de las entrevistas y las pruebas.
-
Discusión e integración de los hallazgos.
-
Conclusiones periciales que responden a las preguntas planteadas.
El informe debe ser claro, objetivo y comprensible para personas no expertas, ajustándose a los criterios del COP y la normativa procesal.
Paso 6: Ratificación en el juicio
Frecuentemente, el psicólogo forense es citado a un acto judicial (audiencia, vista) para ratificar su informe. Esto significa que expondrá sus conclusiones y podrá ser interrogado (interrogado y contrainterrogado) por el juez, el fiscal y los abogados de las partes. Su función es defender metodológicamente sus hallazgos y aclarar las dudas que surjan.
Si la evaluación fue encargada por una parte privada, el feedback se suele proporcionar a través del abogado.
En todas las fases, la responsabilidad del perito es mantenerse neutral y basar sus opiniones en la evidencia científica disponible.
¿Es confidencial lo que digo en una evaluación forense?
Esta es una de las dudas más frecuentes y legítimas. La respuesta es contundente: no, al menos no de la misma manera que en una consulta de psicología clínica. La confidencialidad en el ámbito forense está supeditada a la finalidad legal de la evaluación.
Analicemos cómo se aplica este principio y qué derechos tiene la persona evaluada.

El deber de secreto profesional y sus límites
En la práctica clínica, el secreto profesional es absoluto, con contadas excepciones (riesgo grave para uno mismo o para otros).
En la práctica forense, el deber de secreto del psicólogo existe, pero está limitado por su obligación de informar al tribunal. La información recabada tiene como destino final un informe que se integra en el procedimiento judicial.
El evaluador debe incluir en su informe toda la información relevante para el objeto de la peritación. Este informe será conocido por el juez, las partes y sus abogados. La persona es informada de esto de antemano a través del consentimiento informado.
En el contexto forense, el "cliente" es quien solicita el informe (el tribunal o la parte), no la persona evaluada. Esto modifica radicalmente las reglas de confidencialidad propias de la terapia.
Paso 3: Entrevistas y aplicación de pruebas
La fase central de la evaluación consiste en una o varias entrevistas clínicas, que pueden ser largas y detalladas. El psicólogo explorará áreas como:
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Historia personal, médica y familiar.
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Antecedentes educativos y laborales.
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Relaciones sociales y de pareja.
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Historia de salud mental y posibles tratamientos previos.
-
Los hechos concretos que motivan la peritación.
El objetivo no es juzgar, sino comprender la dinámica psicológica de la persona en relación con el caso.
Además, se suelen administrar pruebas psicométricas estandarizadas, que proporcionan datos objetivos y comparables. Algunas de las más utilizadas en España son:
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Evaluación de la personalidad y psicopatología: MMPI-2, MCMI-IV, PAI.
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Evaluación cognitiva e intelectual: WAIS-IV, WISC-V.
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Evaluación de simulación o disimulación de síntomas: SIRS-2, TEST.
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Evaluación de secuelas específicas: Escala de Gravedad de Síntomas del TEPT, Inventario de Depresión de Beck.
Paso 4: Recopilación de información colateral y revisión de documentos
Una evaluación rigurosa exige contrastar la información. El psicólogo forense revisará:
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Informes médicos y psiquiátricos previos.
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Atestados policiales o declaraciones testificales.
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Informes académicos o laborales.
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Informes periciales anteriores.
También podrá, con la debida autorización, entrevistar a familiares, amigos o profesionales que conozcan a la persona evaluada (fuentes colaterales). Esto garantiza que las conclusiones no se basen únicamente en la autoinformación.
Paso 5: Integración de datos y redacción del informe
Una vez recopilada toda la información, el psicólogo integra los hallazgos para elaborar un dictamen pericial fundamentado. El informe, que sigue una estructura formal, suele incluir:
-
Objeto de la peritación y metodología empleada.
-
Antecedentes relevantes.
-
Resultados de las entrevistas y las pruebas.
-
Discusión e integración de los hallazgos.
-
Conclusiones periciales que responden a las preguntas planteadas.
El informe debe ser claro, objetivo y comprensible para personas no expertas, ajustándose a los criterios del COP y la normativa procesal.
Paso 6: Ratificación en el juicio
Frecuentemente, el psicólogo forense es citado a un acto judicial (audiencia, vista) para ratificar su informe. Esto significa que expondrá sus conclusiones y podrá ser interrogado (interrogado y contrainterrogado) por el juez, el fiscal y los abogados de las partes. Su función es defender metodológicamente sus hallazgos y aclarar las dudas que surjan.
Si la evaluación fue encargada por una parte privada, el feedback se suele proporcionar a través del abogado.
En todas las fases, la responsabilidad del perito es mantenerse neutral y basar sus opiniones en la evidencia científica disponible.
¿Es confidencial lo que digo en una evaluación forense?
Esta es una de las dudas más frecuentes y legítimas. La respuesta es contundente: no, al menos no de la misma manera que en una consulta de psicología clínica. La confidencialidad en el ámbito forense está supeditada a la finalidad legal de la evaluación.
Analicemos cómo se aplica este principio y qué derechos tiene la persona evaluada.
El deber de secreto profesional y sus límites
En la práctica clínica, el secreto profesional es absoluto, con contadas excepciones (riesgo grave para uno mismo o para otros).
En la práctica forense, el deber de secreto del psicólogo existe, pero está limitado por su obligación de informar al tribunal. La información recabada tiene como destino final un informe que se integra en el procedimiento judicial.
El evaluador debe incluir en su informe toda la información relevante para el objeto de la peritación. Este informe será conocido por el juez, las partes y sus abogados. La persona es informada de esto de antemano a través del consentimiento informado.
Un psicólogo forense no puede ocultar al tribunal información psicológicamente relevante para el caso. Sin embargo, está obligado a ser respetuoso y a incluir solo lo estrictamente necesario, evitando divulgaciones innecesarias o vejatorias.
Estándares deontológicos y legales
El Código Deontológico del COP establece para el psicólogo forense un delicado equilibrio entre:
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El deber de veracidad: Su obligación de aportar al tribunal una información veraz, precisa y basada en la ciencia.
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El respeto a los derechos de la persona evaluada: Minimizar la intromisión en su intimidad y evitar daños colaterales innecesarios.
Estas normas también exigen al psicólogo:
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Obtener el consentimiento informado previo de la persona evaluada.
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Abstenerse de asumir roles duales (p. ej., ser el terapeuta y el perito de la misma persona en el mismo caso).
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Mantener una actitud imparcial, sin convertirse en defensor de los intereses de ninguna de las partes.
Incumplir estos principios puede suponer una falta deontológica grave.
Contenido y alcance del informe pericial
El informe pericial es un documento clave. Debe ser:
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Objetivo: Basado en hechos observables y datos de pruebas.
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Fundado: Cada conclusión debe estar respaldada por los hallazgos.
-
Comprensible: Redactado para que un jurista lo entienda.
No debe contener opiniones personales, valoraciones morales o juicios que no se deriven directamente de la evaluación.
En algunos casos, el abogado de la persona evaluada puede solicitar una copia del informe antes de que se presente al juzgado para preparar la estrategia de defensa.

¿Y si no estoy de acuerdo con el informe?
Si considera que el informe no refleja con fidelidad su situación o adolece de errores metodológicos, tiene derecho a:
-
Solicitar una aclaración o ampliación del informe a través de su abogado.
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Proponer la designación de un perito judicial (si el informe era de parte) para que el juez nombre a un tercer perito neutral.
-
Contratar un perito de parte alternativo que emita un contrainforme.
Esto es especialmente relevante en casos de gran complejidad, como los relacionados con la imputabilidad o la custodia de menores. La ley procesal previe estos mecanismos para garantizar la contradicción y la equidad.
Límites en la comunicación post-evaluación
A diferencia de lo que ocurre en terapia, la relación con el psicólogo forense finaliza, por regla general, una vez emitido y ratificado el informe. Este no podrá ofrecerle consejo, orientación personal o apoyo emocional.
Si el proceso le genera malestar psicológico, es muy recomendable que busque el apoyo de un psicólogo clínico independiente del procedimiento judicial. Este podrá ayudarle a manejar el estrés sin interferir en el caso.
Si se encuentra en una situación de desesperanza o tiene pensamientos de autolesión, no dude en contactar con el Teléfono de la Esperanza (717 003 717) o, en una emergencia, llamar al 112.
Formación y habilidades necesarias para ser psicólogo forense en España
La formación de un psicólogo forense en España es exigente y requiere una especialización específica más allá del Grado en Psicología. Comprender su trayectoria formativa ayuda a valorar por qué los tribunales confían en su criterio para cuestiones técnicas complejas.
Itinerario formativo
No existe una titulación oficial de "Psicólogo Forense" como tal, sino un itinerario de especialización que suele seguir estos pasos:
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Grado en Psicología (4 años): Formación base en los fundamentos de la psicología.
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Colegiación: Es obligatorio estar colegiado en el Colegio Oficial de Psicólogos (COP) de la comunidad autónoma correspondiente para ejercer.
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Máster Oficial en Psicología Forense o Psicología Legal (1-2 años): Es la vía principal de especialización. Estos másteres proporcionan formación específica en evaluación pericial, legislación española, redacción de informes y ratificación en sala.
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Formación continua y experiencia supervisada: La práctica en este ámbito requiere acumular experiencia, a menudo mediante colaboraciones con despachos de abogados o profesionales senior. Para acceder a una plaza en la Administración de Justicia, es necesario superar una oposición específica.
El título de "Grado en Psicología" es la base indispensable, pero no cualifica por sí solo para ejercer como perito. La especialización postgrado y la experiencia son fundamentales.
Oposición al Cuerpo de Psicólogos Forenses de la Administración de Justicia
Una vía de ejercicio muy reconocida es ingresar como funcionario en este cuerpo, dependiente del Ministerio de Justicia. El proceso selectivo es una oposición libre y muy competitiva que consta de:
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Ejercicios teóricos: Sobre un temario extenso que incluye psicología, derecho penal, civil y procesal.
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Pruebas prácticas: Como la redacción de un informe pericial a partir de un caso.
-
Curso selectivo en el Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad (ICFS) de la Universidad Autónoma de Madrid.
Una vez superada, el psicólogo forense se integra en los equipos técnicos de los Juzgados y Tribunales.
Habilidades clave del psicólogo forense
Este perfil profesional demanda un conjunto singular de competencias:
| Habilidad | Por qué es crucial en el trabajo forense |
| Razonamiento crítico y analítico | Para evaluar la credibilidad de la información y extraer conclusiones lógicas de los datos. |
| Rigor metodológico | Para aplicar pruebas válidas y fiables, y redactar informes que resistan el contrainterrogatorio. |
| Comunicación oral y escrita | Para exponer con claridad y precisión hallazgos complejos a un auditorio no especializado (jueces, jurados). |
| Estabilidad emocional | Para mantener la imparcialidad y el profesionalismo al evaluar casos potencialmente perturbadores. |
| Conocimiento jurídico | Para comprender el marco legal y formular conclusiones que respondan a las preguntas del tribunal. |
| Ética y deontología | Para navegar por conflictos de interés y mantener la integridad profesional en un entorno adversarial. |
Casos prácticos: Cuándo se requiere un psicólogo forense en España
La intervención de un psicólogo forense es crucial en múltiples escenarios legales. Estos son algunos de los más comunes en el contexto jurídico español.
1. Ámbito Penal
Es uno de los campos de actuación más conocidos. El perito psicológico ayuda al juez a resolver cuestiones técnicas como:
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Imputabilidad: Valorar si, en el momento de cometer los hechos, el acusado sufría una anomalía o alteración psíquica (p. ej., un trastorno psicótico) que le impidiera comprender la ilicitud del acto o actuar conforme a esa comprensión (Art. 20.1 del Código Penal). Esto puede atenuar o eximir la responsabilidad criminal.
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Credibilidad del testimonio: Especialmente en delitos sexuales o violencia de género, donde a menudo no hay testigos físicos. Se utilizan protocolos específicos como la Entrevista Cognitiva o el SVA (Statement Validity Assessment) para analizar la fiabilidad de la declaración de la víctima.
-
Valoración de secuelas en víctimas: Cuantificar el daño psicológico (ansiedad, depresión, TEPT) sufrido por una víctima de un delito, lo que influye en la indemnización y en la calificación del delito.
2. Ámbito Civil
En este campo, las peritaciones son igualmente frecuentes:
-
Derecho de Familia: Evaluar la idoneidad parental en procesos de separación y divorcio para recomendar sobre la custodia, el régimen de visitas o la posible necesidad de un punto de encuentro familiar. Se valoran las habilidades parentales, la estabilidad emocional y la capacidad para favorecer el vínculo con el otro progenitor.
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Incapacitaciones legales: Determinar si una persona posee la capacidad cognitiva y volitiva suficiente para gobernarse a sí misma, para administrar sus bienes o para tomar decisiones sobre su salud. El informe es clave para que el juez decida sobre una posible curatela o tutela.
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Derecho Laboral: Valorar las secuelas psíquicas de un accidente laboral o de un caso de acoso (mobbing o bossing), estableciendo el nexo causal entre la situación laboral y el daño psicológico alegado.
3. Ámbito de Menores
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Jurisdicción de Menores: Valorar a un adolescente que ha cometido un hecho delictivo, analizando su grado de madurez, sus circunstancias familiares y sociales, y su capacidad de reinserción. Este informe es fundamental para que el juez dicte una medida educativa proporcional.
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Protección de Menores: Evaluar situaciones de riesgo o desamparo para los Servicios Sociales, valorando la necesidad de una medida de protección como el acogimiento familiar.
4. Derecho Contencioso-Administrativo y Laboral
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Incapacidades Permanentes: Valorar, a instancias de la Seguridad Social o de un juzgado, el grado de incapacidad laboral derivado de trastornos mentales.
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Fitness for Duty (Aptitud Psicofísica): Evaluar la idoneidad psicológica para el desempeño de profesiones de alto riesgo (policías, pilotos, etc.) o para la reintegración a dicho puesto tras una baja.
La clave: El psicólogo forense no toma la decisión final. Su labor es auxiliar de justicia: proporciona al juez los elementos de juicio técnico-científicos necesarios para que este dicte una resolución fundada, justa y ajustada a derecho.
¿Cómo encontrar un psicólogo forense cualificado en España?
Encontrar un profesional con la formación y experiencia adecuadas es esencial para la validez de la peritación. Siga estos pasos para asegurarse de contar con un perito cualificado.
1. Verifique la colegiación y la especialización
El primer requisito ineludible es que el profesional esté colegiado en el Colegio Oficial de Psicólogos de su comunidad autónoma. Puede verificarlo a través de los buscadores públicos de los distintos COP.
Además, debe buscar activamente a alguien que se especialice en psicología forense. Un psicólogo clínico general, por muy buen terapeuta que sea, puede no tener la formación específica en metodología pericial y legislación requerida.
2. Compruebe la formación de postgrado y la experiencia
Pregunte o busque en su currículum:
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Máster oficial en Psicología Forense o Legal: Es el indicador más claro de una especialización reglada.
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Experiencia en el ámbito concreto de su caso: No es lo mismo un perito especializado en derecho de familia que uno centrado en valoración de secuelas penales.
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Experiencia en ratificación en juicio: Un buen perito debe sentirse cómodo y seguro defendiendo sus informes ante un tribunal.
Puede preguntar abiertamente: "¿Cuántos informes similares al mío ha realizado y ha tenido que ratificar?"
3. Utilice los recursos del Colegio Oficial de Psicólogos
Muchos Colegios Oficiales de Psicólogos disponen de listados o directorios de profesionales especializados en diferentes áreas, incluida la forense. Estos listados suelen ser un buen punto de partida contrastado.
4. Confirme su imparcialidad y ética
Un psicólogo forense serio:
Un psicólogo forense serio:
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Le explicará los límites de la confidencialidad desde el primer momento.
-
Le hará firmar un contrato de encargo pericial y un consentimiento informado.
-
Se mantendrá neutral y le dejará claro que su deber es con la verdad técnica, no con "ganar" el caso.
-
Nunca le prometerá un resultado concreto del informe o del juicio.
Desconfíe de quien le garantice un resultado favorable o muestre un claro alineamiento con su posición antes de realizar la evaluación.
5. Comprenda el proceso y los honorarios
Antes de contratar sus servicios, solicite un presupuesto desglosado por escrito que incluya:
-
Honorarios por la evaluación (entrevistas, pruebas).
-
Honorarios por la redacción del informe.
-
Honorarios por la posible ratificación en el juicio (dieta por acudir a la vista).
Los honorarios pueden variar mucho en función de la complejidad del caso, pero es esencial tenerlos claros desde el principio.
6. Señales de alerta
Evite a profesionales que:
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No estén colegiados.
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Carezcan de un máster o formación específica forense.
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Se muestren excesivamente seguros de un resultado judicial favorable.
-
Le ofrezcan realizar terapia y la peritación para el mismo caso (conflicto de interés absoluto).
-
Tengan precios significativamente más bajos que la media, lo que puede indicar falta de experiencia o rigor.
7. Busque apoyo emocional paralelo si lo necesita
El proceso judicial es inherentemente estresante. Si la evaluación o el litigio le generan ansiedad o malestar, es muy recomendable que acuda a un psicólogo clínico independiente para recibir apoyo. Este profesional le ayudará a manejar el estrés sin interferir en el caso.
Recuerde que, en caso de crisis, dispone de recursos como el Teléfono de la Esperanza (717 003 717) y el 112 para emergencias.
Preguntas Frecuentes
¿Puede cualquier psicólogo ejercer como perito forense?
Sí, cualquier psicólogo colegiado puede ser designado como perito. Sin embargo, para garantizar la calidad y rigor del informe, es altamente recomendable que cuente con una especialización específica en psicología forense (como un máster oficial) y experiencia en los tribunales.
¿Qué diferencia hay entre un perito de parte y un perito judicial?
El perito de parte es contratado por una de las litigantes para que emita un informe favorable a sus intereses (aunque el perito debe ser siempre objetivo). El perito judicial es designado directamente por el juez y se presume su neutralidad absoluta. Ambos informes tienen el mismo valor, y el juez los ponderará en su resolución.
¿Puedo rechazar ser evaluado por un psicólogo forense?
Depende. Si la evaluación es ordenada por un juez (peritación de oficio), su negativa podría ser interpretada como un obstáculo a la justicia y conllevar consecuencias legales. Si es un perito de parte de la contraparte, puede negarse, pero el juez podría valorar esa negativa de forma negativa. Si es su propio perito, la decisión es libre.
¿Qué pasa si el informe del perito de la otra parte es claramente tendencioso?
Su abogado puede someterlo a un contrainterrogatorio en el juicio, poniendo en evidencia sus carencias metodológicas o sus sesgos. También se puede solicitar al juez la designación de un perito judicial para que emita un tercer informe neutral, o presentar un contrainforme de su propio perito.
¿Es lo mismo un psicólogo forense que un criminólogo?
No. El psicólogo forense es un profesional de la salud mental especializado en evaluación e informes. El criminólogo estudia el fenómeno criminal en su conjunto (factores sociales, legales, policiales) pero no está cualificado para realizar evaluaciones psicológicas clínicas ni para diagnosticar trastornos mentales.
Referencias y Legislación
Ley de Enjuiciamiento Criminal (Art. 456, 457, 478).
Ley de Enjuiciamiento Civil (Art. 335-352).
Código Penal Español (Art. 20, sobre las circunstancias eximentes).
Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos.
Pereda, M. C. (2022). Manual de Psicología Forense en el Ámbito Civil y Penal. Editorial Síntesis.